
De Angeli estuvo 12 años en el Congreso Nacional. Todo como senador por Entre Ríos. Llegó en 2013 a través de una alianza entre un sector del peronismo disidente y su propio grupo. Tiempo después se alineó con el PRO.
En 2015 fue candidato a gobernador. Perdió por poco ante el justicialista Gustavo Bordet. Fue reelegido en 2019. Hace un año estuvo al frente del bloque macrista, tras la renuncia de Luis Juez. Los cordobeses formaron posteriormente su monobloque, aliado con La Libertad Avanza.
Además de sus años en la política, tiene el peso de haber sido dirigente de la Federación Agropecuaria (FAA) durante varias décadas. Entre una cosa y otra, hay 25 años de vida pública.
Su nombre comenzó a ganar notoriedad durante los bloqueos de puentes en Uruguay en protesta por la instalación de fábricas de papel. Pero su avance fue con la movilización en las rutas de las entidades rurales contra la Resolución 125.
¿Cuál será su papel en el PRO?
De Angeli ha hecho saber que tendrá un papel activo en la reconfiguración del PRO. El partido fundado por Mauricio Macri se ve golpeado por la diáspora de dirigentes hacia el LLA o hacia proyectos propios. Y también por el movimiento de su electorado detrás de la figura del presidente Javier Milei.

El exsenador siente fuerte por el PRO. Por eso enfrentará un duro trabajo en Entre Ríos y otras provincias. El objetivo es acompañar a los liderazgos locales en cada territorio y potenciar el espacio.
El trabajo se realizará bajo la premisa de que el partido amarillo tendrá que estar presente en las elecciones de 2027. El próximo año será clave para las elecciones presidenciales, de gobernador, de alcalde y la renovación parcial del Congreso Nacional.
Producto de las divisiones y la caída de votos, el PRO tiene hoy sólo 4 senadores y 13 diputados. Dirigentes provinciales como Frigerio o Ignacio «Nacho» Torres (Chubut) se han reconfigurado en espacios propios en alianzas con otros sectores.
¿En qué área del Gobierno podría ser reincorporado?
De Angeli dejó claro que ocupar un puesto ejecutivo con responsabilidades en el día a día no es lo que más desea. En la Administración Frigerio, por su parte, afirman que el exsenador es un aliado necesario, pero no un jugador propio. La cuenta, sin embargo, les dice que es preferible tenerlo dentro que fuera.
En la sede del Gobierno de Entre Ríos dicen que el exsenador tiene un viejo anhelo. Es presidencia de una importante entidad nacional con sede en Entre Ríos. Pero descartan que esa posibilidad pueda materializarse. El espacio es una poderosa carta de intercambio para otros fines. En el horizonte está la proyección de la reelección del Gobernador el próximo año.
Hay, sí, un conjunto de alternativas. Podrían encontrar un lugar de bajo perfil para De Angeli en el gobierno provincial o nacional. Los destinos de baile van desde Entre Ríos hasta Buenos Aires. Estas son las posibilidades abiertas.

¿Cómo es la relación entre De Angeli y Frigerio?
El vínculo entre el ex dirigente agrario y el actual presidente de Entre Ríos no está en su punto más alto. Es el resultado de más de una década de pequeños desacuerdos acumulados. Y erosionaron una sociedad que fue base del PRO y Cambiemos en Entre Ríos.
Ella no tiene frío, dijeron testigos de primera línea de los intercambios entre ambos. Pero no tan cálido como antes. El Gobierno ve en el exsenador un referente que, llegado el caso, prefiere hacer lo suyo antes que jugar en equipo. Y esto genera desconfianza hacia el futuro.








