
Consultas para Estafas digitales y deudas de tarjetas de crédito. liderar las inquietudes que llegan a Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires (CABA)según datos divulgados por la misma entidad. El organismo, a través Defensor del Pueblo Bancario encabezado por Arturo Pozzalidetectó un aumento sostenido de denuncias de víctimas de fraude online, acceso no autorizado a cuentas y suplantación de identidad, en paralelo a un contexto de mayor fragilidad financiera.
La modalidad más frecuente reportada antes de la Defensor del pueblo No responde a sofisticados ataques informáticos, sino a bulos que suelen empezar con un mensaje, un enlace o una llamada telefónica. En muchos casos, el punto de partida es la apropiación del teléfono móvil de la víctima, lo que permite al atacante controlar chats, redes sociales y servicios bancarios. Según información oficial, los delincuentes aprovechan el acceso a estos dispositivos para realizar transferencias, tomar préstamos a nombre de la víctima y solicitar dinero a sus contactos utilizando la identidad robada.

Otra variante común comienza con llamadas que parecen provenir de bancos, billeteras digitales o empresas de servicios. Los estafadores, haciéndose pasar por representantes legítimos, buscan a la víctima para introducir enlaces, compartir códigos de verificación o instalar aplicaciones que permitan el control remoto del dispositivo. Así, muchas de las transferencias fraudulentas parecen estar «autorizadas» por el sistema, aunque en realidad se desencadenaron tras un engaño.
Los fraudes asociados a promociones falsas y compras por internet inexistentes también siguen estando entre los más denunciados. Según el Defensoría del Pueblo de CABAla víctima paga por productos o servicios que nunca recibe o proporciona datos confidenciales a sitios falsos, que luego se utilizan para nuevas estafas.
Esta tendencia local se alinea con los datos nacionales recopilados por el Unidad Fiscal Especializada en Cibercrimen (UFECI)que en su informe anual de 2024 registró 34.468 denuncias por delitos informáticos y un crecimiento interanual del 21,1%. El fraude en línea representó el 63% de estos casos, con 21.729 denunciascolocando en primer lugar las estafas y fraudes de compra y venta online a través de home banking. Robo de identidad añadido 4.637 casos y acceso ilegítimo, 2.887.
En la práctica, la mayoría de los fraudes digitales siguen una secuencia: comienza con una oferta falsa o un mensaje convincente, continúa con la incautación del teléfono o de la cuenta y termina con transacciones bancarias no autorizadas. «Muchas estafas empiezan con una oferta falsa o un mensaje convincente. Siguen cogiendo el teléfono o una cuenta y acaban donde más duele: en el home banking o en el monedero virtual», resume el Defensor del Pueblo.
Qué hacer ante una estafa digital
Ante el aumento de estafas virtuales, la entidad recomendó acciones inmediatas para minimizar los daños en caso de pérdida o robo de un teléfono móvil.
Los pasos principales incluyen bloquear o desvincular el dispositivo de las plataformas Google, Android o Apple mediante herramientas de búsqueda y borrado remoto, lo que impide el acceso a cuentas sincronizadas y dificulta la validación de transacciones no autorizadas. El impacto de estas acciones se vuelve aún más significativo dada la velocidad con la que ocurren muchas estafas: pueden ocurrir en cuestión de minutos si no se actúa a tiempo. Por lo tanto, en paralelo al bloqueo, es fundamental notificar inmediatamente al banco o billetera virtual para solicitar el bloqueo de las aplicaciones y operaciones vinculadas.
Además, es recomendable formalizar la denuncia en comisaría o ante la fiscalía especializada en delitos informáticos.
Como próximos pasos, es posible contactar a la Defensoría del Pueblo o a las áreas de protección al consumidor para mayor apoyo.
Para fortalecer la protección de datos y reducir el riesgo de fraude, se recomienda mantener el bloqueo de pantalla activado con una contraseña segura o biométrica, habilitar la verificación en dos pasos en las cuentas más críticas, como servicios de mensajería, correo electrónico y plataformas financieras, y utilizar contraseñas seguras y diferentes para cada servicio.

Otras recomendaciones incluyen tener cuidado con los mensajes urgentes que solicitan datos personales o financieros, evitar compartir códigos de verificación, no acceder a enlaces de remitentes desconocidos y cerrar sesión correctamente en las plataformas bancarias.
Se hace saber a los usuarios que ninguna entidad bancaria solicitará actualizaciones del sistema o instalación de software fuera de sus canales oficiales.
Las personas que hayan sido víctimas pueden comunicarse con la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) a través del correo electrónico denunciasufeci@mpf.gov.ar.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la denuncia se puede realizar ante la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas (correo electrónico denuncias@fiscalias.gob.ar, a través del sitio web www.mpfciudad.gob.ar, a través de la app “DENUNCIAS MPF” o al 0800-33-347225).
La Oficina del Síndico de CABA está disponible al 0800-999-3722.
Reclamaciones de deudas de tarjetas de crédito
Además de las estafas digitales, el Defensor del pueblo de Buenos Aires advierte sobre el aumento de demandas por Deudas e impagos automáticos de tarjetas de crédito.. Muchos usuarios afirman haber realizado pagos, pero aún ven que su deuda aumenta o cambian los términos. El patrón identificado combina préstamos personales y gastos de tarjetas. Si el pago no cubre el mínimo requerido o se realiza con retraso, se activa el default automático, lo que significa que se recalcula la deuda y se empiezan a acumular intereses diarios, incluso en los créditos pagados a tiempo.
Esta dinámica se agrava en un contexto de mayor fragilidad financiera. él Banco Central de la República Argentina informó que los impagos de préstamos familiares aumentaron del 4,5% en mayo al 7,8% en octubre de 2025. El Centro RA de Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (FCE-UBA) informó que el uso de tarjetas de crédito en supermercados creció de 39% a 46% entre diciembre de 2023 y mayo de 2025, lo que convierte a este instrumento en un recurso común para cubrir necesidades básicas y amplifica el riesgo de endeudamiento.
Ante este panorama, el Defensor del pueblo recomienda a los usuarios que revisen atentamente los extractos de la tarjeta antes de pagar. Es fundamental verificar la fecha de vencimiento, el monto mínimo de pago, el saldo financiado, las tarifas reportadas (TNA/TEA/CFT), las multas por mora y los cargos adicionales. «Esta lectura rápida puede evitar que un pago atrasado o parcial se convierta en una deuda que crece mes a mes», advierte el organismo.
En cuanto a la prevención de estafas virtuales, el Defensoría del Pueblo de CABA sugiere bloquear o desvincular el dispositivo en caso de robo o extravío, comunicarse inmediatamente con el banco o billetera virtual para bloquear las operaciones y presentar una denuncia ante la comisaría o fiscalía especializada. Además, se recomienda mantener activado el bloqueo de pantalla, utilizar contraseñas seguras y diferentes para cada cuenta, activar la verificación en dos pasos en servicios sensibles, tener cuidado con los mensajes urgentes o que solicitan información personal y no compartir códigos o datos privados con extraños. «Recuerde, su banco nunca le pedirá que realice actualizaciones del sistema o instale software», dice la Defensoría del Pueblo.
La entidad señala que los bancos unifican las deudas para todos los productos, por lo que no es posible elegir qué pagar primero entre créditos y tarjetas. El saldo impago genera intereses, que pueden superar el 100% de la TNA en la banca privada y alrededor del 60% de la TNA en la banca pública. La recomendación es cubrir al menos el saldo mínimo de la tarjeta para evitar aumentos automáticos de deuda.





