Cómo escribir mejores mensajes en Gemini o ChatGPT sin activar filtros ni recibir respuestas genéricas
La mayoría de los fallos al utilizar Gemini o ChatGPT no se deben a que la herramienta «no lo sepa», sino a que el usuario le habla como si fuera un motor de búsqueda o un amigo adivinando sus intenciones. El resultado: respuestas largas sin enfoque, listados repetitivos o bloqueos seguros cuando el tema puede abordarse legítimamente. La diferencia entre una respuesta mediocre y una respuesta útil suele ser de unas pocas frases.
Esto es importante hoy en día porque la inteligencia artificial de Google y OpenAI ya está involucrada en tareas del mundo real: escribir correos electrónicos, resumir documentos, depurar código, preparar cursos o investigar temas delicados. Las indicaciones mal formuladas no sólo hacen perder el tiempo; También puede conducir a conclusiones incompletas o instrucciones irresponsables. La buena noticia es que no existen «palabras sucias»: existen términos y métodos que confunden modelos, reducen la calidad o activan filtros innecesarios.
Palabras como «todo» o «rápido» hacen que la IA reaccione peor. La solución es limitar
Estas inteligencias artificiales no reaccionan a palabras aisladas como un interruptor. Explican el contexto. Si un mensaje suena ambiguo, excesivo o arriesgado, el sistema favorecerá una de tres opciones: responder de forma general, pedir una aclaración o rechazar la solicitud. El truco, por tanto, no consiste en «decir cosas buenas», sino en pedir lo que se necesita dentro de límites mensurables: duración, formato, audiencia y objetivos.
1) «Rápido» o «rápidamente» (sin contexto) No acelera nada, solo agrega ruido. Es mejor solicitar un formato: «resumir en un párrafo» o «proporcionar 3 puntos clave».
2) “Todo” y “Cuéntamelo todo” se comprimen con fuerza y terminan en la superficialidad. Es mejor limitarlo: «Explica 5 hitos» o «Dame una cronología de 10 eventos».
3) «DAN», «God Mode», «Jailbreak», además de ser términos de jerga antigua, suelen activar filtros y cortar conversaciones. Mejor: «Trabajar como abogado», «Trabajar como profesor» o «Trabajar como editor técnico».
4) Los insultos y la vulgaridad excesiva no mejorarán la precisión y pueden activar la moderación automática. Tono más descriptivo: «crítico», «molesto», «urgente» o «frustrante».
5) “Cualquier cosa” Sin límites, la inteligencia artificial cae en un cliché. Es mejor dar un disparador: “Escribe un poema sobre una taza de café fría” o “Diseña una rutina para el lunes y miércoles”.
6) No se permite la escritura de contraseñas de datos personales sensibles, cédulas de identidad, cédulas y datos reales. Es mejor utilizar marcadores: «[XXXX]”o casos ficticios.
7) Las palabras “ilegal”, “hacker” y “cracking” levantan señales de alerta, incluso si la intención es educativa. Centrarse más en la prevención: «Cómo detectar ataques» o «Cómo mitigar vulnerabilidades».
Más que presentar urgencia sin contexto, requiere estructura, como un párrafo, tres puntos o una línea de tiempo, ya que los modelos interpretan la intención y, ante la amplitud, tienden a resumir superficialmente o pedir aclaraciones – (Imagen ilustrativa Infobae)
8) «Algo», «un poco», «más o menos» La ambigüedad reduce la utilidad. Es mejor expresarlo en números: “Dame 3 mejoras” u “Optimiza para reducir el tiempo en un 20%”.
9) “Trátame”, “recetame”, “diagnostícame” En términos de salud, esta forma imperativa puede producir reacciones de evitación por razones de seguridad. Mejor: “Información general sobre los síntomas” y “Cuándo consultar a un profesional”.
10) Demasiados placeres y gracias Está bien ser sincero, pero requiere contexto. Lo mejor es un cierre breve y directo, dando prioridad a las instrucciones claras.
No existe un «diez principales» términos prohibidos oficiales en ChatGPT. Sin embargo, cuando se les piden instrucciones prácticas, ciertas palabras relacionadas con violencia, fraude o malware tienden a hacer que las respuestas sean más cautelosas. Términos como “bomba”, “veneno”, “ransomware”, “robo” o “falsificación” pueden discutirse en un contexto histórico, educativo o de prevención, pero están bloqueados cuando la intención es causar daño o cometer un delito.
Por tanto, la regla actual es especificar los objetivos legítimos: «para el trabajo académico», «para la política de seguridad», «para la sensibilización». El contexto no es un adorno: define la respuesta.
El mayor enemigo de una buena inspiración es pedir “medidas a medias”. Cuanto más clara sea la solicitud (qué se quiere, para quién, en qué formato y con qué restricciones), mejores serán los resultados y menos conflictos con los filtros. En inteligencia artificial, la precisión no es crueldad: es eficiencia, seguridad y calidad.



