Según EFE, la exposición «Arte de la Moda» en el Museo Lázaro Galdiano presenta trajes creados por artistas internacionales como la peruana Grimanesa Amorós, la panameña Olga Sinclair, el francés Charles Villeneuve y el japonés Teruhiro Ando. El diseñador Manuel Fernández, impulsor del proyecto desde finales de los noventa, ha conseguido reunir a creadores de distintas nacionalidades para transformar la ropa en expresiones artísticas que combinan moda y pintura. La exposición estará abierta hasta el 12 de abril y se podrán ver 25 obras originales que incorporan referencias técnicas y conceptuales de diferentes orígenes culturales.
Según EFE, la colección incluye obras de famosos artistas españoles como Ouka Lele, Eduardo Úrculo, Manolo Valdés y Agustín Ibarrola, y cada vestido está producido en colaboración con Fernández. Entre las obras más famosas se encuentran «Burbujas» (2006) de Luis Gordillo, que se centra en la idea del reciclaje, y «Chapapote» (2007) de Rafael Canogar, que presenta trajes blancos con motas de pintura negra. Cada prenda es tratada como un lienzo, redefiniendo los límites tradicionales entre moda y arte.
Según EFE, Fernández reveló que la idea original surgió en 1998, aunque se fortaleció unos años más tarde cuando convenció a Manolo Valdés para que sumara su propio trabajo al proyecto. Esto marcó un punto de inflexión para la iniciativa, que desde entonces ha incorporado unas trescientas intervenciones de artistas de diversos países y procedencias. El propio diseñador señala: «La idea me surgió en 1998, pero no despegó realmente hasta los años 2000, cuando convencí a Manolo Valdés para que dibujara uno de mis diseños en el lanzamiento del proyecto. A partir de entonces todo fue más fácil».
El enfoque del «arte de la moda» va más allá de los intereses puramente estéticos e incorpora un componente social. Fernández explicó a Efe que muchas de las prendas se producen en talleres dedicados a apoyar a grupos vulnerables, como viudas de militares en Colombia, madres solteras en Puerto Rico o presos. Además, en España, la organización colabora con varias ONG para organizar talleres específicos para víctimas de trata de personas, jóvenes con discapacidad intelectual y personas en riesgo de exclusión social. El objetivo, explicó a Efe la diseñadora, es brindar formación y una forma de trabajar a través de la fusión del arte y la indumentaria.
EFE dijo que los temas de las obras tienen que ver con temas sociales actuales como los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el medio ambiente, las libertades personales y los derechos humanos. Cada prenda se convierte así en una herramienta, utilizando el lenguaje del arte y la moda como herramienta para crear conciencia, provocando reflexiones sobre cuestiones globales y realidades específicas.
Fernández insistió ante Efe en que la interacción entre creatividad, tecnología y acción social puede provocar cambios significativos en la vida de los participantes y espectadores de la exposición. “Veo el poder transformador del arte y la moda en las vidas y en la creación de comunidades”, dijo el diseñador, enfatizando los aspectos comunitarios y educativos de la exposición y del proyecto en su conjunto.
Según EFE, la exposición, celebrada en el espacio Lázaro Galdiano, acerca al público una propuesta multidisciplinar cuyo objetivo es combinar la experimentación plástica, la defensa de la moda como medio artístico y la inclusión social de colectivos desfavorecidos. Cada prenda y tocado expuesto demuestra un diálogo entre los diseños del autor y las intervenciones pictóricas, haciendo de la exposición una fusión de moda y arte visual contemporáneo.
«Fashion Art» valora la colaboración entre diseñadores y artistas, así como el papel del arte como motor de desarrollo social y personal. EFE destaca que a través del trabajo de Fernández y su red de colaboradores, la moda adquiere una función integradora y educativa, involucrando a públicos, participantes y creadores en un proceso de experimentación y aprendizaje colectivo. Los visitantes de la exposición pueden apreciar no sólo la diversidad formal y técnica de las obras, sino también la complejidad de las historias personales y sociales detrás de cada prenda y tocado.
A lo largo del proceso de desarrollo, el proyecto ha absorbido contribuciones de artesanos, sastres y creadores de diferentes latitudes, estableciendo exitosamente una plataforma abierta y diversa para la colaboración artística. Según EFE, Fernández ha acumulado actualmente alrededor de trescientas obras de artistas de múltiples países, consolidando el “Fashion Art” como una experiencia de vanguardia en la intersección de moda, arte y compromiso social.


