
El crisis interna que cruza el Partido Justicialista (PJ) de Jujuy Incidió directamente en la renovación de sus autoridades y la continuidad de sus principales referentes. Aníbal Fernández i Gustavo Menéndezintervinientes designados por Cristina Kirchnerdecidieron suspender la membresía del senador nacional carolina moises y otros líderes faltas partidistas gravesuna medida que afecta 300 miembros y esto implica el aplazamiento de las elecciones internas previstas inicialmente para el 15 de febrero.
La resolución, suscrita por Fernández y Menéndez, estableció la suspensión temporal de la condición de socio de carolina moises, Rubén Rivarola i Guillermo Jenefesquienes junto a cientos de militantes participaron en listas de fuerzas políticas distintas al PJ durante las elecciones legislativas de octubre y las provinciales de mayo. La intervención abrió sumarios para determinar posibles sanciones definitivas. Los líderes tendrán un período de 72 horas para descargaraportar pruebas y ejercer su derecho de defensa, de conformidad con el proceso establecido por la intervención, según se detalla Jujuy dice.
En el caso de RivarolaExpresidente del PJ y excandidato a gobernador, la intervención le atribuye haber competido con la lista Avanza Primer Frente Jujuy (Lista 501)que compitió con el peronismo en las últimas elecciones, y haber alcanzado acuerdos institucionales con el entonces gobernador Gerardo Morales aprobar la reforma constitucional, lo que precipitó la decisión de intervenir el partido en 2023.
A JenefésExvicegobernador y exsenador nacional, fue acusado de realizar una campaña de desprestigio desde el entorno provincial que poseía. También aparece entre los constituyentes suspendidos convencionales, junto con Pedro Pascuttini, Rosa Jerez, Carlos Catacata, María de los Ángeles Ros y otros—para apoyar los cambios constitucionales cuestionados por la intervención, que consideró en su resolución que estos apoyos dañados «derechos y garantías contenidos en la Carta Magna, como el derecho de huelga o de protesta».

La pena también cayó en más de 300 militantesmuchos de ellos con cargos públicos, entre ellos alcaldes, diputados provinciales y concejales — entre los que destacan Eduardo Rivarola, Ernesto Rivarola, Pedro Belizán, Nilson Ortega, Hugo Garay, Martín Fellner y otros—todos señalados en los anexos de la resolución por haber participado electoralmente fuera del PJ o en alianzas no avaladas por la estructura partidaria.
Las partes interesadas basaron el alcance de la medida en la necesidad de hacerlo «Preservar la identidad política» i «Garantizar la coherencia doctrinal» del PJ, afirmando que los partidos «no son meras estructuras electorales», sino movimientos basados en principios históricos como la lealtad al movimiento, la unidad de acción y la subordinación de los intereses individuales a los colectivos del pueblo, citando como sustento ético las veinte verdades peronistas.
La postergación de los internos, que enfrentaban las listas de Moisés y el representante nacional Leila Chaherfue formalizado para el 24 de abril de 2026luego de que el proceso electoral nuevamente quedó «en blanco» por graves razones institucionales, según la Resolución núm. 2/2026. El documento indica que la decisión implica «Una nueva donación a la dirigencia peronista de Jujuy» en busca de reconstruir un partido que ha sufrido fracturas y denuncias de traición en las bases desde el apoyo de varios legisladores justicialistas a la reforma impulsada por Morales.

La disputa entre las principales listas, sumada a las recientes renuncias y tensiones internas, precipitó la intervención que permaneció latente hasta la última semana y, con la nueva convocatoria, abre un escenario de reordenamiento y definiciones para los comicios de 2027 en la provincia.







