Las tensiones entre ecuador y colombia volvieron a quedar en evidencia luego de las declaraciones del Ministro de Ambiente y Energía ecuatoriano, Inés Manzanoquien cuestionó públicamente al Gobierno colombiano en el contexto de la reciente ruptura comercial entre ambos países.
Las fricciones surgieron después de imposición de aranceles y de la suspensión del suministro eléctrico desde territorio colombiano hasta Ecuador.

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En ese escenario, se dirigió a empresarios y líderes regionales para explicar la posición del Gobierno ecuatoriano frente a la situación bilateral.
En su intervención, la ministra abordó el comportamiento de la balanza comercial entre ambos países. Indicó que Ecuador mantiene un déficit cercano a los mil millones de dólares en comparación con Colombia, hecho que, según explicó, refleja el peso de Ecuador como comprador de bienes y servicios colombianos. Con base en este argumento propuso que esta condición se traduzca en un trato diferenciado.
«¿Cómo tratas a tu mejor cliente? ¿Bueno o malo?» Manzano se dirigió a los asistentes insistiendo en que Ecuador ocupa un lugar importante entre los socios comerciales de Colombia. En la misma línea, agregó: “Soy el mejor cliente de Colombia”, y luego reiteró que “a los mejores clientes hay que tratarlos bien”, frase con la que resumió su postura frente a las medidas adoptadas por el país vecino.
El ministro también se refirió a la corte electrico que Colombia mantuvo hacia Ecuador, decisión tomada en medio del deterioro de las relaciones bilaterales. Según explicó, Ecuador era el Único país que compró electricidad a Colombialo que convirtió este intercambio en un elemento estratégico dentro de la relación económica y energética.
Manzano recordó que, en momentos anteriores, Colombia había sido un proveedor energético clave no sólo para Ecuador, sino también para otros países de la región en situaciones críticas. Desde su perspectiva, estos antecedentes refuerzan la importancia de preservar los mecanismos de cooperación energética, incluso en contextos de desacuerdo político o comercial.

En otro tramo de su discurso, la ministra vinculó la disputa comercial con los esfuerzos que está haciendo Ecuador en el país lucha contra el narcotráficoun fenómeno que calificó de transnacional y de múltiples efectos. «La lucha contra el narcotráfico implica mil cosas. No sólo es un delito internacional, sino que también conlleva otros peores, como la trata de personas», afirmó.
Según Manzano, Ecuador ha asumido importantes costos en términos de seguridad, economía y tejido social para enfrentar este problema. Señaló que, a pesar de ser un país pequeño, ha optado por «hacer lo correcto», expresión con la que se refirió a las políticas adoptadas para combatir el crimen organizado y sus ramificaciones.
Desde esa perspectiva, el ministro sostuvo que este esfuerzo debe ser tomado en cuenta por los socios comerciales de Ecuador, entre ellos Colombia. En su mensaje insistió en que la cooperación regional es clave para enfrentar fenómenos que no reconocen fronteras y que afectan directamente a los países vecinos.
Manzano también apeló a la lazos historicos y culturales entre Ecuador y Colombia. Recordó que ambas naciones compartieron la experiencia de gran colombia y que mantienen profundas similitudes sociales y culturales. «Tenemos todas las similitudes con Colombia», afirmó, al tiempo que expresó su aprecio por la cultura y la sociedad colombiana.

Sin embargo, reconoció que el momento actual está marcado por un ambiente de molestia y frustración. En este sentido, ha expresado que las últimas decisiones han generado malestar en Ecuador, especialmente por el impacto que tienen en áreas sensibles como la seguridad y el comercio transfronterizo.
«Colombia tiene tantas cosas que en este momento nos duele, pero también tenemos que vernos como somos: un cliente que te dice que, por seguridad, haz tu parte», dijo la ministra al cerrar su discurso en el foro internacional.





