
El mar puede pintar sus aguas de rojo o marrón, un espectáculo natural llamado marea roja. Pero detrás de su fascinante color se esconde un riesgo silencioso.
Se trata del proliferación masiva de microalgas, organismos microscópicos que se multiplican cuando la temperatura, la luz, los nutrientes y la salinidad son las ideales. a veces, el fenómeno se vuelve visible; Otros, pasa sin dejar rastro, pero el peligro sigue ahí.
El verdadero riesgo no está en el mar, sino en los moluscos que allí viven.

Moluscos que esconden toxinas
Al alimentarse de microalgas tóxicas, los bivalvos y gasterópodos acumulan toxinas en sus cuerpos. Y lo inusual: no hay manera de distinguir a simple vista un molusco seguro de uno peligroso; su color, sabor u olor no cambia.
Por lo tanto, el Laboratorio de análisis de SENASA Son esenciales. Sólo ellos pueden certificar si un marisco es apto para el consumo y garantizar que llega sano y salvo a la mesa.
Consejos para disfrutar sin riesgos
Seguir unas sencillas pautas evita que el placer de comer marisco se convierta en un problema de salud:
- No coseche ni consuma mariscos por su cuenta.. Comprar únicamente en comercios autorizados, con controles de seguridad alimentaria.
- Respetar las zonas cerradas y comunicaciones oficiales; Municipios y organismos provinciales alertan de inmediato sobre la presencia de marea roja.
- Acudir rápidamente a un centro de salud si aparecen síntomas después de comer mariscos: hormigueo, náuseas, vómitos o dificultad para hablar y respirar.
Informarse y seguir estas instrucciones es la forma más eficaz de prevenir intoxicaciones y disfrutar del verano con tranquilidad.
Ciencia y prevención: aliados de la salud
La marea roja nos recuerda que la naturaleza puede sorprendernos, pero la ciencia y la responsabilidad nos protegen.
Análisis de laboratorio, seguimiento constante e información oficial forman un sistema que garantiza que los productos del mar lleguen a la mesa de forma segura.
Seguir estas recomendaciones permite que cada comida conserve su placer, sin comprometer la salud. De la playa a la mesa, La prevención convierte un riesgo potencial en un verano seguro que se disfruta con calma y confianza.
Fuente: Senasa






