La piscina al aire libre más grande de París. (Oficina de Turismo del Ayuntamiento de París)
Este verano, París abre un nuevo oasis urbano en medio de la ola de calor: la cuenca de Recolay en el Canal Saint-Martin se convierte en la piscina más grande y popular de la ciudad. La medida, impulsada por el alcalde Emmanuel Grégoire, surge en respuesta a cientos de parisinos, especialmente jóvenes, que se han lanzado al agua en los últimos meses desafiando las prohibiciones y las altas temperaturas. Las fotos de la policía persiguiendo a nadadores a lo largo de un canal se volvieron virales, lo que subraya la urgencia de brindar alternativas gratuitas y seguras para refrescarse en la capital francesa.
El puerto deportivo del distrito 10 ha abierto oficialmente sus aguas a todos los ciudadanos, según un acuerdo entre la alcaldía, el departamento de policía, la autoridad sanitaria regional y la autoridad francesa de vías navegables. La nueva zona de baño tiene 100 metros de longitud y está abierta todos los días a partir de las 16.00 horas. a 20:00 horas, entrada y salida libre bajo supervisión de socorristas. Es una solución pragmática y festiva que transforma la experiencia del verano en París, atrayendo tanto a locales como a turistas curiosos que quieren experimentar la ciudad más allá de sus monumentos clásicos.
El alcalde Grégoire subrayó que la calidad del agua se medirá diariamente para garantizar la seguridad de los bañistas. La limpieza de bancos, la instalación de pontones y la vigilancia policial forman parte de un operativo especial destinado a promover un uso responsable y ordenado del espacio, además de velar por la salud pública. Para muchos, la inauguración simboliza una nueva etapa en la vida urbana parisina, donde la convivencia y el bienestar colectivo se fusionan en el corazón de la ciudad.
Cómo disfrutar de la piscina más grande de París
El muelle de Récollets ofrece una alternativa refrescante y auténtica a los turistas que visitan París durante el verano. Llegar es fácil: basta con dirigirse al Canal Saint-Martin en el distrito 10 durante el horario de apertura. La entrada es gratuita y no es necesaria reserva, pero se recomienda llegar temprano ya que la zona tiene capacidad para cientos de bañistas, aunque hay restricciones por motivos de seguridad. Dos filas de boyas delimitan la zona de baño, asegurando la distancia de las esclusas y del tráfico de embarcaciones.
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El ambiente a lo largo del canal es relajado y enérgico. El pontón proporciona un cómodo acceso al agua y a las orillas del río y se limpia todas las mañanas, lo que invita a sentarse después de nadar o disfrutar de un picnic. La presencia de socorristas y policía municipal garantiza que la experiencia de todos sea segura y agradable. El mejor momento para viajar suele ser después de salir del trabajo o de la escuela, horario elegido por la alcaldía para atender las necesidades reales de los vecinos y evitar aglomeraciones peligrosas durante las horas de mayor luz solar.
La experiencia no sólo es refrescante, sino también social y urbana. Jóvenes como Jed y Andre celebraron la inauguración: «Sería bonito que fuera gratis y una forma de relajarse». Otros fueron más cautelosos y preguntaron por la limpieza del agua, aunque el seguimiento diario tranquilizó a la mayoría. La iniciativa transforma el muelle en un punto de encuentro intergeneracional y multicultural, donde bañarse en el centro de París deja de ser una broma y se convierte en un legítimo plan de verano.
Para aquellos que planean un viaje a París durante los meses más cálidos, la piscina Récollets Marina es una visita obligada. No está lejos de la Gare de l’Est y es fácilmente accesible en metro y autobús, lo que permite combinar un día de turismo clásico con una auténtica experiencia local. Se recomienda traer bañador, toalla y chanclas, y consultar cada mañana los avisos municipales de calidad del agua, ya que el baño puede estar restringido si llueve o por alguna contaminación puntual.
Disfrute nadando en el corazón de París. (Foto AP/Michel Euler)
El horario es de 16.00 a 20.00 horas, que coincide con el momento del día en el que hay mejor luz y más ambiente. No se permite la entrada fuera de estas áreas y la policía patrulla el área para garantizar que se sigan las reglas. Para los curiosos que prefieren quedarse en tierra, las terrazas y cafés a lo largo de los canales ofrecen una vista única del bullicio estival y contrastan con la arquitectura clásica de la zona.
Si bien la experiencia se limita actualmente al Canal Saint-Martin, las autoridades están estudiando la posibilidad de abrir una nueva zona de baño en el Canal La Villette. Tirarse al agua de la Cuenca del Recollet es actualmente la mejor manera de combatir el calor en la capital francesa, y la forma más parisina de hacerlo, combinando alegría, diversión y un poco de aventura urbana.




