Mesa política celebrada en el Palacio de las Rosas
Un día después de que el presidente Javier Milley sostuviera una extensa reunión con diputados y senadores, la conferencia política ultimó los detalles del presupuesto 2027, que será presentado esta tarde a la Cámara de Representantes, y revisó los principales puntos de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que será sujeta a la revisión final por parte de la Secretaría Jurídica y Técnica.
En apenas dos horas y media, el pequeño círculo discutió la hoja de ruta legislativa que comenzará a ultimarse hoy, cuando la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado debatirá por primera vez la reforma electoral a las 15.30 horas. Unos minutos antes de las 15, la senadora Patricia Bullrich salió de Rosada rumbo al Congreso. En la Casa de las Rosas prometieron que por primera vez el oficialismo conocería el apoyo inicial necesario para iniciar las negociaciones.
«Hoy no va a ser emocionante. En la última sesión nos dieron nuevamente mociones prioritarias para discutir la Lista Limpia y el PAS, que están en la agenda. Hemos cumplido con las mociones y la oposición estará en casa», concluyó un legislador morado.
Por ahora, los diagnósticos que circulan dentro del oficialismo no son alentadores. Las declaraciones hacen eco del sentimiento de más de 50 oficinas de Balcarce, quienes reconocen que el proyecto no es necesario para obtener los votos necesarios para avanzar en el Congreso. «No sé cómo vamos a levantar el bloqueo, pero estamos trabajando en ello», dijo un miembro del establishment político.
El ministro de Economía, Luis Caputo, saluda al ingresar al Palacio de las Rosas para una reunión de gabinete en Buenos Aires.
Por un lado, el senador insiste en que los grupos radicales complican la ecuación liberal, pero el jefe de Gabinete, Diego Santilli, confía en el apoyo de la Unión Cívica Radical en octubre.
Teniendo en cuenta esta situación, el pequeño círculo comenzó a centrarse en elaborar estrategias a partir del mediodía. La reunión estuvo presidida por la Secretaria General del Bureau, Karina Milai; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el subjefe de Gabinete Ignacio de Wit; el secretario de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Representantes, Martín Menem; y el armador de la selección nacional del LLA, Eduardo “Lule” Menem.
También participaron la senadora Patricia Burridge, el asesor presidencial Santiago Caputo y el ministro de Comunicaciones, Fabián Fernández.
Paralelamente al debate electoral, esta tarde el Palacio de las Rosas concluirá una de las principales actividades legislativas del día: el envío del presupuesto para 2027. Esta mañana, fuentes oficiales aseguraron a Infobae que el Ejecutivo enviará información detallada al Congreso una vez finalizada la sesión política. A pesar de las revelaciones, el Ministerio de Asuntos Económicos ha mantenido un alto nivel de secreto.
«Estaremos en superávit financiero por cuarto año consecutivo, que será la primera vez en nuestra historia que tengamos superávit financiero cuatro años seguidos sin caer en default», dijo Caputo en el avance.
Lo que está claro es que sólo se enviará el plan de gastos del próximo año y no será presentado por el señor Miray ni por el Ministro de Finanzas. Tampoco hay idea de una cadena nacional como en septiembre de 2025.
Pablo Quirno y Carlos Presti sostienen mesa política en Casa Rosada
Mientras tanto, el gobierno liberal afina la última versión de un artículo que prometió presentar al Congreso esta semana para discutir una iniciativa para defender la soberanía de las Islas Malvinas, que apunta a endurecer las sanciones contra las empresas que operan en el archipiélago y la plataforma continental sin la autorización de Argentina.
Inicialmente, el Gabinete decidió enviar el proyecto el lunes pasado, pero el documento aún está en proceso de revisión y están esperando aportes tempranos del Presupuesto 2027. La tarea recae en la Secretaria de Estado María Ybarzabal Murphy, quien depende del Asesor Presidencial Santiago Caputo, uno de los principales impulsores de la iniciativa.
Detalles técnicos aparte, el desafío para el oficialismo es político: lograr el apoyo necesario para las medidas que avanzan en el Congreso. Para ello, deben establecer contactos preliminares con gobernadores y aliados para obtener la aprobación.
El debate incluso se desarrolló tranquilamente durante una reunión entre los hermanos Milley y los legisladores, en la que Karina dio instrucciones antes de la llegada del presidente para evitar un enfrentamiento violento con el líder.
La más joven Mire envió un mensaje claro a los diputados provinciales a través de sus interlocutores autorizados: cualquier acuerdo electoral estará respaldado por legislación. Sin embargo, la orden era consolidar el equilibrio del territorio, ya que se necesitaban 13 gobernadores de la Unión para lograr los objetivos del Palacio de las Rosas antes de que las batallas electorales complicaran la actividad legislativa.






