
El embajador ruso en Venezuela, Serguéi Melik-Bagdasarovafirmó que durante la operación militar estadounidense del 3 de enero que culminó con la captura del ex dictador venezolano Nicolás Madurorealizado por el ejército venezolano dos tiros fallidos con baterías antiaéreas de fabricación rusa contra las tropas estadounidenses. El diplomático, hablando en el canal. Rossiya-24atribuyó el fracaso a falta de entrenamiento del personal militar local en la gestión de los sistemas de Iglá, destacando que «además de tener una ametralladora en las manos, hay que saber dispararla».
Melik-Bagdasarov explicó que fue informado de la ejecución de al menos dos intentos de disparo por parte de los sistemas de defensa rusos, ambos fallidos. Reconoció que la cooperación militar entre Rusia y Venezuela continúa y que el mantenimiento de los sistemas de armas suministrados por Moscú continuará durante décadas. El diplomático sostuvo que la cooperación no ha sido cancelada y que Rusia mantiene sus compromisos en la región.

El embajador ruso no sólo culpó a los militares venezolanos por la falta de entrenamiento, sino que también denunció negligencia y deslealtad dentro de las fuerzas de seguridad. Melik-Bagdasarov aseguró que agentes venezolanos colaboraron con la inteligencia estadounidense y facilitaron la operación de captura, afirmando que Moscú «conoce los nombres de estos traidores» que huyeron tras la operación. Indicó que muchos agentes del orden no actuaron con la diligencia esperada y que cuestiones de lealtad antecedieron a los hechos del 3 de enero.

Anteriormente, el Secretario de Guerra de EE.UU, Pete Hegsethsugirió que los sistemas de defensa aérea rusos suministrados a Venezuela, como las baterías S-300 y los sistemas Buk, eran discapacidad a través de la guerra electrónica durante el allanamiento. Esta situación reavivó los interrogantes internacionales sobre la eficacia de la tecnología militar rusa como garantía de seguridad para sus aliados.
Portavoz del Kremlin Dmitri Peskovha reiterado el interés de Rusia en mantener inversiones y proyectos en Venezuela, afirmando que Moscú ha mantenido contacto permanente con las autoridades venezolanas y que «conoce bien» al presidente interino Rodríguez. En 2025, Rusia informó sobre la construcción de una fábrica de municiones para rifles. Kalashnikov y el avance de otra planta de fusiles de asalto, ampliando la infraestructura de la industria militar rusa en el país sudamericano.





