
Jerez de la Frontera es mucho más que vino, caballos y flamenco. Bajo el inconfundible cielo del campo gaditano, la ciudad y su entorno guardan secretos por ser desvelados. Entre iglesias, palacios y bodegas, Jerez también sorprende por su riqueza arqueológica. A pocos kilómetros de su centro histórico, surge un lugar excepcional entre campos de trigo y colinas: Asta realla ciudad antigua que antaño rivalizó con las grandes ciudades del sur peninsular y que hoy aspira a renacer como destino clave para el turismo cultural y científico.
Este rincón se encuentra a sólo once kilómetros del centro de Jerez, en la pedanía rural de Mesas de astasy su ocupación se remonta, según los expertos, a la Edad del Bronce, con vestigios que datan del 1200 a.C. o incluso antes, hasta bien entrado el primer milenio d.C. Durante más de dos mil años, este enclave fue hogar de tartesos, fenicios, turdetanos, romanos y musulmanes.
Capital comercial y centro urbano en la Antigüedad
El apogeo de Asta Regia llegó con Roma. Convertida en colonia y eje de Convento Gaditanola ciudad estaba conectada por el Vía Augusta a otros centros como Gades (Cádiz) o Hispalis (Sevilla). Su nombre está asociado, según algunos investigadores, a la tradición romana de marcar las subastas con una lanza, el “hasta”, y se estima que, en su época dorada, alcanzó una mayor importancia regional que otras ciudades famosas como Itálica o Baelo Claudia.

El lugar, aproximadamente 90 hectáreasalbergaba un área urbana de 42 hectáreas con infraestructura como teatros, anfiteatros y un animado puerto, además de un extensa necrópolis de al menos 32 hectáreas. La ciudad, defendida por murallas y rodeada de rías navegables, fue un auténtico motor económico y social hasta que la colmatación de la ría provocó su abandono hacia el siglo XI.
Tesoros escondidos y desafíos en la investigación
A pesar de su importancia, la mayoría Asta real permanece escondido bajo tierra. Las primeras excavaciones, dirigidas entre 1941 y 1969 por Manuel Esteve Guerrerosólo llegaron a una mínima parte del yacimiento, pero permitieron recuperar miles de piezas que hoy forman el grueso de la colección arqueológica del Museo de Jerez.
Las capas del subsuelo explican la historia de la ciudad: desde la superficie islámica, pasando por los niveles romano-ibérico, turdetano y fenicio, hasta llegar a la profundidad tartésica. Los aspectos más destacados incluyen más de 570 tumbas tartésicas y una necrópolis posterior con más de 2.200 estructuras funerarias descubierto en los años noventa.
Sin embargo, el falta de protección y abandono han puesto en peligro muchos de estos vestigios. La erosión, la maleza y el descubrimiento accidental de monedas y cerámica por parte de los residentes después de fuertes lluvias muestran la necesidad de una intervención urgente y sostenida. En este sentido, la Junta de Andalucía ha dado un paso decisivo al adquirir las cuatro parcelas principales de la zona arqueológica, lo que supone un freno al deterioro y el inicio de una nueva etapa. En colaboración con el Ayuntamiento de Jerez y equipos científicos, se plantea un ambicioso proyecto de investigación que podría convertir a Asta Regia en un referente internacional en arqueología y turismo cultural.
El resurgimiento de Asta Regia
Tanto es así, que en los últimos años ha surgido una nueva ola de interés en torno a Asta Regia. La aplicación de tecnologías como Georadar 3D de la Universidad de Cádiz ha permitido cartografiar el subsuelo sin excavar, identificando el trazado urbano, las murallas y posibles grandes edificaciones de la ciudad romana. Estas técnicas han abierto la puerta a investigaciones más respetuosas y efectivas.
Al mismo tiempo, la sociedad civil ha asumido el relevo en la defensa del sitio. El Plataforma de Asta Regiaformada por asociaciones, partidos y ciudadanos, trabaja para difundir la importancia del enclave y presionar a las instituciones para que las protejan y mejoren. Su objetivo es lograr la adquisición pública de los terrenos e impulsar un plan sistemático de excavaciones que impulse la economía y la cultura de la región.








