
la confirmación de cuatro nuevos casos de la llamada «supergripe» H3N2 a córdoba i corrientes Extendió el mapa de circulación del subclado K i. El número de provincias con registros oficiales aumentó a ocho, alcanzando un total de 15 pacientes positivos en el país.
Los datos, validados por el Instituto Malbrán, Se suma a los 11 casos reportados este lunes a través del Boletín Epidemiológico Nacional (Bueno) del Ministerio de Salud de la Naciónen un contexto de baja circulación de virus respiratorios.

La distribución geográfica de los casos mostró un patrón disperso: la provincia de Buenos Aires registró tres contagios; la Ciudad de Buenos Aires, dos; Neuquén y Santa Cruz, dos cada uno; Córdoba y Corrientes, también dos; mientras que Mendoza y Tierra del Foc reportaron un caso cada una.
Este escenario, aún limitado en términos numéricos, planteó interrogantes sobre una posible transición hacia la circulación comunitaria. Sin embargo, las autoridades sanitarias consideraron que el número de casos no era suficiente para confirmarlo.
Según el Bueno: “Durante el período del 18/12/2025 al 01/09/2026 se secuenciaron los genomas correspondientes a 24 casos de influenza A (H3N2). De ellos, once correspondieron al subclado J.2.4.1 (K), once al subclado J.2.3, uno al subclado J.2.2.2. en personas hospitalizadas y seis en “pacientes ambulatorios”.
Casos de gripe A en personas no vacunadas

El informe añade: “Si bien la mayoría (19) no registra historial de vacunaciónlos cinco casos que habían sido vacunados correspondían a tres subclados de los cuatro identificados hasta el momento. En cuanto a la división por sexo, el 58% de los casos con secuenciación de influenza son masculinos y, en particular, los del subclado K se distribuyeron entre siete casos masculinos y cuatro casos femeninos.
El análisis epidemiológico mostró que la mayoría de los afectados no tenían antecedentes de vacunación antigripal. De los primeros once casos relevados, 9 no habían recibido la inmunización anual. Aunque la vacuna disponible no incluía específicamente el subclado K, los especialistas enfatizaron que su aplicación redujo el riesgo de formas graves de la enfermedad y complicaciones asociadas.
Los últimos casos de corrientes correspondió a dos ancianas, quienes evolucionaron favorablemente y fueron dados de alta. En ambos episodios el nexo epidemiológico fue un familiar con antecedente de viaje al extranjero.

En Córdoba se confirmó el contagio de un hombre de 27 años con viaje previo a México y una mujer de 38 años que había estado en España. Ambos recibieron atención ambulatoria, sin necesidad de hospitalización, a la espera de los resultados de la secuenciación genómica de otros cuatro casos sospechosos en la provincia.
Esta escena local era parte de una tendencia global: el subclado K mostró una expansión acelerada a partir de agosto de 2025 y fue detectado en más de 34 países, según bases de datos internacionales de vigilancia genómica. La capacidad mutante del virus de la influenza A favoreció la aparición periódica de estas variantes, algunas con mayor transmisibilidad y, en determinadas temporadas, con un impacto sanitario más marcado.
El descubrimiento de la superfluo reactivó el debate sobre las herramientas para mitigar su impacto. El oseltamivir, un antiviral conocido desde la pandemia de gripe A de 2009, volvió a ocupar un lugar central.

él Bueno Precisó en la última semana de diciembre: «El tratamiento antiviral con oseltamivir, un inhibidor de la neuraminidasa, es una herramienta terapéutica complementaria a la vacunación, particularmente útil en pacientes con factores de riesgo.
Aunque su mayor eficacia se observa cuando se administra dentro de las primeras 48 horas después del inicio de los síntomas, existe evidencia que muestra beneficios incluso en tratamientos iniciados más tarde en pacientes con enfermedad grave.
Sin embargo, Hay que considerar que el uso indiscriminado del fármaco puede provocar la aparición de resistencias, Por lo tanto, se debe promover el uso racional bajo indicaciones médicas.»

La advertencia buscó equilibrar la disponibilidad del antiviral con criterios clínicos precisos, para evitar la generación de cepas resistentes.
Al mismo tiempo, la comunidad científica insistió en que la vacunación anual seguía siendo la principal estrategia preventiva. Incluso cuando la coincidencia entre la vacuna y las variantes circulantes no fue completa, la inmunización redujo las hospitalizaciones y las muertes.especialmente en los grupos de mayor riesgo.
Históricamente, la gripe H3N2 se ha asociado con síntomas más graves que otros tipos de gripe. Fiebre alta, dolor muscular intenso, dolor de cabeza persistente y fatiga profunda. caracterizar la aparición repentina de la enfermedad.

También se observa tos seca, dolor de garganta y congestión nasal, mientras que las manifestaciones gastrointestinales fueron más comunes en niños y adultos mayores. La experiencia acumulada indicó un mayor riesgo de complicaciones como neumonía, infecciones bacterianas secundarias o descompensación de enfermedades crónicas.
La transmisión del virus se produce principalmente a través de las gotitas respiratorias expulsadas al toser, estornudar o hablar. además del contacto con superficies contaminadas seguido del contacto con membranas mucosas. Esta dinámica facilitó una rápida propagación en espacios cerrados, escuelas o centros de salud, lo que reforzó la necesidad de mantener medidas de atención conocidas y efectivas.
El Ministerio de Salud de la Nación reiteró las recomendaciones para reducir la transmisión: completar esquemas de vacunación, lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, cubrirse la boca y la nariz con el codo al toser o estornudar y evitar compartir objetos personales.

Además, se recomendó la limpieza y desinfección periódica de superficies, una adecuada ventilación de los ambientes cerrados y que las personas con síntomas respiratorios limiten el contacto social hasta que muestren mejoría clínica y permanezcan sin fiebre durante al menos 24 horas.
Para quienes viajaron o regresaron de países con circulación activa de gripe, las autoridades recomendaron extremar medidas preventivas durante el viaje y al regreso. Si aparecen síntomas, estaba indicado. evitar la automedicación, descansar, mantener una buena hidratación y consultar tempranamente a los centros de salud, especialmente si los síntomas eran intensos o persistentes.
La identificación del subclado K no implica un escenario de alarma generalizada, pero sí aportó información clave sobre la evolución del virus. La vigilancia genómica, la vacunación y el uso responsable de antivirales forman un marco para una respuesta sanitaria.

En un contexto global de alta movilidad y cambios constantes en los patógenos respiratorios, El supervirus H3N2 demostró que la prevención y la anticipación eran herramientas esenciales para reducir el impacto de las nuevas variantes.
Población objetivo para la vacunación contra la influenza
- Personal de salud
- Personas embarazadas: en cada embarazo y en cualquier trimestre.
- Personas en posparto: hasta la baja por maternidad (máximo diez días), si no habían recibido la vacuna durante el embarazo.
- Entre seis y 24 meses: esquema de dos dosis, separadas por al menos cuatro semanas, excepto para quienes ya hayan recibido dos dosis anteriormente.
- Entre dos y 64 años con factores de riesgo: dosis anual con documentación que acredite enfermedades preexistentes incluidas entre los factores de riesgo.
- Mayores de 65 años: No se requiere indicación médica para recibir la vacuna contra la gripe. Como oportunidad, se recomienda valorar la vacuna neumocócica con el profesional de la salud y aplicarla si corresponde.
- Personal estratégico, cuyo desempeño es clave para mantener funciones esenciales (ejemplo: Fuerzas de seguridad del Estado).







