
Al referirse al sistema de salud del condado, Milagros lo señala «Es clave contar con socios logísticos que entiendan el negocio». En esta entrevista, reflexiona sobre la presión por la inmediatez, la gestión de cadenas de suministro altamente sensibles y el desafío de liderar personas en un entorno donde los recursos son limitados y las necesidades prácticamente infinitas.
¿Cómo describiría la situación actual del sector de dispositivos médicos en el Cono Sur?
El ecosistema de salud es mucho diferente en cada paisPor eso es difícil generalizar. Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia tienen realidades muy distintas, pero están ahí tendencias globales eso le pasa a todo el mundo. Uno de ellos es la transformación del sector salud desde la tecnologíay otro es la creciente presión sobre el recursos disponible
Esto crea un escenario con oferta más grandecon productos de muy buena calidad procedentes principalmente del sudeste asiático, producidos a diferente escala y con estructuras de costes más competitivas. Esta realidad no es ajena a lo que ocurre en otras industrias, y nos obliga diferenciar en un mercado cada vez más exigente.
¿Qué impacto tiene este contexto en la logística y el suministro?
Un impacto enorme. Cuando no hay producción local, la logística y el comercio exterior se convierten en el corazón de la operación. El eficiencia con el que el cepo Tiene un efecto directo sobre la capacidad de prestar servicio al sistema sanitario.
Además, estamos hablando de productos sanitarios de gran complejidad, con requisitos específicos para calidad, trazabilidad y en algunos casos temperatura controlado No se trata sólo de introducir un producto al país, sino de garantizar que llegue en óptimas condiciones, en el momento y lugar indicados.
Además, el sistema sanitario tiene una particularidad: los recursos económicos son limitados, pero las exigencias son prácticamente infinitas. Esto nos obliga a trabajar duro. productividadtanto en la gestión logística como en la administración del sistema en general.
¿Cómo influyó la pandemia en la cadena de valor del sector?
Aunque ya no hablamos de pandemia, sus efectos siguen presentes. La crisis expuso la fragilidad de muchas cadenas de suministro, especialmente en el sector sanitario. Hubo averías, retrasos, escasez y una enorme presión sobre los sistemas logísticos en todo el mundo.
Hoy estamos en uno etapa de recuperaciónpero cuando el agua baja se puede ver lo que queda. Se evidenciaron dependencias excesivas, falta de planificación en algunos casos y la necesidad de repensar la resiliencia de toda la cadena de valor. En el sector sanitario, esto es especialmente crítico porque cualquier interrupción tiene un impacto directo en las personas.

¿Qué tipo de cultura buscas fomentar en los equipos?
Mi estilo está bastante democratizado. Aunque como líder tengo la responsabilidad la última de las decisiones, creo en ella profundamente escuchar Varias voces Los líderes siempre tenemos puntos ciegos, sin importar cuán presentes estemos en la organización. Hay cosas que no nos llegan si no creamos espacios reales de escucha.
me gusta co-construir Poner a las personas en el mismo barco, para que todos rememos hacia el mismo objetivo. A veces, esto lleva más tiempo, pero generalmente conduce a mejores resultados y a una mayor participación. Escuchar realmente significa estar dispuesto a cambiar de rumbo cuando lo que te aportan tiene sentido.
También creo firmemente en ver primero a la persona y luego el rol. Los cargos son circunstanciales. Hoy ocupamos una silla, mañana no lo sabemos. Somos personas antes que títulos. Y las personas aportan sus vidas, sus preocupaciones y su contexto al trabajo. Integrar esto de forma saludable es clave para formar equipos fuertes.
¿Cómo se sostiene esta cultura en un sector atravesado por la urgencia?
No es fácil, pero no son cosas opuestas. En salud, la presión es real. hay procedimientos programado, sino también situaciones en las que un retraso puede tener consecuencias graves. En este contexto, el logística juega un papel crítico.
Lo importante es que el manejo de emergencias no se convierte en el estado permanente. La crisis constante quema a la gente. El reto es distinguir cuándo estamos ante una situación excepcional y cuándo es un problema planificación.
¿Qué papel juegan los distribuidores y socios logísticos?
Un papel central. tengo que trabajar con distribuidores en todo el país que no sólo participan en la logística, sino también en el desarrollo del demandaformar profesionales y llegar al usuario final.
Además, utilizamos bancos de consignación, lo que implica logística inversa, control de inventarios, conteos permanentes y coordinación con áreas como atención al cliente. Todo esto requiere una gestión extremadamente eficiente.
Por eso es clave tener socios logísticos que entienden el negocio. No basta con tener un proveedor que lleve los productos. Necesita un socio que comprenda la importancia, la caducidad, el valor del producto y el impacto que cada decisión tiene en la calidad del producto. servicio.
¿Ve potencial en Argentina para esta industria?
Absolutamente. el pais tiene muy talentoso. La bioingeniería y la ingeniería biomédica están creciendo rápidamente y cada vez más jóvenes (y especialmente mujeres) eligen estas carreras.
Hay precedentes muy sólidos en el país: desarrollos científicos, hitos en la medicina, innovación aplicada a la salud. Si es posible articular el mundo académico, el ecosistema emprendedor, la ciencia y el apoyo a las empresas y las inversiones, hay un potencial enorme
Existe una industria nacional de dispositivos médicos que compite a nivel regional. Esto demuestra que hay capacidad, conocimiento y talento para desarrollar soluciones desde Argentina para el mundo.
¿Cómo imagina el futuro del sistema sanitario?
Creo que hay tres grandes. transformaciones necesario El primero es cultural. Todavía existe la idea de que la atención sanitaria es gratuita, cuando en realidad siempre alguien la paga. Cuidar el recurso es responsabilidad de todos: pacientes, profesionales e instituciones.
El segundo es la gestión eficiente de la tecnología. La tecnología debería humanizar la atención, no deshumanizarla. Permita que los profesionales tengan más tiempo para escuchar, no menos.
Y el tercero es el gestión integral del sistema. Hoy hay mucha fragmentación, despidos y pérdida de recursos. Sin consenso estructural y sin una visión de largo plazo, ningún sistema es sostenible, por mucho dinero que se inyecte.








