
El sector minero se reorientó Ley de los Glaciarescuestionado en los últimos meses por las quejas de empresas y funcionarios que piden aclaraciones técnicas a su redacción. Desde la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) sostienen que las modificaciones propuestas no afectan la protección del recurso hídrico y que la ley vigente ya permite operaciones sin comprometer las reservas hídricas.
En un comunicado oficial, la entidad reafirma: «nuestro compromiso con la protección de los glaciares y ambientes periglaciales que cumplen una función hídrica relevante“Además, enfatizó que la minería argentina se desarrolla de manera sustentable, generando empleo y actividad económica sin poner en riesgo el agua disponible para las comunidades y otros usos productivos.
Consumo de agua y sostenibilidad
El comunicado también destaca que, dentro de los procesos productivos, «la mayor parte del agua utilizada se reutiliza”y eso entre los 70% y 90% agua Se mantiene en circuitos cerrados, recirculando internamente en las plantas. Para CAEM, este tipo de prácticas es una prueba de eficiencia en el uso de un recurso que, destacan, tiene múltiples funciones dentro del desarrollo de proyectos mineros, desde la perforación segura hasta la separación de minerales.
El sector también ha recordado que la actividad minera en Argentina opera bajo un régimen marco regulatorio exigente en materia de gestión del agua. «Para poder operar, cualquier proyecto minero debe presentar un informe de impacto ambiental», explicó la CAEM, en referencia a los requisitos establecidos por la Ley 24.585. Estos estudios, agregaron, Se actualizan cada dos años. y son auditados por las autoridades provinciales con la participación de organismos técnicos, universidades y comunidades locales que participan en el seguimiento participativo.
Controles y estándares internacionales
La cámara empresarial ha destacado que, más allá de las exigencias locales, las empresas han adoptado protocolos y estándares internacionales de sostenibilidadcomo HMS/TSM, ICMM, ISO e IRMA. Para CAEM, estos marcos externos “agregar capas adicionales de control y mejorar la eficiencia en el uso del agua«.
“El agua cumple múltiples funciones y en gran medida es reutilizada; La minería puede operar en zonas montañosas sin afectar las reservas de agua gracias a la planificación, ingeniería y seguimiento permanente”, afirmó la entidad en su comunicado, sin dar nuevas cifras pero destacando la importancia de los estándares técnicos y de gestión adoptados por el sector.
Debate sobre la Ley de Glaciares
Al mismo tiempo, el debate público en torno a la Ley 26.639Se ha intensificado la Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares y el Medio Ambiente Periglaciar, con voces que piden claridad y otras alertan de posibles riesgos ambientales si se debilita su alcance.
La normativa, aprobada hace 15 años, creó un inventario nacional de glaciares y prohibió actividades que pudieran afectar su estado natural, con especial énfasis en la minería y la industria de hidrocarburos. El inventario identifica y monitorea todos los glaciares y ambientes periglaciares del paíssegún la descripción legal vigente.

Sin embargo, un proyecto de modificación enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso en diciembre pasado, presentado como «interpretativo», ha despertado críticas de los sectores ambientalista y académico, que lo consideran una forma de flexibilizar las normas de protección. La propuesta tiene como objetivo limitar la protección a aquellos glaciares que cumplen una función específica de reserva hídrica o recarga de cuencaslo que, según sus detractores, dejaría fuera de cobertura otras funciones medioambientales.
En este sentido, CAEM afirmó que es «aclaraciones técnicas necesarias, especialmente en lo que respecta a las zonas periglaciales«, para evitar que crioformas sin función hídrica relevante se confundan con zonas estratégicas. El comunicado añade que se podrían generar este tipo de confusiones».restricciones innecesarias sin mejorar la protección real«.
Perspectivas del sector minero
La insistencia del sector minero en este punto responde, en parte, a las quejas que se vienen expresando desde hace meses. Los responsables del sector han señalado en áreas técnicas que la definición de crioformaciones contenida en la ley actual es demasiado ancho y pueden incluir elementos que no contribuyen significativamente al ciclo del agua, lo que afecta la previsibilidad para desarrollar proyectos productivos.
Los representantes de la industria han argumentado que estas inexactitudes legales pueden traducirse en «inseguridad jurídica» y dificultades para planificar inversiones a medio y largo plazo. En reuniones con legisladores se ha insistido en la necesidad de establecer definiciones claras que permitan distinguir entre masas de hielo con una función hídrica relevante y otras que, según esta visión, no deberían estar bajo el mismo nivel de protección.





