Un año después de asumir el cargo Javier Millay será anunciado Salida de la República Argentinaconcluyó esta mañana la participación nacional en Organización Mundial de la Salud (OMS). Según explicaron las autoridades, el objetivo de esta medida es poder formular su propia política de salud sin la intervención de entidades internacionales.
a través de diario oficialDirector de la Oficina de Tratados, Juan Pablo Paniegoconfirmando los detalles de la renuncia del Gobierno nacional. Por ello, registró como fecha de retiro de este instrumento multilateral el 17 de marzo de 2025, al tiempo que confirmó que su relación con el organismo finalizará el martes.
La decisión de retirarse de la Organización Mundial de la Salud se anunció el 5 de febrero de 2025, cuando el Jefe de Estado instruyó al ex Primer Ministro Gerardo Vertein para gestionar la salida. La causa fundamental se debe a lo que el gobierno nacional afirma ser desacuerdos sobre las medidas sanitarias tomadas por la organización durante la pandemia de COVID-19.

En un comunicado, el gobierno argentino cuestionó la actuación de la Organización Mundial de la Salud, acusándola de promover «un aislamiento permanente sin respaldo científico». Por esta razón, el poder ejecutivo considera que La organización «falló la mayor prueba de fuego» en su respuesta a la crisis sanitaria.
«La evidencia muestra que las recetas de la OMS no funcionan porque son el resultado de la influencia política y no están basadas en la ciencia», señalaron. Asimismo, señalaron que los organismos internacionales mostrarán “inflexibilidad para cambiar su enfoque”, evitarán admitir errores, “seguirán asumiendo competencias incompatibles con ellos” y afectarán la soberanía de los Estados.
En este sentido, recomiendan que «la comunidad internacional se replantee por qué existen organizaciones supranacionales que están financiadas por todos, son inconsistentes con los objetivos para los que fueron creadas, están comprometidas con la política internacional y buscan imponerse a sus Estados miembros».
Un año después de que el país ratificara su retirada del tratado, el ministro de Salud, Mario Lugones, insistió en que su misión sería «priorizar la salud de los argentinos y la capacidad del país para desarrollar su propia política de salud».







