
El inicio de 2026 muestra un escenario contrastante para el maíz argentino. mientras Las principales zonas maiceras del centro del país atraviesan un verano con presencia casi nula saltamontesLas regiones del norte históricamente endémicas requieren una vigilancia más estrecha prever posibles medidas de control.
Así lo señala el informe 33 de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidislo que confirma que, en las zonas de mayor peso productivo, la baja presión vectorial es una noticia alentadora para el cultivos tardíos, que progresan sin riesgo significativo de transmisión de Spiroplasma.
En el NOA el punto está centrado

Actualmente, sólo el 13% de las trampas NOA se encuentran en campos de maíz. A medida que avance la siembra tardía, este porcentaje aumentará y podría cambiar la dinámica poblacional en las próximas semanas.
NEA: signos de rotación de población
La situación en el noreste argentino también muestra un predominio de localidades sin presencia del vector, aunque comenzaron a observarse variaciones puntuales en las categorías intermedia y alta. Estos cambios sugieren procesos de rotación poblacional que, Si bien aún no constituyen un escenario crítico, requieren atención.
En esta región, casi la mitad de las trampas ya están instaladas en cultivos de maíz, área que seguirá ampliándose a medida que avance la campaña.
Litoral: incrementos aislados

En la Costa, donde el 97% de las trampas son en maíz, la ausencia de chicharritas afecta a más del 40% de los dispositivos. si esta bien Se han detectado aumentos en niveles intermedios en algunas localidades de Corrientes y Entre Ríosestos ocurrieron principalmente en rebaños que ya se encuentran en etapas reproductivas avanzadas, por lo que no son susceptibles a Spiroplasma.
Centro-Norte y Centro-Sur: no hay presencia de cigarras
Las regiones Centro-Norte y Centro-Sur consolidan el escenario más favorable. En ambos casos, más del 90% de las trampas están instaladas en maíz y la gran mayoría de los sitios monitoreados no registrar la presencia del vector, y el resto muestra sólo capturas mínimas.
La clave: seguimiento permanente
Desde la Red destacan que el contexto actual no debe conducir a una relajación de la vigilancia. Por el contrario, insisten realizar un seguimiento durante todo el añotanto mediante trampas como por observación directa de los cultivos. la recomendacion Es clave en zonas de maíz temprano donde las intervenciones ya han cesado, y especialmente en áreas de plantación tardía de regiones endémicas.






