
Tal y como había anticipado el Ministro de Liberalización y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, a través de su cuenta X días antes de finalizar el año 2025, desde el inicio de la gestión de Javier MileiEl Gobierno implementó una política de ajuste del sector público que significó la eliminación de 60.494 puestos de trabajo.
Esto supone una reducción del 12,1% de la plantilla total desde noviembre de 2025, según confirma la cartera en un informe publicado este jueves. El Ejecutivo anunció que la motosierra continuará este año.
El Ministerio ha subrayado que la reorganización tuvo especial impacto en la Administración Pública Nacional (APN) y las empresas estatales.

En el primer caso, la reducción de plantilla alcanzó el 17,1% (-35.127 puestos), mientras que en las empresas estatales el descenso fue del 19,9% (18.122 puestos). Dentro de la APN centralizada la caída fue del 24,9%, y en la descentralizada del 12,8%.
La política de reducción de personal también afectó a los distintos tipos de contratación. El número de empleados permanentes y temporales disminuyó un 11,7%, mientras que el personal contratado bajo la Ley Marco (Ley 25.164) y los empleados con contrato LOYS (monotributistas, Decreto 1109/17) registraron caídas del 23,9% y 49,3%, respectivamente.

Según cálculos oficiales, hasta noviembre de 2025, la reducción del sector público ha generado un ahorro de 1.222 millones de dólares en salarios.
El informe afirma que el costo total de cada empleado duplica el salario debido a la incidencia de gastos asociados a la infraestructura de la construcción, como oficinas, mobiliario, equipos electrónicos y servicios. Esta proyección eleva el ahorro total a los 2.444 millones de dólares antes mencionados.
En detalle por modalidad contractual dentro de la Administración Pública Nacional, el ahorro varió según el tipo de relación laboral. La reducción de personal permanente y temporal dio como resultado un ahorro salarial de 453 millones de dólares y un ahorro total, al agregar infraestructura, de 906 millones de dólares.
Con los contratos de la Ley Marco, el ahorro salarial fue de 240 millones de dólares, mientras que el total, teniendo en cuenta los costos adicionales, fue de 480 millones de dólares. En los contratos LOYS, el ahorro salarial fue de 58 millones de dólares y la cifra final, incluyendo infraestructura, fue de 116 millones de dólares.

El ajuste también se extendió a las empresas estatales y al personal militar. Según datos oficiales, la reducción de puestos en las empresas públicas generó un ahorro salarial de $355 millones y un ahorro total de $710 millones después de contabilizar los costos de infraestructura. Para el personal militar, los ahorros salariales fueron de $116 millones, totalizando $232 millones cuando se agregaron gastos adicionales.
Al analizar la magnitud de los recortes por agencia –según la forma en que se registran las posiciones– se observa que cuatro instituciones redujeron su dotación al 100%, es decir, dejaron de existir. Se trata de la Entidad de Obras Agua Sanitarias (ENOHSA), el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), el Instituto Nacional de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (INAFCI) y el Desarrollo del Capital Humano Ferroviario SAPEM, según un estudio de Nadine Argañaraz.
Le siguieron la Agencia Estatal de Publicidad, Sociedad Anónima Unipersonal, con una reducción del 79%, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) con una reducción de personal del 51%, y la Casa de Moneda, con una reducción del 44%.
En el otro extremo, las cuatro entidades que registraron menor reducción porcentual de plazas fueron el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP), con un recorte del 5%; el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Conicet), con una caída del 7,5%; el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), con una reducción del 10,5%; y el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Agroalimentaria (SENASA), que también registró un ajuste de 10,5%.
«La estrategia se profundizará con mayores reducciones de personal y la eliminación de áreas que no cumplan una misión esencial», anticipó el Ejecutivo.





