
El gobierno de saltar introducido la obligación de realizar pruebas toxicológicas a todos los funcionarios públicos tras la firma de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) por parte del gobernador Gustavo Sáenz. El anuncio, realizado en el Centro Cívico de Grand Bourg, se presenta como un cambio en la dinámica institucional local y propone nuevas reglas para quienes ejercen cargos públicos. La medida se extiende desde el propio presidente hasta quienes aspiran a ingresar al Estado provincial, y establece consecuencias concretas por la presencia de sustancias prohibidas.
El portavoz de la Diputación Provincial, Ana Paula BenavidesExplicó que el decreto abarca las tres competencias del Estado y no deja lugar a excepciones. en el poder ejecutivola exigencia recae en el gobernador, vicegobernador, ministros y secretarios.
La normativa establece que los exámenes se realizarán de forma aleatoria y por sorpresa, directamente en el lugar de trabajo. Los controles buscarán detectar la presencia de cocaína, cannabinoides, opioides, anfetaminas y otras sustancias psicoactivas prohibidas. El Gobierno ha asegurado que el procedimiento respetará la privacidad de los implicados y el derecho al debido proceso, incluida la posibilidad de solicitar contrapruebas en laboratorios autorizados.

El vocero Benavides explicó que el DNU estuvo precedido de una reunión con legisladores provinciales de diferentes bloques políticos y que parte de la necesidad de fortalecer la idoneidad y aptitud moral de quienes ocupan cargos públicos. «El objetivo es que, a través de análisis sorprendentes y aleatorios, se pueda comprobar que las personas que ocupan cargos públicos tienen la aptitud física y psicológica necesaria para estar en el cargo que ocupan», remarcó Benavides en diálogo con La tribuna.
El decreto también es fuerte en términos de consecuencias. Según la información difundida por el gobierno de Salta, La negativa injustificada a someterse a la prueba toxicológica se considerará automáticamente como resultado positivo.. En caso de resultados confirmados, aquellos que ya ocupan cargos Se enfrentarán a la destitución de sus cargos o a la activación de mecanismos de impeachment y despido, en su caso. Para los solicitantes, un resultado positivo impedirá el acceso al servicio público.
El Ejecutivo provincial ha subrayado que la función pública debe entenderse como «una responsabilidad institucional» y no como un privilegio, y que su gestión requiere «decisiones firmes, aunque generen malestar dentro del propio sistema político». El mensaje oficial sostiene que la medida reafirma el compromiso con la transparencia real y la idoneidad como obligación para el ejercicio de los cargos públicos, invocando la necesidad de una «impecable forma moral y de integridad física y psíquica», de conformidad con la Constitución.
El trasfondo político de la decisión también está presente. La tribuna recordó que, en 2025, el diputado provincial Juan Esteban Romero había presentado un proyecto de ley en la Legislatura local proponiendo pruebas toxicológicas obligatorias para funcionarios y legisladores, aunque la iniciativa nunca fue debatida en la cámara.

Tras la firma del decreto, Romero valoró la decisión del Poder Ejecutivo de seguir adelante con la medida ante la falta de tratamiento legislativo. «Dentro del Estado no puede haber vínculo con las drogas, y quienes ejercen responsabilidades públicas deben dar ejemplo», afirmó el exlegislador.
El gobierno de provincia de salta Señaló que la decisión responde a una demanda social de mayor transparencia y control sobre quienes ocupan cargos públicos. La obligatoriedad de pruebas toxicológicas se presenta como una herramienta para establecer límites claros al ejercicio del poder y establecer reglas comunes a todos los niveles estatales.
De la administración de sanz Precisaron que aún quedan por definir detalles operativos, como la periodicidad de los exámenes, los organismos responsables de los controles y los protocolos específicos para resultados positivos. En cualquier caso, la decisión ya ha afectado la agenda institucional 2026 y ha restablecido el debate sobre la integridad y el control en el servicio público.






