
Adultos entre 45 y 85 años con alto riesgo de apnea obstructiva del sueño presente hasta aa 40% más de probabilidades de meterse en problemas salud mentalde acuerdo a estudiar canadiense publicado en Red JAMA abierta y realizado por el Instituto de Investigación del Hospital de Ottawa y la Universidad de Ottawa.
La investigación se basó en datos de Estudio longitudinal canadiense sobre el envejecimientolo que nos permite analizar la relación entre las alteraciones respiratorias durante el sueño y la aparición o persistencia de depresión i ansiedad en la población de mediana edad y tercera edad.
Y describió las consecuencias: “Este fenómeno afecta negativamente tanto a la continuidad del descanso como a varias variables fisiológicas: oxigenación de la sangre, la presión arterial se alterafrecuencia cardíaca y, en situaciones más graves, aumentar los niveles de dióxido de carbono en la sangre«.

El experto añadió que como cada pausa respiratoria termina con un breve pero repetido despertar cerebral, el sueño Parece fragmentado y su calidad disminuye.
Además de estas consecuencias, hoy el nuevo estudio ha revelado que las personas que padecen apnea del sueño tienen Un 40% más de probabilidades de sufrir problemas de salud mental.
Cómo se realizó el estudio
El análisis incluyó una cohorte nacional compuesta por 30.097 adultos canadienses que se observaron durante un promedio de 2,9 años Al principio, el 23,5% de los participantes tenían un alto riesgo de sufrir apnea obstructiva del sueño, un número que aumentó 27% cuando se reevalúa durante el seguimiento, según investigadores del Instituto de Investigación del Hospital de Ottawa y la Universidad de Ottawa.
Para identificar a quienes corren mayor riesgo, el equipo utilizó un cuestionario que evaluaron ronquidos, somnolencia diurnapresencia de apneas observado durante el sueño y hipertensión. Aquellos con al menos dos de estos factores se consideraron de alto riesgo.

El criterio de mala salud mental se determinó combinando cuatro parámetros: una puntuación igual o superior a 10 al Escala corta de depresión del Centro de Estudios Epidemiológicosuna puntuación igual o superior a 20 en la Escala de angustia psicológica de Kesslerdiagnóstico médico autoinformado de trastorno mental y uso de antidepresivos. Aplicando esta definición, la 34,3% de los participantes cumplieron los criterios iniciales y 31,9% en la revisión posterior.
Los modelos estadísticos utilizados indicaron que aquellos que habían alto riesgo de apnea del sueño ellos se registraron probabilidades significativamente más altas de presentar problemas de salud mental, tanto en la evaluación inicial como en el seguimiento.
El razón de probabilidades osciló entre 1,39 y 1,44, lo que representa hasta aa 40% más probable en aquellos que tienen mayor riesgo, en comparación con los participantes que no lo presentan. Incluso entre aquellos que no informaron tener mala salud mental al inicio del estudio, el riesgo de desarrollar mala salud mental fue mayor (odds ratio de 1,20) durante el período del estudio.

La definición de alto riesgo aplicada en la investigación requirió dos o más ítems del cuestionario basados en los síntomas y la historia relacionada. El vínculo entre apnea y problemas de salud mental es bidireccionalsegún el trabajo publicado en Red JAMA abierta.
Por un lado, apnea no tratada puede promover o agravar la depresión, la ansiedad y otros trastornos mentales, debido a la hipoxemia nocturnaconstantes interrupciones del sueño y fenómenos de inflamación sistémica. Además, las comorbilidades cardiometabólicas comunes en pacientes con apnea también parecen contribuir al deterioro psicológico.
Por otra parte, la presencia de trastornos mentales puede facilitar o intensificar los síntomas de la apnea a través de alteraciones autonómicas, cambios en neurotransmisores y deterioro neuromuscular.
Hasta ahora, la evidencia de esta relación recíproca era limitada, lo que resalta el valor de estos nuevos datos proporcionados por el equipo. Ottawa.

Las implicaciones de este hallazgo son clínicas y sociales. Los autores del trabajo enfatizaron la importancia de que los profesionales de la salud integren la evaluación rutinaria del estado mental en adultos con signos de riesgo de apnea obstructiva del sueño. Detectar los primeros síntomas de depresión i ansiedad podría favorecer intervenciones más efectivas, especialmente en personas mayores y personas con enfermedades crónicas asociadas.
Los problemas de salud mental suponen una carga considerable en las esferas sanitaria y socioeconómica de todo el mundo. Trastornos como depresión y el ansiedad Se encuentran entre los principales factores de discapacidad, hospitalizaciones, desempleo y deterioro de la calidad de vida de las personas mayores y de mediana edad.
El equipo de investigación concluye que añadir exámenes periódicos de salud mental a personas con factores de riesgo de apnea obstructiva del sueño puede mejorar significativamente la detección y el tratamiento de problemas como depresión y el ansiedad en la población adulta.





