El síndrome de sobreentrenamiento ocurre cuando el ejercicio sin descanso altera el equilibrio entre esfuerzo y recuperación y afecta la salud mental (Imagen ilustrativa Infobae)
Cuando se altera el equilibrio entre esfuerzo y recuperación, el ejercicio y la salud mental no pueden ir de la mano. Según VeryWell Mind y una revisión publicada en las revistas Sports Psychiatry, Sports Medicine & Health Sciences, este desequilibrio puede provocar el síndrome de sobreentrenamiento, que se asocia con fatiga persistente, rendimiento reducido y cambios de humor.
Cuando el ejercicio ya no mejora el estado de ánimo ni la energía, ya no ayuda a la salud mental y, en cambio, se produce fatiga, ansiedad, irritabilidad o problemas de sueño por falta de recuperación. VeryWell Mind señala que modificar la carga, incorporar descanso y revisar el sueño, la nutrición y el estrés puede revertir la afección; si los síntomas persisten durante varias semanas, se recomienda una evaluación médica o de salud mental.
VeryWell Mind señala que la actividad física a menudo puede reducir el estrés y favorecer la salud en general, pero aclara que estos efectos pueden atenuarse o revertirse si la mente y el cuerpo no reciben suficiente tiempo para recuperarse. Las revisiones académicas coinciden y describen el entrenamiento sin un descanso adecuado como la raíz del problema.
El ejercicio ya no beneficia la salud mental cuando surge ansiedad, irritabilidad, bajo estado de ánimo o problemas de sueño por falta de recuperación (Imagen ilustrativa Infobae)
En psiquiatría deportiva, el síndrome de sobreentrenamiento es una condición que se desarrolla a lo largo de un continuo cuando la demanda aumenta pero no se produce la recuperación. La revisión identificó una disminución del rendimiento y cambios en el estado de ánimo, la motivación y el bienestar general como características destacadas.
Para el público en general, VeryWell Mind enumera algunas señales de alerta de sobrecarga. Uno de los principales problemas es que el ejercicio ya no tiene sus efectos habituales y en lugar de calmar o energizar, puede provocar más estrés, irritabilidad o mal humor.
Otro signo es la fatiga persistente. VeryWell Mind puede diferenciar entre fatiga anticipatoria después del esfuerzo y fatiga persistente que no mejora ni siquiera con el descanso, un patrón que puede indicar una recuperación insuficiente.
La misma fuente añadió que el entrenamiento puede empezar a volverse más difícil cuando el cuerpo no se recupera entre los entrenamientos. Si el rendimiento disminuye o las exigencias habituales parecen desproporcionadas, ese cambio pasa a la lista de señales a las que hay que prestar atención.
El sueño también puede verse alterado. Según VeryWell Mind, hacer demasiado ejercicio o entrenar demasiado tarde puede dificultar conciliar o permanecer dormido, aunque la actividad física suele considerarse una herramienta para mejorar el sueño.
Demasiado ejercicio o entrenar demasiado tarde puede alterar el sueño y dificultar conciliar o mantener el sueño (Imagen ilustrativa Infobae)
También hay dimensiones emocionales y conductuales. VeryWell Mind advierte que el ejercicio puede pasar de una actividad agradable a una obligación, y sentirse culpable por saltarse un entrenamiento o ansioso por no poder hacer ejercicio puede ser una señal de que la práctica se ha vuelto excesiva o problemática.
La publicación añade además otro matiz: si el ejercicio se convierte en el recurso principal o único, puede convertirse en una forma desadaptativa de afrontar las emociones. En este caso, deja de realizar funciones de acondicionamiento saludables y puede provocar patrones de fatiga similares al sobreentrenamiento.
Los profesionales describen la situación como más compleja que la simple fatiga acumulada. La Psiquiatría del Deporte enfatiza que el síndrome de sobreentrenamiento no aparece de la noche a la mañana, sino que se desarrolla continuamente y está precedido por períodos de bajo rendimiento reversibles y prevenibles.
La medicina deportiva y las ciencias de la salud distinguen entre sobrecarga temporal y sobrecarga no funcional, que puede convertirse en un estado crónico. Esta revisión atribuyó principalmente el problema a los atletas de élite y al personal militar, aunque sus hallazgos estaban dentro del rango saludable de las poblaciones físicamente activas.
Los signos de sobreentrenamiento incluyen fatiga persistente, mayor dificultad para hacer ejercicio y disminución del rendimiento (Imagen ilustrativa Infobae)
La misma revisión propuso varias hipótesis para comprender esta afección, incluido el agotamiento de la glucosa hepática, las respuestas desreguladas de las citocinas, el estrés oxidativo y las alteraciones en el sistema nervioso autónomo. El texto no considera estos mecanismos como las únicas causas sino más bien como una comprensión de la fisiopatología de la enfermedad.
Además, Medicina del Deporte y Ciencias de la Salud afirma que el síndrome puede tener efectos sistémicos en múltiples órganos, la función inmune y la salud en general. También se asocia con inflamación crónica y mayor susceptibilidad a enfermedades, así como con mayores tasas de morbilidad en atletas con este diagnóstico.
El consejo de los expertos consultados por VeryWell Mind se basa en una idea sencilla: dar un paso atrás cuando el ejercicio ya no te sienta bien. Este ajuste podrá incluir reposo absoluto o relativo, según sea el caso, para permitir la recuperación física y la estabilidad emocional.
No siempre es necesario interrumpir todas las actividades. VeryWell Mind recomienda ejercicios de menor intensidad, como caminar, estirarse o practicar yoga, como alternativas que mantienen algunos de los beneficios físicos y mentales sin agregar tensión adicional.
Caminar, estirarse o practicar yoga son opciones de menor intensidad, según VeryWell Mind (Imagen ilustrativa Infobae)
Otra medida es examinar la experiencia deportiva más allá de objetivos y marcas. VeryWell Mind recomienda centrarse en cómo se siente física y mentalmente el levantador antes, durante y después del entrenamiento, utilizando estas señales como guía práctica.
Según la misma fuente, la recuperación no se limita a un solo día de descanso. También incluye el sueño, la nutrición y el manejo del estrés, lo cual es relevante para la medicina deportiva y las ciencias de la salud, enfatizando que el entrenamiento y la recuperación equilibrados son fundamentales para prevenir el síndrome y mantener la salud y la calidad de vida.
Si el ejercicio ha absorbido toda su capacidad para regular el malestar, VeryWell Mind recomienda agregar otras formas de apoyo, como terapia, escritura personal u otras formas de lidiar con el estrés y las emociones. El objetivo no es eliminar la actividad física de tu rutina diaria, sino impedir que asumas la tarea solo.
Cuando la fatiga y los trastornos del estado de ánimo persisten durante semanas a pesar de los intentos de recuperación, el problema puede ir más allá del sobreentrenamiento. En estos casos, VeryWell Mind recomienda buscar una evaluación médica o de salud mental para detectar o descartar otras condiciones tratables.





