Un nuevo método de robo sin contacto preocupa a los titulares de tarjetas Dispositivo inteligente. El auge de la tecnología NFC ha facilitado pagos rápidos y sencillos, pero también ha abierto la puerta a robos que parecían imposibles hasta hace poco.
En algunos países europeos, especialmente en Italia, el fenómeno llamado «Pickpocket 2.0» ha pasado de la ficción a la preocupación real. Las autoridades han descubierto que Estas tecnologías son robadas.
¿Qué es el robo con ataque sin contacto 2.0?
Cada vez más compactos y discretos, estos dispositivos pueden pasar desapercibidos como si fueran baterías externas, Esto dificulta que las víctimas lo detecten.

El procedimiento es sencillo: El ladrón activa su TPV móvil y lo acerca al bolsillo o bolso del objetivo. Si la víctima lleva una tarjeta sin contacto o un dispositivo con NFC, el terminal puede solicitar el pago automático de una pequeña cantidad (normalmente menos de 50 euros), eliminando así la necesidad de introducir un PIN.
Los contactos suelen ser breves y se aprovecha la proximidad física propia de los lugares concurridos.
Detalles técnicos y barreras de seguridad.
Las tarjetas sin contacto equipadas con chips EMV generan un código de seguridad dinámico con cada transacción. Esto significa que incluso si los delincuentes logran activar la tarjeta con POS, sólo podrán retirar una pequeña cantidad, Porque si el monto excede el límite establecido para pagos sin PIN, la transacción será cancelada.

Aparte de, Los terminales POS se pueden programar para detectar múltiples respuestas. Cuando hay más de una tarjeta compatible en la cartera (tarjeta de crédito, tarjeta de débito o incluso tarjeta de transporte público), ambas tarjetas reaccionarán al campo magnético.
Esta situación se llama «conflicto de cartas», Provocando que la transacción se cancele automáticamente impidiendo el cobro del pago. Este fenómeno se ha convertido en un aliado inesperado para los usuarios, aunque no protege las tarjetas digitalizadas en los smartphones.
Se ha mejorado aún más la seguridad del pago móvil. Los teléfonos inteligentes utilizan un sistema de «tokenización» que reemplaza el número de tarjeta real por un código numérico único e inútil externo al dispositivo. Aparte de, Cuando usa su teléfono para pagar, a menudo necesita usar datos biométricos o una contraseña para desbloquearlo, lo que dificulta el fraude.
Los iPhone, por ejemplo, sólo pueden habilitar NFC después de la verificación facial o de huellas dactilares, mientras que el último Android requiere que el teléfono esté completamente desbloqueado para realizar cualquier transacción.

Cómo protegerse de estas amenazas
El consejo principal es sencillo: lleva siempre más de una tarjeta contactless en tu cartera. Esto aumenta la posibilidad de conflicto de señales e invalida los intentos de carga no autorizados. Las carteras o estuches RFID que utilizan pantallas metálicas basadas en el principio de la jaula de Faraday también pueden bloquear las señales NFC, aunque los expertos creen que no son necesarias para la mayoría de los usuarios.
Para los teléfonos inteligentes, se recomienda desactivar NFC cuando no esté en uso y asegurarse de que el dispositivo esté actualizado, ya que la última versión del sistema operativo agregará obstáculos adicionales. Para usuarios de Android, La última versión siempre requiere el desbloqueo para realizar cualquier pago, cerrando la ventana a la única vulnerabilidad detectada en el pasado.
Más importante aún, no baje la guardia cuando se enfrente a técnicas de ingeniería social. Según los expertos en seguridad, el riesgo real no proviene de los carteristas digitales en el punto de venta, sino del phishing, la suplantación de SMS y otros fraudes utilizando el punto de venta. Los usuarios confían a través de enlaces maliciosos en correos electrónicos, aplicaciones de mensajería o mensajes de texto.
En un ejemplo reciente, un conocido usuario de YouTube encontró su cuenta comprometida después de responder a un correo electrónico que parecía legítimo.







