Javier Milei en el acto del Día de la Bandera en Rosario (Foto: Palacio Presidencial)
Este sábado, el presidente Javier Milai fue anfitrión de los actos del Día de la Bandera en Rosario, un evento de importancia histórica y lleno de dinámica política para el oficialismo. Esta jornada, que reunió a los líderes del gobierno nacional, autoridades provinciales y municipales en el Monumento a la Bandera Nacional, estuvo marcada por gestos ceremoniales, diferentes saludos y la ausencia de contacto entre el Presidente y la Vicepresidenta Victoria Villarruel.
Antes de que comenzara oficialmente la ceremonia, Milley rindió homenaje a los miembros del gabinete y líderes del partido gobernante. En fotos anteriores se le vio abrazando a la diputada Patricia Bullrich, presidenta de Alianza Libertad, y al jefe de gabinete Manuel Adorni. También conversó con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente de Rosario, Pablo Javkin. Villaruel, en cambio, permaneció en otra parte de la estructura institucional, no hubo intercambio de saludos entre ambos hombres y surgió un nuevo distanciamiento entre la cúpula gubernamental.
Algunos miembros del gabinete participan en actividades del Día de la Bandera
El ambiente del evento también incluyó manifestaciones públicas y ceremonias durante la llegada del presidente, con canciones de apoyo de los militantes que a veces interrumpieron la ceremonia formal del protocolo. En este contexto, hubo muestras de apoyo al presidente y gestos de agradecimiento como respuesta, aunque el propio Milley intentó encaminar el desarrollo del evento hacia una conmemoración oficial.
En su discurso, Mire se centró en la figura de Manuel Belgrano y el proceso histórico de la creación de la bandera argentina, y repasó detalladamente los hechos ocurridos en Rosario en 1812. Insistió en que este prócer promovió la necesidad de distinguir al ejército revolucionario a través de un emblema propio, señalando la producción de la bandera durante la instalación de las Baterías Liberados e Independientes frente al río Paraná el 27 de febrero de ese año.
En ese contexto, citó un pasaje de una carta de Belgrano, en la que advirtió sobre la persistencia de símbolos ajenos a la causa revolucionaria. «Hasta ahora hemos utilizado la bandera del enemigo. Parece que todavía no hemos roto las cadenas de la esclavitud», citó el presidente, antes de pedir al público que deje de cantar y continúe con el eje histórico de su intervención.
Milai fue arengada por militantes en Rosario
El Presidente también describió el posterior recorrido de la bandera rosarina por las diferentes etapas del proceso independentista, incluyendo su presencia en Jujuy, Buenos Aires y la Fortaleza, insistiendo en que la expansión del símbolo patrio estuvo acompañada de la consolidación de la ruptura con el orden colonial. En ese apartado destacó el juramento de las tropas lideradas por Belgrano y reprodujo el llamado a «comprometirse a derrotar a los enemigos internos y externos» en nombre de la independencia.
En otra parte de su discurso, Mire combinó una interpretación económica del personaje de Belgrano, a quien definió como un reformador ilustrado y quien lo calificó como un pionero del pensamiento liberal en el Río de la Plata. Dijo que el héroe promovió la crítica del mercantilismo, promovió la competencia y la propiedad privada y difundió ideas asociadas con escritores como Adam Smith y los fisiócratas.
El presidente insistió en que Belgrano podría ser considerado «el primer intelectual económico liberal argentino» y lo vinculó a una visión del valor de los bienes en relación con la circulación de divisas y la percepción del consumidor. En ese pasaje, también mencionó conceptos relacionados con la inflación y la formación de precios dentro del marco explicativo del pensamiento económico heroico.
Finalmente, Mire repasa la carrera militar y política de Belgrano, desde su participación en la Revolución de Mayo hasta su papel en la lucha por la independencia, describiéndolo como una figura que combinó la acción militar con la producción intelectual. «Sus ideas eran revolucionarias y sus acciones valientes», dijo, recordando su tiempo en el Ejército del Norte y su asociación con la causa de San Martín.
El acto finalizó con la libertad como eje del proceso independentista y un llamado a preservar los valores de la tradición de Belgragna, en este caso la dimensión institucional del 20 de junio yuxtapuesta a la interpretación política del actual status quo por parte del propio partido gobernante.





