
Los cambios bruscos de clima en verano, así como el uso del aire acondicionado en ambientes cerrados, suelen traer consigo una aumento de infecciones respiratoriasy el gripe se convierte en una preocupación central para muchas familias.
Gripe estacional, grupos de riesgo y formas de prevención concentra el interés de expertos y autoridades sanitarias, que insisten en la importancia de adoptar hábitos sencillos para reducir el riesgo de contagio, informa Vida deportiva.
Por ello, hay aspectos a tener en cuenta para mantener la gripe bajo control.
Naturaleza y riesgos de la gripe estacional
El gripe estacional Es una infección respiratoria aguda causada por los virus de la influenza de tipos A, B y C. Estos virus circulan por todo el mundo y pueden afectar tanto a personas sanas como a personas pertenecientes a grupos de riesgo.
Los síntomas comunes incluyen fiebre, dolor muscular, malestar general y tos. Aunque la mayoría de los afectados se recuperan con un tratamiento sintomático, la enfermedad puede provocar complicaciones graves.

El grupos vulnerables Son mayores de 65 años, personas con enfermedades crónicas como asma, diabetes o enfermedades cardíacas, mujeres embarazadas, niños menores de cinco años, profesionales sanitarios en activo y personas con un índice de masa corporal igual o superior a 40 kg/m².
Importancia de la vacunación y recomendaciones oficiales
Las autoridades sanitarias recomiendan repetidamente vacunación contra la gripeespecialmente en grupos de riesgo. La vacuna ha demostrado ser una medida eficaz para reducir tanto la incidencia de la enfermedad como la gravedad de las complicaciones asociadas, incluidas las hospitalizaciones y las muertes.
Las personas con enfermedades crónicas, las mujeres embarazadas, los niños pequeños y los profesionales de la salud se encuentran entre los principales destinatarios de esta recomendación oficial. La vacunación también cobra relevancia en personas con obesidad mórbida.
Medidas clave para prevenir resfriados y gripe
El informe de la experta Patricia Guillem añade 6 hábitos sencillos para reforzar la prevención:
- Lavado de manos frecuente: Imprescindible hacerlo durante al menos 20 segundos con agua y jabón. En caso de falta de agua se recomienda el uso de geles desinfectantes que contengan un mínimo de un 60% de alcohol. Esta costumbre reduce significativamente el riesgo de contagio.

- Mantenga su sistema inmunológico fuerte a través de una dieta y hábitos saludables: Una dieta rica en verduras y frutas frescas, especialmente aquellas ricas en vitamina C como naranjas, kiwis y fresas, ayuda a mantener las defensas en buen estado. Dormir entre 7 y 9 horas todas las noches, hacer ejercicio y manejar el estrés crónico son factores que también contribuyen a fortalecer el sistema inmunológico.
- Evite los cambios bruscos de temperatura: Los expertos aconsejan protegerse de las diferencias extremas de temperatura para no debilitar las barreras naturales del cuerpo contra los virus.
- Ventilar espacios cerrados: Abrir las ventanas unos minutos cada día, incluso en días fríos, permite renovar el aire y reducir la concentración de patógenos en ambientes interiores.

- Evite el contacto cercano con personas enfermas.: Los virus de la gripe se transmiten fácilmente a través de las gotitas que se expulsan al toser, estornudar o hablar. Mantener la distancia y, en caso de síntomas, optar por quedarse en casa y usar mascarilla reduce el riesgo de transmisión.
- Hidratación adecuada: Beber suficiente agua mantiene hidratadas las membranas mucosas de la nariz y la garganta, lo que fortalece su función como barreras naturales. Además, la hidratación favorece la eliminación de toxinas del organismo.







