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Murió Horacio Usandizaga, histórico dirigente de la UCR y primer intendente de Rosario tras el regreso de la democracia

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Horacio Usandizaga, el primero
Horacio Usandizaga, el primer intendente de Rosario, murió tras el regreso de la democracia

Horacio Usandizagalíder histórico de la Unión Cívica Radical y Dos veces alcalde de Rosario en los albores de la recuperación democrática, falleció a los 85 años.

La noticia fue confirmada este domingo por el Club Atlético Rosario Central, institución que presidió entre 2007 y 2010. a través de un mensaje institucional en el que expresó sus condolencias a familiares y amigos. Con su muerte, la ciudad dice adiós a uno de los personajes políticos más influyentes y controvertidos de su historia reciente.

El mensaje rápidamente se multiplicó en las redes sociales, acompañado de muestras de pesar desde el arco político, deportivo e institucional de Rosario y la provincia de Santa Fe.

La noticia de su muerte.
La noticia de su fallecimiento fue confirmada por el Club Atlético Central Rosario

Abogado de profesiónConocido popularmente como «El Vasco», Usandizaga nació el 15 de junio de 1940 en la localidad santafesina de Juan Bernabé Molina. Su nombre quedó indeleblemente ligado a la vida pública rosarina desde muy joven.

Con sólo 23 años, en 1963, fue elegido concejal, convirtiéndose en el concejal más joven de la ciudad. hasta ese momento e iniciando una larga carrera política marcada por posiciones firmes, un estilo confrontativo y una fuerte identidad partidista.

Su momento de mayor protagonismo llegó con el retorno de la democracia. En 1983 fue elegido alcalde de Rosario por la Unión Cívica Radical con más del 50% de los votos. y asumió el poder el 11 de diciembre de ese año, en un contexto marcado por la reconstrucción institucional tras la última dictadura militar. cuatro años después, En 1987 fue reelegido para un segundo mandato, consolidando su liderazgo en la ciudad.

Sin embargo, su administración se desarrolló en un clima político y social complejo. El aumento del desempleo, el crecimiento de las favelas en las afueras de Rosario y una profunda crisis económica atravesaron sus años al frente del municipio.

La inflación persistente, la deuda municipal, los desequilibrios fiscales y el deterioro de la red manufacturera se combinaron con un creciente conflicto laboral. En las últimas etapas de su gobierno se intensificaron los enfrentamientos con sindicatos docentes y empleados municipales, en un escenario de fuerte tensión social.

Tweet de Juan Cruz Cándido,
Tweet de Juan Cruz Cándido, secretario general del gobierno de Santa Fe

Este contexto alcanzó su punto más crítico a finales de los años ochenta. En mayo de 1989, tras el anuncio del entonces presidente Raúl Alfonsín sobre la eventual implementación de un plan económico de emergencia, Rosario fue uno de los epicentros del saqueo que se extendió a diferentes ciudades del país. Supermercados, almacenes y pequeños comercios fueron atacados en diferentes barrios, especialmente en el sur de la ciudad. El gobierno nacional decretó estado de sitio, Rosario fue militarizada, se suspendieron clases y transporte público y se impuso toque de queda. Usandizaga vivió uno de los momentos más dramáticos de la historia social rosarina.

En plena campaña presidencial En 1989, el entonces alcalde había asegurado públicamente que renunciaría a su cargo si Carlos Menem era elegido presidente. Tras la victoria del candidato peronista, cumplió su promesa y abandonó la alcaldía en diciembre de ese año. Desde entonces, El radicalismo no volvió a gobernar el municipio.

Lejos de retirarse de la política, Usandizaga continuó su carrera a nivel provincial y nacional. En 1991 fue uno de los impulsores de la Ley Lemas en Santa Fe, una reforma electoral que terminaría siendo adversa para él: si bien fue el candidato más votado a gobernador, perdió la elección ante la suma de los subliminales del peronismo y sus aliados. En 1993 fue elegido diputado provincial y, dos años después, senador nacional por Santa Fe, cargo que ocupó hasta 2001.

Su paso por el Senado coincidió con uno de los escándalos más sonados de la política argentina de principios de siglo: el caso de los presuntos sobornos pagados para aprobar la ley de flexibilidad laboral durante el gobierno de la Alianza. Usandizaga fue identificado como uno de los legisladores radicales que aceptaron sobornos, acusación que él siempre negó. Después de más de una década de demoras judiciales, los acusados ​​fueron absueltos en 2012.

En el ámbito deportivo, su figura también dejó huella. En 2007 asumió la presidencia de Rosario Central al frente del grupo «Mística Canalla», después de ganar ampliamente las elecciones. Su gestión estuvo atravesada por fuertes tensiones institucionales, denuncias judiciales y una delicada situación deportiva. En 2010, tras el descenso del club a la Primera B Nacional, renunció al cargo. Años más tarde, fue investigado judicialmente por una supuesta administración fraudulenta vinculada a la venta del futbolista Ángel Di María al Benfica, causa que también marcó su etapa como dirigente.

Al poco de dejar la dirección de Central, Usandizaga sufrió varios derrames cerebrales que lo obligaron a retirarse definitivamente de la vida pública.. Aún así, nunca abandonó su identidad radical. En una entrevista concedida en 2023, resumió su afiliación política con una frase que condensaba su estilo frontal: «Fui radical desde muy joven; cuando estaba en los huevos de mi viejo ya era radical».

Con su muerte, Rosario se despide de un dirigente que fue protagonista central del retorno a la democracia, intendente en tiempos de crisis, legislador nacional y figura clave -aunque controvertida- de la política y el deporte local. Su legado, atravesado por luces y sombras, es parte inseparable de la historia institucional de la ciudad.

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