Javier Milley recibió esta mañana en el Rose Palace a una delegación de la Cámara de Representantes de Estados Unidos vinculada al entorno de Donald Trump, en un nuevo gesto de acercamiento político y diplomático. La reunión se produce cuando el gobierno argentino deja de utilizar la ley de patentes como moneda de cambio con Washington y los laboratorios argentinos están ejerciendo presión para relativizar la aplicación.
En ese marco, la Cámara Argentina de Profesionales Farmacéuticos (CAEMe), que representa a las empresas farmacéuticas innovadoras del país, transmitió una intención de inversión de US$ 8 mil millones al Jefe de Estado y Ministro de Salud, Mario Lugones, en una audiencia celebrada en Balcarce 50.
La delegación está encabezada por el congresista Mario Díaz-Balart, a quien el gobierno considera una figura influyente en el Congreso de Estados Unidos en política exterior y América Latina. El congresista republicano ha expresado públicamente su apoyo a Milley en diferentes ocasiones desde que asumió el cargo.
La delegación también incluye a los republicanos Andrew Harris (Md.), Chuck Edwards y David Luzer (Carolina del Norte), Jay Obernott (California), los demócratas Henry Cuellar (Texas), el médico del Capitolio Brian Monahan y funcionarios vinculados al Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes Susan Adams y Erin Kolojewski.
Posteriormente, un grupo de legisladores y líderes norteamericanos tenía previsto almorzar en la Embajada de Estados Unidos con el secretario de Economía, Luis Caputo, el secretario de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, y el secretario de Minas, Luis Lucero. «Esta visita subraya la fuerte asociación entre Estados Unidos y Argentina y el compromiso del Congreso de Estados Unidos con su participación activa en la región», informaron en exclusiva desde las comunicaciones del embajador Peter Lameiras.
La reunión se llevó a cabo en medio de tensiones generales en las relaciones bilaterales entre el gobierno argentino y la administración Trump por el tratamiento del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) firmado en febrero de este año. Después de que los Comités de Relaciones Exteriores y Religión, Legislación General e Industria de la Cámara de Representantes obtuvieron información para debatir el tratado en la Cámara, la gestión liberal paralizó el proceso.
Javier Milei con la delegación del Congreso de Estados Unidos
Si bien la administración lo considera importante, la decisión responde a una jugada estratégica para mantener el tema como herramienta de negociación frente a los enviados de Trump, quienes han sido agresivos al presionar para que se cumpla el acuerdo.
Una de las condiciones del PCT es que el registro de la patente sea válido durante 20 años en los 158 estados miembros. Después de este período, otras empresas pueden producir versiones ligeramente modificadas del producto, disposición que el laboratorio nacional ve como una amenaza directa a la posible expansión del monopolio de las grandes empresas internacionales. La Cámara Argentina de Industrias de Laboratorios Farmacéuticos (CILFA) advirtió al gobierno sobre los riesgos de ratificar el Capítulo 2 del tratado, que permite un examen preliminar internacional de invenciones con dictámenes no vinculantes, pero la industria local rechazó ese mecanismo. Durante meses, las empresas han estado presionando a gobernadores, legisladores y líderes para que detengan las discusiones en el Congreso.
Dos semanas antes de la reunión de hoy, el ministro de Modernización, Alejandro Carcase, viajó a Washington para reunirse con representantes de la administración Trump y les informó que sería imposible lograr el apoyo político necesario para ratificar el tratado sin reservas.
El contexto de esas conversaciones cambió con un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que anuló la decisión unilateral de Trump de imponer aranceles a productos extranjeros. La Corte Suprema dictaminó que el poder de imponer nuevos impuestos a las importaciones recae únicamente en el Congreso, lo que obligó a los estados de América del Norte a devolver 166 mil millones de dólares a los importadores. La resolución debilita la posición negociadora de Washington y brinda espacio para que el gobierno argentino realice cambios al tratado.
En este contexto, el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) lanzó la nueva patente como muestra de buena voluntad hacia sus interlocutores americanos, gesto que, según un artículo de Tiempo Argentino, contribuye a una flexibilización parcial de las relaciones entre ambos países. Aun así, la administración Trump ha expresado su descontento con los cambios unilaterales en la implementación del acuerdo firmado a principios de año.
Según Infobae, el gobierno considera al PCT como una de las iniciativas más importantes de su cartera de proyectos, junto con la reforma electoral y la Super RIGI. Sin embargo, los obstáculos políticos significan que no se espera que se aborde hasta después del receso legislativo de invierno.
La visita de hoy de una delegación legislativa estadounidense es parte de un escenario esperanzador. Una hora después, Milai recibió a Gastón Domingues Caetano, presidente de la Cámara Argentina de Profesionales Médicos (CAEME), quien le presentó un plan de inversión de $8 mil millones para investigación clínica, innovación y desarrollo económico del país.
«CAEMe promoverá inversiones acumuladas en investigación clínica por parte de sus laboratorios asociados por un total de US$8 mil millones en los próximos seis años. La iniciativa apunta a fortalecer aún más esta actividad, que actualmente representa cerca del 50% del total de la inversión privada en I+D en el sector comercial argentino, generando más ingresos reales de divisas para el país. De cada US$10 que ingresan al país para financiar actividades empresariales de I+D, US$9,5 corresponden a un responsable de investigación clínica», se lee en el comunicado.
Comunicado oficial de la Presidencia de la República Argentina anunciando una inversión de US$ 8 mil millones
El informe del gobierno afirma que las empresas del grupo tienen la intención de promover planes de inversión en investigación clínica durante los próximos seis años. “La propuesta está motivada por el deseo de consolidar el contexto de previsibilidad y respeto a los derechos de propiedad intelectual que promueve el Gobierno nacional”, dijeron.
A través de un comunicado de la Presidencia de la República Argentina (@OPRArgentina), la Casa Rosada anunció oficialmente que la inversión “permitirá ampliar el desarrollo de investigaciones biomédicas de alta complejidad en diferentes jurisdicciones del país”.
En CAEMe señalan que «Argentina tiene una ventaja competitiva» basada en el capital científico en áreas como la farmacéutica y la biofarmacéutica. Actualmente, la empresa conjunta ha creado 9.000 puestos de trabajo directos y más de 20.000 indirectos.




