
Al referirse a las operaciones diarias dentro de los centros logísticos, Maximiliano comenta que “En grandes almacenes, si no se utiliza la maquinaria adecuada, los traslados internos requieren mucho esfuerzo”. En esta entrevista describe los desafíos que surgen en contextos muy exigentes y la coordinación entre procesos, tecnología y equipos de trabajo.
¿Qué es lo que le resulta más atractivo de trabajar en logística y gestionar un almacén?
Lo más entretenido de la logística es esto algo esta pasando todo el tiempo. Hay una gestión diaria muy intensa, especialmente ligada al volumen de pedidos que llegan, sobre todo en el comercio electrónico, donde hay niveles de servicio reunirse a tiempo y en un horario.
En estos contextos de alta demanda, ¿cómo aparecen los cuellos de botella?
Los cuellos de botella tienden a aparecer cuando hay cambios repentinos en la demanda. Por eso es clave anticiparse. Analizar indicadores, tener previsiones y trabajar con posibles escenarios permite prepararse mejor para estos momentos.
En eventos de gran volumen, una de las claves es la coordinación con el transportepara garantizar que la capacidad de envío esté garantizada. Todo converge en un mismo objetivo: mantener el nivel de servicio y evitar retrasos que afecten al cliente.
¿Cómo se gestiona el equipo de trabajo en estos momentos críticos?
El gestión de equipos Es central. Antes de que la demanda alcance su punto máximo, es esencial trenexplique lo que viene y prepare a los supervisores y equipos para una mayor actividad.
También juega un papel importante tecnologíalo que ayuda a racionalizar procesos y resolver situaciones operativas. Pero incluso con la tecnología, si la gente no está preparada, el sistema no funciona. La comunicación previa y la anticipación marcan la diferencia.
¿Dónde suelen aparecer las principales dificultades de esta adaptación?
Generalmente, cuando se unen recursos eventuales para fortalecer la operación. Son personas que no siempre conocen la dinámica del almacén ni la metodología de trabajo diaria.
Por eso es clave transmitirles cómo está organizado el espacio, dónde va todo, cómo trabajar y qué movimientos evitar. tener procesos claros Reduce viajes innecesarios y evita errores, especialmente en semanas de mucho volumen.
Para aquellos que no están familiarizados con este tipo de operación, ¿cómo describirían la escala de un depósito de gran volumen?
La primera es entender que no manejamos los mismos productos ni las mismas dimensiones. No es lo mismo operar con objetos pequeños que con materiales voluminososdonde el movimiento desde el preparación Incluso el envío requiere más tiempo y recursos.
En grandes almacenes, si no se utiliza la maquinaria adecuada, los traslados internos requieren mucho esfuerzo. Por eso es tan importante la organización del espacio, los flujos y los equipos de movimiento.

¿Qué tipo de tecnologías y maquinaria se utilizan actualmente?
En el comercio electrónico, una de las herramientas más utilizadas es sistemas de clasificación automáticaque leen etiquetas y enrutan comandos según su destino. Para productos voluminosos se utilizan equipos como transpaletas, cintas transportadoras y diferentes soluciones de movimiento interno.
ellos también se unen robots autónomosque siguen rutas definidas dentro del almacén y transportan mercancías sin intervención humana constante. Son tecnologías que mejoran la eficiencia y reducir el desgaste operativo.
Lo ideal es minimizar el movimiento del operador y que el producto llegue a la persona, lo que ya se ve en operaciones de mayor escala.
¿Qué diferencias encuentras entre la logística para el comercio electrónico y la venta a empresas?
Son dos lógicas diferentes. En el canal directo al consumidor existen tiempos estrictos para cumplir y una experiencia muy cuidada. Sin embargo, en el canal de empresa a empresa hay más coordinación aviso previo, arreglos de entrega y, muchas veces, manejo de cargas de mayor volumen.
En operaciones de gran tamaño, incluso puede ser necesaria maquinaria específica para la descarga o posicionamiento del producto. En algunos casos, el valor añadido está en ofrecer una servicio adicional que da tranquilidad al cliente y fortalece la relación.
Además de su función operativa, también participa en la formación. ¿Qué ves en las nuevas generaciones?
hay uno gran oportunidad acercar el sector a los jóvenes. El logística Está en todas partes: cuando vamos al supermercado, a la farmacia o cuando hacemos abastecimiento en casa. Es una actividad diaria, aunque muchas veces no se percibe.
La carrera ofrece múltiples salidas: stocks, administración, compras, almacén, mejora continua. También está creciendo mucho la incorporación de tecnología, automatización e inteligencia artificial, encaminadas a mejorar el nivel de servicio y la experiencia del usuario.
Otro punto importante es el mayor integración de las mujeres en logística, que aportan perspectivas diferentes y muy valiosas para la gestión.
¿Hay algún aspecto de la logística que creas que es clave destacar?
La logística requiere buena coordinación y planificación. Por ejemplo, en operaciones de importación de gran volumen, organizar la llegada y salida inmediata del material es fundamental para evitar costes innecesarios. También es una actividad con muchas salidas laborales, que cada vez necesita más gente formada.








