El Plan Ganadería Verde promueve la transformación de la ganadería dominicana hacia un sistema silvopastoril sostenible y la realización de la arborización de pastizales. (Carlos Castro/Europa Press)
El sector agrícola en República Dominicana está impulsando la transición hacia sistemas ganaderos sostenibles a través de la arborización de zonas rurales, una estrategia que integra los árboles a los pastizales y busca equilibrar la productividad con la protección ambiental.
Este cambio se fortalece a través de un programa propuesto por el Fondo Especial de Desarrollo Agrícola (FEDA) para adaptar la ganadería lechera dominicana al cambio climático y mitigar su impacto ambiental, conocido como Ganadería Verde.
En un seminario nacional de presentación de resultados en la Ciudad de la Ganadería, el director de FEDA, Hecmilio Galván, destacó que hasta el momento más de 2.500 productores se han beneficiado con esta iniciativa.
El funcionario enfatizó que el antiguo modelo ganadero sin árboles ha sido abandonado y los productores ya no necesitan enfrentarse a los bosques para alcanzar altos niveles de producción. “Está comprobado que con el bienestar animal aumenta la temperatura de las vacas, aumenta la producción de leche y los ganaderos y el país ganan más dinero”, dijo Galván, según un comunicado de prensa de la agencia.
Más de 2,500 productores se benefician de las estrategias de ganadería sustentable de FEDA en República Dominicana. – (Biblioteca de imágenes ilustrativas)
Los métodos silvopastoriles utilizados en las fincas beneficiarias incluyen la incorporación de árboles y arbustos a los sistemas de pastoreo, creando mayor sombra, regulando las temperaturas y promoviendo el bienestar animal.
La tecnología mantiene la humedad del suelo, ayuda a fijar nitrógeno y promueve la restauración de los ecosistemas rurales. El programa también incluye capacitación a productores sobre pesticidas, manejo de químicos y prácticas de producción que tienen menor impacto ambiental.
En los desarrollos reportados, FEDA invirtió más de 96 millones de pesos dominicanos (aproximadamente $1,651,563) entre 2021 y 2026 en proyectos relacionados con la modernización y sostenibilidad de la industria. Se destacan la entrega de 18 tractores a asociaciones ganaderas, la capacitación de más de 5.000 productores y la implementación del Programa de Transformación de la Matriz Energética de la Industria Láctea, que ha beneficiado a 39.500 productores de varias provincias.
Las autoridades detallaron el establecimiento y rehabilitación de centros de capacitación en las localidades de Duverge, Santiago Rodríguez, Sabana de la Mar y San Francisco de Macorís, fortaleciendo la estructura institucional de las distintas federaciones ganaderas. Además, se han finalizado plantas procesadoras de lácteos en zonas como San José de las Matas y Las Matas de Farfán, dotando a los productores de más de 5.000 rollos de alambre de acero y cientos de barriles y toneles para almacenar leche.
La modernización del sector agrícola ha promovido el bienestar animal y ha aumentado la productividad lechera debido a la integración de los árboles en los sistemas de pastoreo. – Crédito Fedegán
El impacto del programa también se ve en la reanudación de mercados rurales, como el Palán de Las Matas de Farfán, y en la provisión de financiamiento para proyectos de producción de pastos, piensos y cultivos complementarios para fortalecer la sostenibilidad de las explotaciones ganaderas.
Estas acciones permiten al sector ganadero nacional adoptar modelos productivos compatibles con la conservación de los recursos naturales.
«Nuestra experiencia acumulada demuestra que la ganadería puede ser un aliado para la producción nacional y la sostenibilidad ambiental», afirmó Galván, quien destacó la importancia de los sistemas silvopastoriles para el desarrollo rural. El comunicado de prensa de FEDA destaca que este cambio de paradigma beneficia tanto a los productores como al medio ambiente, ya que garantiza la productividad y al mismo tiempo protege el patrimonio natural del país.
Los esfuerzos coordinados entre el sector público y las asociaciones de productores marcan un nuevo rumbo para la industria ganadera dominicana.




