El Día Mundial del Donante de Sangre tiene como objetivo concientizar sobre la importancia de la donación voluntaria y habitual de sangre a nivel mundial (Imagen ilustrativa Infobae)
El Día Mundial del Donante de Sangre se celebra cada año el 14 de junio para crear conciencia sobre la importancia de la donación de sangre voluntaria y habitual. Hay una realidad concreta detrás de cada transfusión de sangre que cambia vidas, permitiendo que miles de personas enfrenten enfermedades, cirugías y situaciones críticas con mayores posibilidades de recuperación.
La Resolución 536/2026 del Ministerio de Salud de la Nación, aprobada el 28 de abril de 2026, fortalece el enfoque de Argentina en las donaciones. La nueva normativa elimina la exigencia de que los pacientes o familiares aporten un donante, implementa el registro digital obligatorio y actualiza los criterios de selección de donantes con el objetivo de mejorar la seguridad y trazabilidad a nivel nacional, según se publica en el Boletín Oficial.
La historia de Andrés Sanna, de 37 años, ilustra cómo la solidaridad de los donantes puede garantizar la calidad de vida de quienes dependen de la sangre. El paciente, a quien se le ha diagnosticado un raro trastorno genético desde la infancia, está viviendo una vida plena gracias a los esfuerzos de la comunidad de donantes.
Andrés Sanna, 37 años, recibe transfusiones de sangre desde los dos años (hospital italiano)
Desde los dos años necesita terapia con glóbulos rojos cada 20 días para tratar un trastorno genético llamado talasemia mayor o talasemia. «Trabajo, hago ejercicio, viajo y trabajo en proyectos como todos los demás. Pero para poder hacerlo, necesito transfusiones de sangre cada 20 días desde que era niña», dijo Sanna.
La vida diaria de Andrés se caracteriza por la necesidad de mantener niveles adecuados de hemoglobina, una proteína esencial en los glóbulos rojos que transporta oxígeno. Fue tratado en el hospital italiano, que realiza más de 34.000 transfusiones al año y trabaja con unos 18.000 donantes de sangre y más de 1.200 donantes de plaquetas mediante aféresis, un procedimiento que extrae sólo las plaquetas y devuelve el resto de la sangre al donante.
El Día Mundial del Donante de Sangre tiene como objetivo concientizar sobre la importancia de la donación voluntaria y habitual de sangre (Imagen ilustrativa Infobae)
Andrés enfatizó que el mayor desafío no eran los procedimientos médicos sino la necesidad constante de donantes disponibles. «Lo que me causa más estrés no son las transfusiones de sangre. Lo que más me preocupa es conseguir donantes. Tengo unas 25 personas que me ayudan regularmente, pero no siempre estoy seguro de si estarán ahí cuando los necesite», dijo.
La experiencia de Andrés no es aislada. Lucas, de 34 años, también padece talasemia y recibe transfusiones de sangre cada dos semanas en el mismo hospital. «Para mí, es parte de mi vida. Voy a recibir una transfusión y luego vivo mi vida normalmente», dijo.
La talasemia es un trastorno sanguíneo hereditario que reduce la cantidad de hemoglobina normal en el cuerpo, según la Clínica Mayo. El hemo permite que los glóbulos rojos transporten oxígeno: su deficiencia puede provocar anemia grave, fatiga, debilidad, palidez y, en casos graves, deformidades óseas y problemas de crecimiento.
La talasemia es un trastorno sanguíneo hereditario que reduce la cantidad normal de hemo en el cuerpo (Imagen ilustrativa Infobae)
La talasemia mayor impide que el cuerpo produzca cantidades suficientes de ciertas partes de la hemoglobina (llamadas cadenas alfa o beta), lo que provoca una anemia grave. Por lo tanto, las personas con esta enfermedad requieren transfusiones de sangre periódicas para mantenerse saludables.
Las personas con esta enfermedad grave suelen ser diagnosticadas dentro de los dos primeros años de vida, y el tratamiento principal consiste en transfusiones de sangre frecuentes, complementadas con tratamientos para eliminar el exceso de hierro acumulado en la sangre recibida.
Las complicaciones asociadas incluyen sobrecarga de hierro, infección, crecimiento lento y problemas cardíacos. Además, la talasemia es más común en personas de ascendencia mediterránea, del sudeste asiático y afroamericana.
Hay una realidad concreta detrás de cada transfusión de sangre que cambia vidas, permitiendo a miles de personas enfrentar enfermedades, cirugías y situaciones críticas con mayores posibilidades de recuperación (Imagen ilustrativa Infobae)
El único tratamiento posible es un trasplante de células madre o de médula ósea, opción que depende de la disponibilidad de un donante adecuado y conlleva riesgos y estrictos estándares médicos. Según información oficial del Ministerio de Salud, en Argentina el Registro Nacional de Donantes de HSC (células progenitoras hematopoyéticas) está adscrito al Ministerio de Salud y facilita la búsqueda de donantes para trasplantes.
El Ministerio de Salud destacó que la sangre no se puede fabricar y depende enteramente de donaciones de sangre voluntarias y habituales. Los componentes sanguíneos tienen una vida útil limitada: las plaquetas pueden durar hasta 5 días, los glóbulos rojos pueden durar hasta 42 días y el plasma puede durar hasta 1 año. Por tanto, la presencia continua de donantes es crucial para gestionar urgencias, tratamientos oncológicos, trasplantes y cirugías.
En este sentido, nueve de cada diez personas necesitarán sangre en algún momento de su vida. Si entre el 3% y el 5% de la población donara dos veces al año, se podría cubrir el 100% de las necesidades del país. El ministerio enfatizó que los servicios médicos nunca deben estar condicionados a que los pacientes o sus familias obtengan un donante.
Argentina tiene más de 310.000 donantes de células madre registrados y participa de una red mundial de donantes con 40 millones de personas registradas (Imagen ilustrativa Infobae)
La sangre donada se procesa separando sus componentes y asignando cada componente al tratamiento específico que necesita cada paciente: glóbulos rojos para anemia y cirugía, plaquetas para quimioterapia y trasplantes, y plasma para hemofilia, quemaduras, enfermedades renales o hepáticas.
Además, el Registro Nacional de Donantes del CPH forma parte de la Red Mundial de Donantes promovida por la World Marrow Donor Association, que incluye a más de 40 millones de personas en todo el mundo dispuestas a donar células madre. El registro argentino cuenta con más de 310.000 donantes activos, ampliando las posibilidades de búsqueda de compatibilidad para quienes necesitan un trasplante.




