
El plan del Gobierno para que los más de 250 mil millones de dólares que los argentinos mantienen fuera de los bancos pasen a formar parte de la economía formal todavía tiene un largo camino por recorrer. A pesar de las prisas mostradas por el Ministro de Economía, Luis Caputopreguntó en un tweet que los bancos «no arruinen la banca» exigiendo documentación Para quienes quieran depositar sus fondos no declarados, la llegada de dólares del colchón está lejos de ocurrir.
El Ley de inocencia fiscal ya está promulgado, sin embargo, según distintas fuentes del mundo financiero consultadas por Infobaeincluidos algunos relacionados con el Gobierno, el camino para tener efectos concretos no es fácil. En concreto, la que interesa a Caputo: que los dólares guardados en cajas de seguridad sirvan para mover el consumo, aumentar los depósitos o invertir.
El Gobierno añadió más presión. Jefe de estado mayor, Manuel Adorni, Amenazan con el despido de funcionarios nacionales que exigen más documentos que acrediten el origen de los fondos: «El trabajador que solicite documentación fuera de norma será despedido«, dijo.
Lo cierto es que en la Nación, como en la banca privada, están esperando la Agencia de Recaudación y Control Aduanero del primer paso y regular la ley. «Mientras ARCA no regule, no habrá avances».«, se sinceran en el principal banco del país. Explican que ya se hizo un trabajo interno con las gerencias zonales, pero que hay que esperar la reglamentación de la ley.
En el ARCA se limitan a decir que «a la brevedad posible» se emitirá una resolución que aclarará las dudas que tienen los bancos, que hoy no pueden pedir una declaración jurada a la agencia tributaria. «Tenemos que ver cómo implementan el acceso de los bancos al registro de beneficios y cómo será la nueva declaración jurada simplificada. Hablan de 'relajación' e 'inocencia fiscal', pero nuestras obligaciones siguen siendo las mismas de siempre«, explican en una sala bancaria.

El mensaje de Caputo no cayó bien entre los bancos. «Querer regular a través de tuits sólo generó más confusión y fricción con los clientes, que escuchan una cosa en las noticias y otra en las oficinas», añaden en esta entidad.
Las cuatro cámaras bancarias argentinas solicitaron, a través de una nota dirigida al Banco Central, la conformación de un grupo de trabajo con todos los organismos involucrados (ARCA, BCRA, Unidad de Información Financiera -UIF-) para alinear los criterios regulatorios. Hasta el momento no ha habido avances ni respuestas concretas por parte de la entidad que preside Santiago Bausili.
Pedir una mesa conjunta no es caprichoso, explican en otra asociación bancaria, ya que los requisitos se superponen. «Algo que el Central no exige puede ser un requisito antilavado de dinero en la normativa de la UIF. Hay cosas específicas: Si un cliente lleva efectivo, ¿hasta qué cantidad debemos informar al regulador o solicitar documentación adicional? Hasta que no lo aclaren seguiremos pidiendo la misma documentación de siempre”, añaden.
Otra complicación es que la regulación contra el lavado de dinero se ajusta a los estándares internacionales del GAFIentonces la decisión del Gobierno no es suficiente. El incumplimiento de estos estándares puede colocar a Argentina en la temida «lista gris».
«Estamos aquí para colaborar, pero no nos llamaron y no aparece el reglamento», explican en esta asociación, donde sorprenden que circule la idea de que se permitirá entrar o salir del país con más de 10.000 dólares en efectivo, «lo que no está permitido en todo el mundo».
Escepticismo y desconfianza
Más allá del contenido pendiente de las normas, en el mundo bancario comienza a reinar el escepticismo sobre la implementación de la Ley de Inocencia Fiscal, tal como impulsa el Gobierno, con un impacto macro relevante al traer al sistema los dólares que hay por ahí.
Se recuerda a los bancos la prisa por iniciar los pagos tarjeta de débito en dólaresorientada al consumo local en una economía bimonetaria. La implementación se hizo, pero con escaso interés por parte de ambas partes: los usuarios no la reclamaron y los comercios, salvo el sector turístico, tampoco la solicitaron.
En esta línea no está claro cuales son los incentivos de ambas partes, de modo que se produzca un gasto a gran escala de «dólares de colchón». En la esfera pública, los bancos dicen que esperarán hasta tener total seguridad antes de transferir cantidades en dólares no declaradas al circuito oficial. «No se trata sólo de leyes, también hay una cuestión de confianza. La gente recuerda lo que pasó con el lavado de dinero del gobierno de Macri, donde muchos resultaron perjudicados. Y eso ni siquiera es lavado de dinero», explican.
Desde el punto de vista de los bancos, agregaron, no hay mucho interés en recibir depósitos en dólares. «Incluso si el tipo es bajo, hay que remunerarlos de alguna manera. Tal como está la economía hoy, no hay muchas oportunidades para prestarlos. Si toman estos dólares y se quedan 'bloqueados' en el Banco Central, podríamos terminar perdiendo dinero», advirtió un importante banco.





