Colocar un módem cerca de un área donde se preparan alimentos suele resultar incómodo. (Biblioteca de imágenes ilustrativas)
Colocar un router en la cocina es un error común en muchos hogares. La distribución del espacio y la necesidad de utilizar conexiones eléctricas nos llevan muchas veces a suponer que cualquier estancia puede servir para instalar equipos, sin analizar el impacto en la calidad de la señal.
Esta decisión puede afectar las velocidades y la cobertura inalámbrica, lo que resultará en algunas áreas sin conexiones estables o velocidades más bajas en otras partes de la casa.
Factores como materiales, interferencias de dispositivos y obstrucciones pueden alterar el rendimiento de WiFi. Explica por qué instalar un enrutador en la cocina puede dañar su conexión y brinda orientación clave para optimizar su red doméstica.
La cocina integra muchos objetos metálicos, que pueden provocar interferencias en la red. (Biblioteca de imágenes ilustrativas)
La cocina concentra una gran cantidad de electrodomésticos y superficies metálicas. Según Netgear, estos elementos pueden bloquear o reflejar las ondas de radio del enrutador, provocando que la señal sea débil o inestable.
Los hornos microondas, en particular, pueden provocar interferencias en la frecuencia de 2,4 GHz utilizada por muchas redes WiFi. Esta interferencia puede provocar breves interrupciones o lentitud en la navegación desde otras salas.
La cocina suele estar situada en un lateral o en una esquina de la casa. Colocar el router más alejado del centro reduce el alcance de la señal y deja zonas sin cobertura.
Los expertos recomiendan evitar esquinas y paredes exteriores porque las señales tienen que atravesar más obstáculos antes de llegar a los equipos más importantes.
Los campos electromagnéticos generados por hornos microondas y refrigeradores pueden cambiar la intensidad de las señales WiFi y provocar desconexiones. (Biblioteca de imágenes ilustrativas)
Electrodomésticos como hornos, microondas y frigoríficos no sólo ocupan espacio sino que también generan campos electromagnéticos. Netgear advierte que estos dispositivos pueden afectar la calidad de WiFi, especialmente si el enrutador está cerca.
Además, existe riesgo de sobrecalentamiento. Las cocinas tienden a acumular calor y el flujo de aire puede verse restringido si el enrutador está ubicado en un armario o gabinete para evitar la entrada de polvo. Esto aumenta la temperatura del dispositivo y acorta su vida útil.
Si el enrutador está oculto, se perderá la señal WiFi. (Biblioteca de imágenes ilustrativas)
Ocultar el router puede parecer una solución estética, pero afecta al rendimiento. Ocultar el dispositivo en un armario o detrás de un objeto sólido puede reducir la intensidad de la señal. Materiales como la madera, el metal y el vidrio pueden bloquear la propagación de las ondas WiFi y crear puntos ciegos.
Las pautas de los expertos son colocar el enrutador sobre una mesa o estante, en un espacio abierto y lejos de obstrucciones. Mantenerlo dentro del campo de visión garantiza una línea de visión clara y permite que la señal se distribuya uniformemente. Otro detalle es que los enrutadores ocultos pueden sobrecalentarse y requerir reinicios frecuentes.
El equipo debe estar ubicado en un ambiente central y elevado. (Biblioteca de imágenes ilustrativas)
La ubicación central es clave. El enrutador debe instalarse en el centro de la casa para que esté a una distancia similar de las habitaciones importantes. Esto reduce las zonas muertas y mejora la estabilidad de la conexión para actividades como el trabajo remoto, los juegos y la transmisión de vídeo.
Del mismo modo, en una casa de varios pisos, el enrutador debe colocarse en la planta baja, cerca del techo, o en la planta superior, cerca del suelo. Esto permite una cobertura más uniforme entre diferentes niveles. Otra clave es colocar el router en una estantería para permitir que la señal llegue a todos los rincones de la casa.
Otras medidas incluyen actualizar los enrutadores para mejorar la velocidad y la seguridad. La tecnología WiFi ha evolucionado desde WiFi 5 hasta WiFi 7, avanzando en velocidad, eficiencia y protección frente a ataques a la red.





