
el presidente Nayib Bukele Este sábado rechazó categóricamente la existencia de cárteles de la droga o secuestros en Salvadory atribuyó las recientes alarmas sobre amenazas criminales a «Estafas telefónicas realizadas desde una cárcel en Colombia«.
En un mensaje publicado en su cuenta X, Bukele aseguró que “no hay ningún riesgo real. La solución es sencilla: NO PAGUES”, e instó a la población a no dejarse intimidar por estos fraudes.
Villatoro remarcó que “Somos los salvadoreños, hondureños, dominicanos, panameños, costarricenses, peruanos, bolivianos, chilenos, argentinos, los que estamos pagando las consecuencias de la desidia en el trato carcelario a estos delincuentes.”, y exigió una intervención urgente de Colombia para detener el acceso ilícito a “esta cantidad de teléfonos y esta cantidad de tarjetas SIM” en la prisión.

Los funcionarios salvadoreños intentaron disipar los temores difundidos por las redes sociales y algunos medios locales sobre la supuesta presencia de organizaciones criminales internacionales en su territorio.
Según explicó el ministro Villatoro, la extorsión se dirige a trabajadores y profesionales que ofrecen sus servicios en línea -como fontaneros o electricistas- a quienes los estafadores contactan y encuentran en lugares despoblados, haciéndose pasar por miembros del cártel mexicano. Jalisco Nueva Generación.
La mecánica consiste en “exigir un pago para poder salir del sitio”, todo en el marco de un amenaza «psicológica». y sin la presencia real de secuestradores Salvador.
Villatoro recalcó ante la prensa: “Primero que quede claro que en este país no hay narcotraficantes, ni secuestros, mucho menos secuestradores; segundo, que con estas estafas telefónicas no hay riesgo físico, todo es psicológico, aquí no hay evidencia de nadie que haya resultado herido, herido o alguien que haya visto físicamente a quién había visto quién lo había secuestrado”.

Según las autoridades, sólo «un pequeño número de salvadoreños ha caído en estas estafas telefónicas», y la investigación identificó 375 números vinculados a la organización que opera desde el penal colombiano, con código internacional 57, además de al menos 101 teléfonos encendidos.
Villatoro señaló que la ubicación técnica de estas convocatorias contó con el apoyo tecnológico de EE.UUasegurando: «Técnicamente estamos demostrando que esas llamadas las hace un grupo de cobardes que están en esta cárcel de Combita en Colombia.«.
Además de Villatoro, el fiscal general, Rodolfo Delgadoy el Ministro de Defensa, René Merino. La rueda de prensa no permitió preguntas de los medios, según informaron EFE.






