El partido gobernante pasó la prueba en la Cámara de Representantes, pero eso no impidió que el caso Adoni creara un costoso lastre. Aunque el discurso del jefe de Gabinete no causó mayor impacto, el ambiente estaba tenso. Una estrategia de evitar responder preguntas sobre el crecimiento de sus activos no resolverá el problema. La atención se centra nuevamente en la justicia. Los temas del oficialismo siguen volviendo a la agenda, también en el Congreso


