
En el año que acaba de terminar se estrenaron en cines. 239 producciones nacionalescasi la misma cantidad que en 2024, cuando llegaron a los cines 235. Las cifras son bastante similares a las de 2023, último año de la gestión de Alberto Fernández: 241 entre largometrajes y documentales.
Los datos provienen de las estadísticas de la INCAAel Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, que publica detalles de estrenos, entradas vendidas y recaudaciones.
Estas cifras, con muy pocas variaciones, se dan en el contexto de los profundos cambios implementados por el INCAA, a poco de la llegada de Javier Milei al gobierno.

La razón por la que el número de producciones se mantuvo estable en los últimos dos años es que a principios de 2024 había un atraso de películas inéditas. «El stock estaba entre 600 y 700 películas. Son los que recibieron interés público por parte del INCAA en la administración anterior y fueron filmados entre 2019 y 2023.«, dijo Carlos Pirovano, actual presidente del INCAA, consultado por Infobae.
El público en los pasillos.
Las estadísticas muestran que para 2024, el número de estrenos los nacionales no tuvieron correlación en audiencia: el número de espectadores quienes fueron a ver cine argentino se desplomaron de 3.483.197 en 2023 a 791.832 en 2024, una caída del 77%. De las 235 películas estrenadas en 2024, sólo el 44% vendió más de 1.000 entradas y sólo 23 superaron los 5.000 espectadores.
Este descenso se debe, en parte, a que ninguna de las producciones nacionales estrenadas ese año superó los 140.000 espectadores en salas cinematográficas. Al analizar las entradas más vendidas durante 2024, encabeza la lista “El Jockey”, que vendió sólo 132.430 entradas, cifra baja si se compara con producciones nacionales que lideraron la taquilla en otros años.
Dirigida por Luis Ortega, fue interpretada por Nahuel Pérez Biscayart y Úrsula Corberó, mientras que la producción estuvo a cargo de Rei Pictures, El Despacho, Infinity Hill, Warner Music Entertainment y Exile. Cuenta la historia de una leyenda del césped cuyo comportamiento excéntrico y autodestructivo comienza a eclipsar su talento. Fue elegida por la Academia de Cine Argentino para competir por los Oscar (Mejor Película Internacional) y el Goya (Mejor Película Iberoamericana) en 2025.
En contraste, durante 2020, el número de películas nacionales que se estrenaron fue muy bajo, sólo 28, debido a la pandemia. Pero en enero de ese año, antes de la primera cuarentena, fue liberado. “El Robo del Siglo”, que vendió 2.085.915 entradas y con esta cifra se consolidó como la película que más entradas vendió en salas de cine de la última década. Dirigida por Ariel Winograd y con un elenco encabezado por Diego Peretti y Guillermo Francella, la producción estuvo a cargo de AZ Films. MarVista Entertainment y Telefé. Se inspiró en un hecho real, el robo a la sucursal del Banco Río en la localidad bonaerense de Acassuso en 2006, que fue atacada por una banda de atracadores armados con réplicas de armas reales. Tomaron a 23 rehenes y se llevaron aproximadamente 19 millones de dólares de 147 cajas fuertes.
En cuanto a espectadores, 2025 repuntó considerablemente, ya que el número total de entradas vendidas fue de 2.825.721, un aumento del 257% respecto al año anterior.
En el año que acaba de terminar, la película que tuvo más espectadores en las salas de cine fue Homo Argentum, con 1.829.383 entradas vendidasmucho más lejos Mazel Tov, segundo en el ranking nacional, con 368.009 inscritos. Dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat, producida por Pampa Films y Gloriamundi y protagonizada por Guillermo Francella, la película contó con 16 historias independientes en las que su personaje explora el llamado «gen argentino».
Otro dato a considerar es que el año pasado (2025), de las 239 películas estrenadas, sólo 74 lograron vender más de 1.000 entradas, es decir, casi el 70% de la producción nacional no alcanzó esta meta. I Sólo 3 películas, Homo Argentum, Mazel Tov y Belén, representaron el 83% del total de entradas vendidas durante el año..
Ahora, tomando en cuenta un período de tiempo más largo -la última década- podemos ver la caída en la asistencia al cine, producto de la proliferación de plataformas que suelen ofrecer los mismos títulos con unos días o semanas de diferencia. Por ejemplo, en 2016 se vendieron 7.283.107 entradas en salas que exhibieron producciones nacionales. Poco a poco, esta cifra fue disminuyendo hasta consolidarse entre los 2,3 millones de media de los últimos 3 años.
Además, La audiencia de películas extranjeras supera con creces a la de las nacionales.. El año pasado las entradas de producción extranjera superaron los 28 millones y representaron el 90% del total.
Cabe señalar que estos números corresponden a entradas vendidas en salas de cine y no reflejan la audiencia captada por las producciones en las distintas plataformas digitales.
Cambios en el INCAA y pago de subsidios

El Gobierno de Javier Milei anunció hace dos años una serie de cambios, decidido a no financiar producciones que no capten la atención de los espectadores. Lo hizo en el marco de una reestructuración del INCAA, a través del decreto reglamentario 662, publicado en el Boletín Oficial en junio de 2024. Según los datos de que disponía el gobierno en ese momento, de las 241 películas nacionales estrenadas durante el último año de la gestión de Alberto Fernández, 135 tuvieron menos de 1.000 espectadores y 1.150 espectadores.
Los cambios incluyeron un nuevo enfoque de financiación, que introdujo modificaciones sustanciales en la distribución de subvenciones al cine nacional. Las medidas fueron acordadas luego de un trabajo conjunto entre el Ministerio de Cultura, liderado por Leandro Cifelliy el INCAA, bajo la dirección de Carlos Pirovano.
Una de las principales medidas de impacto fue la reducción de subsidios. Con valores actuales, en 2023 se habían otorgado subvenciones por 6.361 millones de dólares, entre promoción, concursos e Ibermedia, el Programa de Promoción del Cine Iberoamericano. Al año siguiente se pagaron $4.629 millones, una disminución del 27%, pese a que la inflación medida por el INDEC en 2024 fue del 117,8%. Este año, el total ascendió a 6.155 millones de dólares, algo menos de lo que se gastó en 2023, con una inflación acumulada en los dos últimos años del 185%.
Así surge del análisis realizado por Infobae de los datos proporcionados por el INCAA, tras una solicitud de Infobae.
El Fondo de Promoción Cinematográfica, establecido en la Ley 24.377 de 1994, es la principal fuente de financiamiento del INCAA. Se integra con un impuesto del 10% sobre el precio de las entradas de cine, el 10% del precio de venta de los «videogramas grabados» (como los DVD) y el 25% de la recaudación de la Agencia Nacional de Comunicaciones (ENACOM), del impuesto a la facturación de canales de televisión y servicios de cable, y otros conceptos menores.
«Hemos cambiado el concepto. Cuando el dinero no alcanza, no hay Fondo de Desarrollo. Cuando las cifras están en orden, hay dinero para promover más y mejor cine. Ahora tenemos un fondo de alrededor de $25 millones.. «Tendremos más recursos para gastar en buenas películas», afirmó Pirovano cuando se le preguntó sobre la gestión de los fondos en los últimos dos años. Las cifras que aportó indican que en el resultado financiero pasamos de un déficit de 144 millones de dólares en 2023 a un saldo positivo de 9.960 millones de dólares en 2024 y 34.640 millones de dólares en 2025.
Pirovano admitió que parte de la industria no está contenta con los cambios. «Ahora tienen que competir y encontrar audiencias. Es un trabajo más difícil que el anterior. Pero hay una cifra que me parece importante: en 2025, Fueron 16 películas con más de 5.000 espectadores. De estas dieciséis películas, tres no contaron con el apoyo del INCAA: Homo Argentum, Belén y 1978. De hecho, de todas las producciones estrenadas el año pasado, el 30% se hicieron sin el apoyo del Estado”, afirmó.
Las cifras del INCAA muestran que en los últimos dos años, si bien disminuyó el número de películas con apoyo estatal, El número de producciones sin esta ayuda aumentó.
En 2023, de las 241 películas nacionales estrenadas, 175 contaron con este apoyo y 66 no quedaron sin esta ayuda. Dos años después, en 2025, con subsidios del INCAA eran 155 y sin aportes 84.
Los principales cambios introducidos exigen que las producciones que deseen obtener subvenciones financien al menos el 50% de sus proyectos con recursos propios. Además, se introdujo un límite máximo a la financiación de cada producción y, en cambio, los productores que hayan recibido subvenciones no podrán solicitar más recursos públicos durante el año siguiente a la finalización de su proyecto.
En la administración anterior hubo dos tipos de subsidios: el monto “taquilla”, que se otorga después del estreno en función del número de espectadores, y el monto “medios electrónicos”, que es un monto fijo que no está vinculado a la audiencia de una película, y del cual se otorgaron anticipos para la realización del proyecto.
Estos dos mecanismos continúan en esta gestión. La taquilla se mantiene sin cambios y los medios electrónicos ahora requieren la autenticación de la audiencia. Por ejemplo, cuando la producción se exhibe en una plataforma, esta debe tener al menos 10.000 público autorizado
«No queremos financiar producciones que no tengan audiencia, eso se acabará. No sé cuántas películas tendremos en los próximos años. Lo que sí sé es que haremos películas con los espectadores, que es lo importante», afirmó Pirovano.
Colección y personal
La caída de asistencia al teatro ocurrida en la última década -debido a la creciente migración del público a otras plataformas- afectó la Ingresos del INCAA por venta de entradas. En 2023, la recaudación cinematográfica nacional fue de 5.443 millones de dólares y al año siguiente fue de sólo 2.127 millones de dólares. En el año que acaba de terminar se recaudaron 18.152 millones de dólares. Esta cifra es apenas el 10% de lo que recaudaron las producciones extranjeras.
Según un informe del Ejecutivo, en el año 2000 el INCAA contaba con aproximadamente 90 trabajadores, pero este número fue aumentando año tras año con las diferentes administraciones, lo que provocó gastos de personal, y obligó al Tesoro a realizar aportes extraordinarios para cubrir sus gastos operativos.
De los 1.072 trabajadores que tenía el INCAA cuando asumió Javier Milei, -entre contratados y contratados-, hoy son 494, según cifras del INDEC, tras jubilaciones voluntarias, anticipadas y no renovaciones de contratos de alquiler de servicios. La reducción de plantilla en los dos últimos años ha sido del 54%.
Según datos oficiales, la planta actual está compuesta por 274 trabajadores contratados, 2 trabajadores no contratados y 218 monitores de ENERC, la Escuela Nacional de Experimentación y Producción Cinematográfica.
Los retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas implementadas por el actual gobierno consumieron $4.833 millones en 2024 y en 2025 poco más de una quinta parte: $1.020 millones.
El Gobierno pretende que los fondos destinados a gastos corrientes, estructurales y operativos no superen el 20% de los ingresos de la organización. Según Pirovano, este objetivo se cumplió en el segundo semestre del año pasado.
Infografía: Marcelo Regalado
Carga y control: Desiré Santander







