El anuncio fue hecho por el titular interino del INPE, Shadia Valdez Tejadadurante una conferencia de prensa ofrecida desde la sede de la Prefectura. En la presentación estuvo acompañada por altos funcionarios de la policia nacional del peru (PNP) y por el Ministro de Justicia, Walter Rodríguez.
Valdez Tejada explicó que la decisión no sólo responde a la perfil criminal del recluso, sino también a la gravedad de los delitos que se le atribuyen.

Seguridad de la Base Naval del Callao
El Base Naval del Callao Es considerado uno de los centros de detención de máxima seguridad del Perú. Su régimen penitenciario es uno de los más severos y estrictos del país y, a lo largo de los años, ha albergado a criminales muy peligrosos y presos por delitos de terrorismo
Entre los reclusos que estuvieron recluidos en sus instalaciones se encuentran Abimael Guzmán i Víctor Polay Campos. A diferencia de las cárceles comunes, la seguridad en la Base Naval del Callao no está a cargo del personal de la Instituto Nacional Penitenciario (INPE)sino de tropas del Armada del Perú

La fragilidad del INPE frente al crimen organizado
La llegada al Perú de Erick Moreno Hernández, conocido como ‘El Monstruo’no sólo reactiva el debate sobre su peligrosidad, sino que expone la grave crisis que atraviesa el sistema penitenciario. Su regreso se produce en un momento especialmente delicado para la Instituto Nacional Penitenciario (INPE), cuestionado por su limitada capacidad para garantizar la custodia efectiva de reclusos muy peligrosos.
En las últimas semanas, el INPE ha quedado al descubierto por una serie de fallas operativas que incluyen fugas de prisioneros, irregularidades administrativas y graves inconsistencias en los registros de traslados y colocación de reclusos. Estas deficiencias, detectadas incluso durante las inspecciones oficiales, han puesto de relieve la fragilidad de los mecanismos de control y la dificultad del Estado para impedir que las organizaciones criminales sigan operando desde las cárceles.

A este panorama se suma la inestabilidad institucional. la renuncia de jefe del INPE y el nombramiento de una autoridad responsable han profundizado el sentimiento de provisionalidad en una entidad clave para la seguridad interior. Aunque el Ejecutivo ha anunciado un proceso de reestructuración y reformas destinadas a fortalecer la seguridad penitenciaria, estas aún no se han traducido en cambios concretos sobre el terreno.
En este contexto, el regreso de un pasante com Moreno Hernández plantea una pregunta central: si el sistema penitenciario, afectado por el colapso y el descontrol, está realmente en condiciones de evitar fugas, neutralizar a los líderes criminales y recuperar la autoridad del Estado dentro de las prisiones. prisiones






