Pablo Quirno y Jamieson Greer firman acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos
Luego de presentar una serie de proyectos de ley al Congreso en las últimas semanas, el oficialismo ha comenzado a señalar cuáles son sus prioridades y qué medidas tomará más adelante. Mientras aceleraban la tramitación del llamado Súper RIGI y la eliminación de las PASO, La Libertad Avanza decidió posponer el debate sobre el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), que sorprendentemente es una de las pocas iniciativas que ya ha tenido dictamen.
El PCT obtuvo una mayoría hace dos semanas y está listo para presentarse en la sede, ya que los liberales cedieron a la presión de los laboratorios nacionales y acordaron mantener el Capítulo 2 del tratado «en vigor».
El Tratado de Patentes permite a los inventores y a las empresas presentar una única solicitud de patente internacional, agilizando el proceso de búsqueda de protección legal en múltiples jurisdicciones. Una solicitud presentada en virtud del PCT tiene el mismo efecto jurídico que una solicitud presentada en cada uno de los 158 estados miembros adherentes.
Pero el laboratorio nacional decidió rechazar el Título II con el argumento de que promovería monopolios extranjeros, encarecería los medicamentos e infringiría la soberanía sanitaria de la nación. En particular, advierten sobre la difusión del «evergreening», una práctica de laboratorios multinacionales que utilizan la revisión preliminar internacional para realizar cambios menores o modificaciones secundarias a los medicamentos existentes (que no proporcionan mejoras terapéuticas reales), extendiendo así artificialmente los monopolios por 20 años e impidiendo la competencia.
Federico Sturzenegger, Ministro de Desregulación y Transformación
Por otro lado, señalaron que el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) perdería su soberanía, ya que los informes preliminares y dictámenes emitidos por oficinas de patentes extranjeras u organismos internacionales debilitarían y limitarían su autoridad. También dijeron que la implementación del tratado podría llevar a la disrupción de los mercados de genéricos y biosimilares, dado que gran parte de la industria farmacéutica argentina se basa en la copia y producción legal de genéricos competidores.
El objetivo inicial del gobierno es ratificar el tratado antes del 30 de abril, fecha límite acordada con la administración republicana en el marco del acuerdo comercial de Argentina con Estados Unidos.
La Casa Rosada no pudo cumplir el plazo, pero tampoco buscó acelerar sus avances tras el fallo. Según fuentes oficiales, el Ministerio de Asuntos Exteriores pidió que el proceso legislativo se enfríe a la espera de algunas señales de Estados Unidos.
«La administración de Donald Trump ya ha sufrido dos reveses legales en el programa arancelario, pero aún tiene que implementar el programa arancelario en el acuerdo con Argentina», dijo un funcionario familiarizado con las negociaciones.
En febrero, la Corte Suprema anuló la práctica de Trump de imponer aranceles recíprocos a otros países del mundo como herramienta de negociación. La Casa Blanca argumentó que una ley de 1977 permite al presidente regular las importaciones y fijar aranceles durante emergencias. Sin embargo, la mayoría del tribunal concluyó que la Constitución otorga «claramente» al Congreso el poder de imponer impuestos, incluidos aranceles.
En este sentido, el oficialismo explicó que el gobierno republicano podría anunciar nuevos aranceles entre finales de junio y mediados de julio, cuando se implementarán claramente los compromisos de ambos partidos.
Una vez alcanzada la mitad de las sanciones, el texto deberá regresar al Senado tal como ha sido modificado (reserva del Capítulo 2).
La próxima semana, el oficialismo debatirá el comité del Súper RIGI con la esperanza de avanzar en el plan y las reformas políticas para eliminar las PASO antes de que arranque el Mundial. El cronograma se produce en medio de preocupaciones en el Palacio de las Rosas de que los gobernadores de la coalición comiencen a distanciarse mientras enfrentan la batalla electoral del próximo año.





