La reciente reapertura del Café del Jardín, con una completa renovación de su diseño y oferta, marca un punto de inflexión para el Museo Nacional del Romanticismo, con la inauguración de un salón de té inspirado en el mobiliario y la atmósfera del siglo XIX. La ampliación del espacio y propuestas acordes con el carácter del museo coincidieron con una afluencia en enero que llevó a la institución a registrar el mayor número de visitantes desde su creación en marzo. Según los medios de comunicación, el museo recibió 26.000 visitantes ese mes, cifra que superó todos los récords anteriores del centro, incluido su centenario, que se celebra en 2024.
Según los medios, se trata de un aumento del 146% en comparación con marzo de 2025 (10.549 visitantes). Además, este pico mensual también superó el pico más alto de 12.113 visitantes alcanzado en agosto del mismo año, lo que difiere significativamente del número acumulado de visitantes en 2025 de 115.472. Según información proporcionada por el propio Museo Nacional del Romanticismo, el éxito de la visita está directamente ligado a la reapertura del Café del Jardín y de la renovada librería, así como a la puesta en marcha de exposiciones dedicadas a la moda histórica.
La tienda-librería ha actualizado su oferta y ofrece ahora a los visitantes una gama de objetos y joyas inspirados en las obras de la colección, así como publicaciones especializadas dedicadas al siglo XIX, la literatura y el arte romántico. Los materiales también incluyen adaptaciones de clásicos infantiles, que amplían la audiencia de la agencia y fortalecen sus propuestas educativas y de inclusión.
Según informan los medios, la exposición temporal «Ecos de la moda romántica» se prolongará hasta el 7 de junio. La exposición, cocomisariada por Josep Casamartina i Parassols e Ismael Núñez Muñoz, reúne más de 40 trajes de la Fundació Antoni de Montpalau. Estas obras están creadas por diseñadores relevantes de los siglos XX y XXI, como Manuel Pertegaz, Cristóbal Balenciaga, Flora Villarreal, Bibian Blue, Elio Berhanyer, Teresa Helbig, Josep Font, Sybilla y Pedro Rodríguez.
El recorrido expositivo dedica un espacio especial a Pedro Rodríguez, uno de los fundadores de la Cooperativa de Alta Costura en 1940, con una sala temática que contiene estatuas y trajes que representan a este modisto. Esta iniciativa tiene como objetivo mostrar el desarrollo y la transformación de la moda a través de la influencia del Romanticismo, y crear conexiones entre creadores que interpretaron y transformaron los principios estéticos del siglo XIX en diferentes épocas.
Además, la reciente colaboración con la plataforma Netflix enriquece el programa de exposiciones. En virtud de este acuerdo, hasta el 17 de mayo se exhibirán tres trajes de las diseñadoras Ana Locking, María Escoté y Palomo Spain. Estas obras reinterpretan el universo de la serie Bridgerton dentro de un contexto histórico y exploran la relación entre la ficción audiovisual contemporánea y la moda como vehículo de la imaginación colectiva e histórica. Según informes de los medios, la fusión de estos diseños enfatiza la influencia del entretenimiento en la percepción y representación de la moda en un período determinado, reforzando la conexión entre la tradición, la cultura popular y las tendencias actuales.
En general, el aumento en la asistencia a las galerías de arte en marzo responde a una estrategia integral que combina el atractivo de espacios recientemente renovados, como el Café del Jardín y la librería, con propuestas expositivas relevantes para el público en general, así como para expertos en arte, moda e historia. Según informan los medios de comunicación, el museo no sólo superó a años anteriores en número de visitantes, sino que también se consolidó como un referente en la difusión del romanticismo, adaptado a las necesidades de públicos diversos y ampliando sus servicios culturales y experienciales.







