existir América LatinaLa digitalización ha acelerado la transferencia diaria de datos personales sin que la sociedad establezca una verdadera cultura de protección y restricción. A este respecto, Fabián Gamba SánchezEl director del Observatorio Humanismo Digital, centro dedicado a la ética y gobernanza de la tecnología impulsado por la Fundación Universitaria Regional Andina de Colombia (Areandina), explica que esta normalización no sólo ha erosionado privacidad, Y autonomía: «Seguimos brindando información a las mismas personas que pagaron para aprender, comprar o registrarse».
Según el portavoz, Multas por 5.157 millones de dólares aplicado Supervisión industrial y comercial.Las violaciones del régimen de datos personales por parte de las autoridades nacionales de protección de datos en 2025 representan no sólo estadísticas sino también la aceptación de prácticas peligrosas por parte de la sociedad. Como resultado, Colombia está digitalizando las rutinas diarias más rápido de lo que puede aprender a erigir barreras, lo que significa una pérdida de privacidad y una disminución concreta de la dignidad y la autonomía de su gente.

El experto explicó que el meollo del problema no es cómo utilizar las herramientas digitales, sino la forma en que las personas «reconocen que conectarse significa exponerse». Tal naturalización hace que el acto de proporcionar datos telefónicos, de correo electrónico, de identificación o biométricos sea un requisito irresistible, lo que socava la capacidad de cuestionar o limitar su propagación.
La privacidad es una condición de dignidad, no un lujo
privacidad «No debe considerarse un privilegio personal sino la base de la dignidad» y ejercer la autonomía. cubierto de Constitución colombiana y Ley N° 1581 de 2012recordó el directivo, con derechos formales de consulta, “rectificaciónrevocar la autorización y suprimir los datos”y su ejercicio no depende de «algo que ocultar».
Por lo tanto, el debate actual sobre la protección de datos personales en Colombia no se reduce a aspectos legales o técnicos, sino que se basa en dejar espacio a la acción individual dentro de los sistemas que registran, cruzan y preservan la información. Para él, la transferencia irreflexiva de datos erosiona la autonomía porque los datos no sólo describen sino que también clasifican y construyen. «Reputación, inferencias, etiquetas y jerarquías» social.

Entonces, si otros deciden «cuánto saben sobre mí, durante cuánto tiempo lo conservarán, con quién lo compartirán y para qué lo utilizarán», tendrán menos control sobre sus propias vidas. El problema reside, en particular, en la circulación y posterior interpretación de estos datos para establecer nuevos perfiles o limitaciones que afecten a las oportunidades individuales.
El ejercicio de los derechos de datos requiere acciones diarias por parte de los ciudadanos
Restringir la circulación de información personal es una manifestación concreta de restringir la circulación de información personal. Situación de ciudadanía en el ejercicio de los derechos sobre los datos. Los ejemplos cotidianos ilustran esto: un estudiante proporciona una identificación y un número de teléfono para un evento, y luego detecta que su perfil está circulando en un grupo de WhatsApp o siendo utilizado para una llamada de negocios inesperada. En el lugar de trabajo, a menudo se solicitan datos sensibles sin una justificación adecuada con el pretexto de seguridad o verificación, exponiendo así innecesariamente a las personas involucradas.
Para Gamba Sánchez, ejercer tus derechos no requiere ser un perito jurídico «Información de Protección Personal»pero es necesario adoptar un enfoque proactivo: preguntar qué datos se necesitan, con qué finalidad y durante cuánto tiempo se almacenarán, y pedir una política clara de tratamiento de datos.
Para ello, se recomienda solicitar la política de tratamiento y centrarse en cuatro puntos centrales: qué datos se recogen, con qué finalidad, con quién se comparten y cuáles son los canales para ejercer los derechos del titular.

La Inteligencia Artificial acelera el debate sobre inferencias y perfiles
progreso AI exacerbando la urgencia del problema en Colombia y otros países latinoamericanos, así como en España. La cuestión ya no es sólo sobre almacenar información, sino sobre «Generar inferencias»: La construcción algorítmica de intersecciones y configuraciones de trazas amplifica el riesgo de que las personas queden reducidas a puntuaciones o categorías automatizadas.
Al final, los datos «no son el precio de entrada al mundo digital». Es «parte del ser humano» y su gestión requiere restricciones razonables y un seguimiento diario. Comprender los datos presentados y los requisitos para políticas claras es crucial no solo para Colombia, sino también para cualquier lector en América Latina y España que desee proteger su autonomía en un entorno digital cada vez más intrusivo.







