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La ponedora Negra INTA da un paso clave hacia la autosuficiencia genética

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Los investigadores lograron desarrollar su propio
Investigadores lograron desarrollar su propia base genética de ponedora INTA Negra, paso clave para la autonomía productiva y la avicultura del norte (INTA)

Hay procesos que no hacen ruido, pero cambian el rumbo de toda una producción. En el INTA El Colorado, en Formosa, este cambio se concretó con el nacimiento de más de 1.500 polluelos reproductores.

No es solo un número: por primera vez, la estación experimental logró cerrar su propio ciclo genético de la ponedora INTA Negra, un renglón emblemático para la avicultura nacional y especialmente valioso para las economías del norte argentino.

Producir jugadores propios, adaptados a
Producimos reproductoras propias, adaptadas a las condiciones climáticas y productivas de la región (inta)

Treinta años para llegar a este punto

La producción de la genética en la misma estación experimental supuso un importante ahorro y, al mismo tiempo, reforzó la independencia técnica y económica del sistema productivo regional.

«Después de 30 años, pudimos generar nuestros propios jugadores», explica Alejandro Bettella, director del Centro. El proceso requirió más de dos meses de intenso trabajo, centrado en la recuperación y gestión de líneas puras.

Cada pájaro cuenta. Su valor genético y económico requiere una gestión precisacondiciones ambientales controladas y una infraestructura diseñada para mantener la eficiencia reproductiva.

Un cobertizo diseñado para climas extremos

Para lograrlo, INTA El Colorado cuenta con una bodega exclusiva de 10 por 25 metros, con aislamiento térmico y aire acondicionado.

El espacio mantiene la temperatura por debajo de los 25 grados incluso durante los meses más calurosos.factor decisivo en zonas donde el calor y la humedad suelen marcar límites productivos. El confort animal y la estabilidad ambiental se convierten así en aliados centrales del desarrollo genético.

Genética que se cuida y se proyecta

El trabajo realizado en El Colorado cumple una función silenciosa pero decisiva: proteger las líneas fundacionales que dan origen al INTA Negro.

Al concentrar en Formosa un núcleo de Plymouth Rock Barrada y Rhode Island Red, el INTA suma un organismo de apoyo ante posibles dificultades en otras partes del país y refuerza la continuidad de una genética construida a lo largo de décadas.

Este papel estratégico se ve reforzado por su alcance territorial. Hoy, el Centro de Propagación de Aves es el único que funciona en el noreste y parte del noroeste argentino, y desde allí mantiene el suministro de reproductores para los sistemas productivos de Formosa, Corrientes, Misiones, Chaco, Jujuy, Salta y norte de Santa Fe, con material genético ajustado a las exigencias climáticas de la región.

Una capa diseñada para el norte

El INTA Negro se consolidó con el tiempo por su capacidad de respuesta en esquemas extensos y por su adaptación a entornos exigentes. Esa combinación de rusticidad y productividad explica por qué sigue siendo una herramienta central para las economías regionales.

«La idea es que los productores del norte cuenten con genética desarrollada para su propio entorno, sin depender de centros lejanos ni de costosas importaciones.Bettella señaló.

Un objetivo que dejó de ser una proyección y empezó a tomar forma con esta nueva generación de jugadores.

Fuente: Intá

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