
la red de Complejos turísticos En España representa una invitación a sumergirse en la historia, el arte y la singularidad arquitectónica de cada región. Estos establecimientos, repartidos por todo el país, se han convertido en antiguos castillos, monasterios, palacios y conventos. refugios para aquellos que buscan algo más que una estancia. El viajero encuentra espacios que los preservan la esencia de los siglos pasados y, al mismo tiempo, ofrecer el confort y la excelencia de la hospitalidad contemporánea.
Además, su ubicación privilegiada convierte a los Paradores en un punto de partida ideal para descubrir pueblos monumentales, paisajes protegidos y tradiciones vivas. En este sentido, uno de los ejemplos más destacados de esta filosofía es la Parador de Trujilloinstalado en antiguo convento franciscano de santaclara. Este edificio, que data del siglo XVI, destaca por su imponente claustro central, rodeado de columnas y arcos de inspiración renacentista, que constituye el corazón del conjunto monumental. Desde aquí, el visitante accede, por un lado, a la antigua iglesia conventual, hoy transformada en un comedor abovedado, donde la historia se respira en cada rincón.
Habitaciones y gastronomía: tradición y modernidad

Las habitaciones del Parador de Trujillo reflejan el equilibrio entre diseño moderno y tradición. Cada habitación ha sido diseñada para ofrecer comodidad y elegancia, con muebles cuidadosamente seleccionados y vistas que invitan a soñar. Los huéspedes encuentran en estos espacios un ambiente sereno, propicio para descansar después de un día de turismo por la región. Además, cuenta con una amplia gama de servicios y comodidades los cuales están a disposición del huésped en todo momento.
En cuanto a la oferta gastronómica, el restaurante Parador es un homenaje a la cocina regional extremeña, reinterpretado con un toque moderno. La carta se nutre de productos emblemáticos de la despensa local, como el jamón ibérico de bellota de la Dehesa d’Extremadura y una variada selección de quesos. La herencia monástica se deja sentir en una cocina austera pero intensa, que se disfruta en el moderno refectorio instalado en la antigua iglesia, donde cada comida se transforma en una celebración de los sabores autóctonos.
Historia viva en cada rincón
El Parador de Trujillo está ubicado en el centro histórico de la ciudad, a pocos pasos de la emblemática Plaza Mayor. Este lugar, verdadero epicentro social y cultural, está rodeado de edificaciones que sorprenden por su belleza y significado histórico. En el centro de la plaza se encuentra la estatua ecuestre de francisco pizarrorecordando la figura del conquistador nacido en esta tierra. A su alrededor, el yoIglesia de San Martí de Toursel Palau de la Conquesta y la Casa de las Cadenas, entre otros monumentos que configuran la inconfundible silueta de Trujillo.

Otro punto de interés es el castillo de trujillovisible desde casi cualquier rincón de la ciudad. En su interior se encuentra el santuario dedicado a la patrona Nuestra Señora de la Victoria y desde sus almenas se puede contemplar vistas panorámicas del campo extremeño. La ciudad invita a caminar poco a poco, descubriendo la iglesia de Santa María la Mayor, las casas solariegas de los linajes más importantes y los palacios que dan testimonio del esplendor de otras épocas.
Naturaleza y escapadas por Trujillo
Los alrededores de Trujillo no sólo destacan por su riqueza monumental. Muy cerca del Parador se encuentra el Parque Nacional de Monfragüe, un paraíso para los amantes de la naturaleza y, sobre todo, amantes de la naturaleza. ornitología. Sus rutas permiten recorrer a pie paisajes de gran belleza y detenerse en miradores desde los que observar ejemplares de águila imperial y buitre negrodos de las especies más emblemáticas de la zona.
Para aquellos que dispongan de más tiempo, la ubicación estratégica de Trujillo facilita la visita de otros lugares de interés de la provincia de Cáceres, como la ciudad homónima y la Monasterio de Guadalupe. A poca distancia también se encuentra Plasència, otro enclave monumental que merece la pena recorrer.
como llegar alli
Desde Cáceres, el viaje a Trujillo Está a unos 35 minutos por la autovía A-58. Por su parte, desde Mérida El trayecto dura unos 50 minutos por la carretera A-5.








