El presidente francés, Emmanuel Macron, está acelerando su plan para prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años y prohibir los teléfonos móviles en las escuelas, una propuesta que se debatirá en la Asamblea Nacional el lunes mediante el procedimiento de emergencia.
Según un vídeo enviado por Macron a la televisión BFMTV, el presidente quiere la propuestaque ya se lanzó hace unos meses, comienza a aplicarse el próximo año.
«Buscamos una regla clara, para nuestros adolescentes, familias, docentes»dijo el presidente en ese vídeo grabado por él mismo con un móvil en el Elíseo.

Macron ha hecho de esta medida una de sus propuestas clave en un mandato bloqueado por la falta de mayoría en la Asamblea Nacional y espera lograr el consenso de los distintos grupos políticos.
«El cerebro de nuestros niños y adolescentes no está a la venta. Las emociones de nuestros menores y de nuestros adolescentes no son vendidas ni manipuladas, ni por plataformas estadounidenses ni por algoritmos chinos», afirmó el presidente.
El vídeo estaba dirigido a la representante Laure Miller, de su propio partido, encargada de presentar esta ley, de sólo dos artículos, en la Cámara Baja.
«He pedido al Gobierno que inicie el procedimiento de urgencia para poder ir lo antes posible»dijo Macron, quien recordó que el pasado noviembre prometió que estas dos prohibiciones entrarían en vigor a partir de septiembre, cuando comience el próximo curso académico.

El Ejecutivo francés se basa en informes sanitarios que revelan el daño psicológico que pueden provocar las redes sociales en los menores.
A principios de año envió un proyecto de ley al Consejo de Estado y luego lo aprobó en el Consejo de Ministros.
En su versión final, el proyecto establece que será el Ejecutivo, mediante decreto, quien determine las redes consideradas «peligrosas» para los menores, con base en informes de la Autoridad Reguladora de las Comunicaciones Audiovisuales y Digitales (ARCOM), organismo de control independiente.
La medida tiene muchas posibilidades de salir adelanteya que cuenta con el apoyo de la coalición macronista y la extrema derecha, además de la derecha conservadora, mientras que la izquierdista La Francia Insumisa lo denomina «paternalismo digital».
La ley también debe ajustarse a la normativa de servicios digitales de la Unión Europea, para no correr la misma suerte que la de 2023, que buscaba establecer la mayoría digital en 15 años pero no se aplicó porque iba en contra de esas normas.
Respecto a la prohibición del móvil en los colegios, el proyecto prevé ampliar el veto que ya existe en los colegios y abre la puerta a adaptar la normativa interna de cada establecimiento.
(con información de EFE)




