La dinámica logística registrada en diciembre en los puertos y plantas del Gran Rosario levantó una señal de alerta para los próximos meses. Con la entrada de 4,9 millones de toneladas de cerealesEl cierre de 2025 mostró uno de los niveles de actividad de transporte más altos del siglo, impulsado principalmente por trigo y soja. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) advierte que este comportamiento funciona como un anticipo de lo que podría pasar a partir de marzo, cuando comience a subir el maíz temprano y, posteriormente, con la cosecha de soja en abril.
«El ingreso de camiones para descargar granos a los puertos y plantas de la Gran Rosario «Cerró diciembre con el tercer registro más alto registrado y el segundo más alto en dos décadas», señala el informe del BCR. El volumen se explicó por una combinación de factores productivos y comerciales que convergieron en el mismo período, presionando la infraestructura logística de la principal zona exportadora del país.
La soja también mostró un comportamiento atípico para fin de año. En diciembre fueron descargados 1,8 millones de toneladasel registro más alto para ese mes desde 2005. Según el informe, este flujo se explicó por «la demanda externa de aceite de soja y derivados, sumada a los envíos de frijol a China». Sin embargo, la Bolsa matiza que este último factor perdería relevancia en los próximos meses, ya que «prácticamente todos los envíos programados se han completado y la alineación futura es de poco más de 40.000 toneladas».
Maíz: Las exportaciones se retrasan y las existencias son altas
Con estos antecedentes, el BCR advierte que la logística será uno de los ejes centrales de la campaña 2025/26. «Entre las extraordinarias expectativas para el maíz, especialmente la relevancia de la siembra temprana, sumada a la cosecha de soja de abril y el récord que ya se ha logrado para el trigo, el flujo de camiones y la presión de la oferta serán decisivos para los precios disponibles», señala el informe. En este sentido, añade que la dinámica observada en diciembre «es un anticipo de lo que puede venir a partir de marzo».

El contexto comercial del maíz refuerza este escenario. Según datos de la agencia marítima Nabsa, embarcaron en diciembre 1,1 millones de toneladas de maíz desde puertos argentinos, un volumen 55% menos al del mismo mes del año anterior. Entre marzo y diciembre de 2025 las exportaciones totalizaron 25,9 millones de toneladasque representa un nivel 16% menos al promedio de los últimos cinco años.
La menor producción externa está alineada con el ritmo del marketing interno. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), hasta el momento, 33,6 millones de toneladas de maíz de la campaña 2024/25, algunos 7 millones de toneladas menos que a la misma altura que el ciclo anterior. Incluso excluyendo las toneladas que no entran al circuito comercial, la Bolsa estima que queda por vender 20% de la cosecha de la campaña en curso.
En este contexto y a pocos meses del inicio del nuevo ciclo, el BCR revisó a la baja su proyección de exportaciones totales de maíz 2024/25 a 30 millones de toneladas, dos millones menos que la estimación anterior. Con un consumo interno previsto en niveles récord, debido principalmente al uso de forrajes, las existencias finales de la campaña se situarían en 6,6 millones de toneladasel mayor registro histórico. La relación stock/consumo llegaría 14%el nivel más alto desde la campaña 2017/18.
«No es poca cosa que, en la antesala de una campaña histórica, los stocks que atraviesan el nuevo ciclo sean los más elevados hasta el momento», destaca el informe, añadiendo que este escenario «aumenta la oferta disponible e intensifica la posible presión de cosecha», con un impacto directo en la logística y la formación de precios.
Precios, trigo y el papel del complejo sojero
En cuanto a los precios, la Bolsa indica que los precios del maíz temprano en el mercado promedio de exportación $17 por tonelada menos que el año pasado, en los niveles más bajos desde 2020. Al mismo tiempo, el mercado de futuros mostró una dinámica diferente: el contrato de abril alcanzó el 184,8 dólares EE.UU. por toneladael valor más alto desde 2022 para esta época del año. En línea con estos precios, el nuevo negocio de maíz previsto supera 9 millones de toneladasel mayor volumen en tres años y el cuarto mayor a esta altura del ciclo, según la SAGyP.

Mientras tanto, el trigo inició 2026 con una recuperación del mercado interno. Después de alcanzar un mínimo a finales de noviembre, el precio de la pizarra ajustado a la inflación está en $263,700 por toneladaun nivel 4,4% menos al promedio de 2025 y justo 0,8% por debajo del promedio del último trimestre del año. La Bolsa vincula esta mejora al interés del mercado exterior y recuerda que en diciembre se registraron «las mayores exportaciones de trigo del siglo», con envíos de 2,5 millones de toneladasduplicar la media de los últimos cinco años.
En el complejo sojero, la plantación avanza hacia su cierre, con la 92% del área objetivo implementada y una producción esperada de 47 millones de toneladas para la campaña 2025/26. En este caso, el informe destaca que el conflicto comercial entre Estados Unidos y China seguirá influyendo en los precios, tanto a través de la demanda de frijol como de su impacto indirecto en la harina.
En este escenario, la Bolsa destaca que, pese a la debilidad de la harina, el «FOB Compuesto» de la industria sojera argentina para la próxima campaña es 3% más alto la del ciclo anterior, apoyada principalmente por el aceite de soja. Este apoyo, combinado con una cosecha concentrada en pocos meses, refuerza la expectativa de alta presión logística en el Gran Rosario durante el pico de llegada de camiones.




