También se estudió el color. En Bariloche y Castela la ciencia se transforma en plantas en forma de flores, buscando convivir con el paisaje real, frente al sol, el frío y el calor.
Allí, el equipo del INTA presentó Tres nuevas variedades de glándulas Combinando intensidad de color, terroso y valor ornamental: Serena INTA Bariloche, Navidad INTA y Floriana INTA.

Un nombre con una historia
Cada raza tiene un nombre que hace eco de su identidad. Así lo explica Paula Bolonia, bióloga del Instituto de Investigaciones en Floricultura del INTA Castelar, quien participa en el proceso de selección y caracterización.
Serena INTA Bariloche Es una planta de bajo crecimiento con flores rosadas que se vuelven blancas. comunicación visual Suavidad y equilibriouna tranquilidad reflejada también en su comportamiento agronómico. es un variedad rusticacapaz de soportar grandes cambios de temperatura y bajas temperaturas, cualidad asociada a sus orígenes patagónicos.
El impacto del rojo y el poder del lavanda
Navidad INTA Apuesta por otro récord. Su porte erguido y sus grandes inflorescencias de color carmesí la convierten en una planta que no se puede ignorar. Este color recuerda a las típicas decoraciones de fin de año y explica su nombre. En obra destaca por su aspecto y estructura, y su estilo rústico facilita su funcionamiento.
en cambio, Floriana Intá Su atractivo radica en la abundancia de flores. Sus flores de color lila cubren la planta y van acompañadas de una estructura erguida que tiende a inclinarse suavemente cuando madura.
También es la segunda variedad de glándula lobulada desarrollada por el INTA, característica que añade interés visual. Sus flores atraen a polinizadores e insectos beneficiosos, aportando valor adicional a diversos espacios verdes.
La variedad también recibió un reconocimiento especial: fue elegida como planta ganadora por el público visitante durante las Jornadas de Demostración 2024 del Instituto de las Flores.
Diseñado para el uso diario
Las tres variedades están diseñadas para exteriores. Trabajan en jardineras, así como en macizos de flores y proyectos de paisajismo. Requieren mucha luz solar y riego moderado, pero no demasiado.
La rusticidad forma parte de su selección genética, Aunque se recomienda podar y abonar después de la floración para mantener su potencial ornamental.
Colores innovadores, arquitectura diferente y un mismo objetivo: añadir ciencia a los paisajes cotidianos y hacer que las plantas no sólo sean visibles, sino vivas.
Fuente: Intá







