
Al referirse a su sector, Cristian comenta «No hay que tener miedo al cambio. comercio exterior «Siempre va de la mano de la economía y el movimiento».. En esta entrevista, reflexiona sobre un año marcado por la desregulación, las zonas grises regulatorias y el exceso de existencias, y comparte su visión sobre el futuro del sector y la importancia de la adaptación.
¿Cómo describiría el contexto actual del comercio exterior y las importaciones?
El contexto de importación cambió mucho. El grifo estaba abierto en comparación con como estaba antes, pero fue abrupto. Hoy la importación es más fácilSe eliminaron muchos obstáculos, certificaciones y regulaciones que complicaban, pero al mismo tiempo se mercado No terminó de calmarse.
¿Qué crea tanta confusión en este proceso de adaptación?
El principal problema es que muchos cambios se hicieron rápidamente y se hicieron zonas grises. Dentro de estos grises, cada uno interpreta algo de manera diferente y no siempre hay una respuesta clara o uniforme.
Sucedió, por ejemplo, con el carros eléctrico. Mucha gente no entendía que existían condiciones específicas para importar libre de derechos, como el precio máximo o la pertenencia a determinadas cuotas. Esto no fue bien comunicado. Entonces la gente empieza a preocuparse y sólo más tarde se entera de la costos real que genera ira, confusión y mala experiencia.
¿Cómo afecta esta dinámica a su trabajo diario con los clientes?
Impacta mucho. hoy las reglas cambian de un día para el otro. Antes se publicaba una norma con antelación, te daban margen de adaptación. Ahora entra Boletín Oficial y se aplica inmediatamente.
Esto significa que puedes tener la mercancía ya enviada y de repente las condiciones cambian. ¿Qué le dice al cliente en este momento? El intermediario acaba dando la cara y asumiendo la culpa. responsabilidadaunque la decisión no es de él.
Por eso siempre les digo a mis clientes: comprobar antes de abordar. Pregunta tantas veces como sea necesario. Prefiero que me lo pregunten diez veces a tener un problema más tarde.
¿Qué tan exigente es mantenerse actualizado hoy?
Es un trabajo 100% real. Todos los días hay cambios. No existe tal cosa como «a partir de ahora siempre podrás usar esto». Hoy puedes, mañana no y al día siguiente vuelve a cambiar.
esta fuerza estar permanentemente informado y mantener la comunicación con los usuarios. Es intenso, exigente, pero es la única manera de trabajar en este contexto.

¿En qué tipo de mercancía estáis más especializados y cómo evolucionó este sector?
Trabajo en general con diferentes áreas, pero mi especialidad es en canteras y minería.
Este año hubo uno disminuirsobre todo porque muchas canteras dependen de obras públicas, y ese sector estaba prácticamente paralizado. Fue un año de espera, de parar.
De todos modos, hay proyecciones. Se habla de fuertes inversiones en minería, especialmente en provincias como San Juan, con importantes proyectos vinculados al cobre. Esto aumenta las expectativas para el próximo año.
¿Qué proyección ve en el futuro del comercio exterior?
Soy optimista. Creo que el comercio exterior crecerá mucho. estamos en uno período de adaptación, pero es un área que nunca se detiene por completo. Argentina tiene un potencial enorme y tarde o temprano será explotado.
Personalmente, no me gusta quedarme quieto. Si el rol cambia, evoluciona. Si el registro deja de ser central, el sector seguirá existiendo. Las empresas no interiorizarán todo, seguirán necesitando especialistas.
La clave es adaptarseNo tengas miedo al cambio y sigue creando valor.
¿Qué mensaje te gustaría dejar?
No hay que tener miedo al cambio. El comercio exterior siempre va de la mano de la economía y el movimiento. adaptarse Es parte del trabajo. Quien se queda quieto, se queda fuera.








