Vista aérea de Castro Urdiales, Cantabria (Wikimedia Commons)
Román Socias es un creador de contenidos argentino que lleva un tiempo viajando por España. Su objetivo es visitar 50 provincias de España, y de las 43 que ya ha visitado sabe perfectamente cuál es su favorita: la ciudad de Castro Udiales en Cantabria.
Castro limita al norte con el Mar Cantábrico y al este con Bascardí. La ciudad tiene 33.482 vecinos censados, pero según un informe del ayuntamiento, un número «importante» de vecinos están censados en Bascardí, a pesar de vivir allí por «el coste de la vivienda y las condiciones naturales de la ciudad».
Vista de Castro Udiales (Flickr)
El recorrido de Socias por Castro Udiales comienza en el Cementerio de Ballena, lugar que, según su relato, destaca por su ubicación y singularidad. «Es considerado uno de los lugares más bellos del país, ubicado sobre un acantilado con vista al mar». El cementerio está situado al borde del Mar Cantábrico y está rodeado de acantilados, lo que hace del cementerio un lugar único para quienes disfrutan de las vistas al mar.
La siguiente atracción es el Castillo de Orcharan, un edificio histórico con historia propia y jardines que llama especialmente la atención de los turistas. «Se trata de una mansión que pertenece a un fotógrafo y escritor bilbaíno y está situada en un hermoso jardín repleto de muchas plantas.» Sosias valora los recursos arquitectónicos y botánicos del entorno, lo que cree que dota a la localidad de un atractivo especial.
Castillo de Ocharan (Oficina de Turismo de Udialaisborg)
Mientras Sosias caminaba por el centro de Castro Udiales, no se perdió los detalles de la iglesia de Santa María de Asunción. «Un bello templo del siglo XIII, considerado el monumento gótico más importante de Cantabria.» La iglesia es de grandes dimensiones, de estilo gótico y forma parte de un conjunto monumental junto al Castillo de Santa Ana. Sobre este último, Sosias destaca el faro interior, rasgo que lo distingue de otras fortalezas costeras. No muy lejos, se levanta «sobre restos arqueológicos» el Convento de Santa Ana, añadiendo un elemento histórico más al paseo por la zona portuaria.
El puente medieval de la ciudad es otra atracción que Sosias destaca en la película, y el creador del contenido dice que es «donde los niños de la ciudad saltaban al agua», vinculando la imagen con la vida cotidiana y el patrimonio marítimo de la ciudad. Para él, la convivencia entre el patrimonio construido, el entorno natural y las actividades cotidianas de los habitantes es lo que caracteriza a Castro Urdiales. «Todo crea uno de los paisajes urbanos más bellos que he visto jamás».
Además de sus monumentos y paisajes, Sosias también destaca la calidad de su gastronomía y playas locales. “La comida es lujosa y las playas son paradisíacas”, dijo, recomendando los restaurantes y chiringuitos tradicionales de la zona. Como último consejo a quienes deciden visitar el municipio, ofrece una costumbre identificada con el pueblo castellano: «Si vais no os olvidéis de patear el final del embarcadero, que es una característica castellana».





