
El dieta planetaria saludable COMER–Lanceta Se promueve con la idea de cuidar tanto la salud de las personas como la del planeta.
Incluye el consumo de frutas, verduras, legumbres y frutos secosreducir los azúcares y las grasas, y dejar menos espacio para la carne y los productos lácteos.
Es una afección en la que los riñones pierden gradualmente su capacidad de filtrar desechos y líquidos de la sangre.

Los participantes del estudio fueron 179.000 adultos del Biobanco del Reino Unido, una cohorte compuesta por personas de entre 40 y 69 años de Inglaterra, Escocia y Gales en el Reino Unido.
El análisis de los datos de estos participantes durante doce años reveló menos casos de problemas renales entre aquellos que seguían este patrón dietético.
El efecto protector destacó sobre todo en personas con poco acceso a espacios verdes y en aquellas que presentan una variante genética específica.
Semillas para la cura

La dieta planetaria saludable EAT–Lancet sugiere que la dieta se base en plantas, con muchas frutas, verduras, legumbres y nueces.
Prioriza la reducción de ingredientes asociados a la inflamación y al estrés oxidativo, factores vinculados a enfermedades como la enfermedad renal crónica.
«Un aspecto distintivo de la dieta EAT-Lancet es su limitación específica de azúcares y grasas añadidos, lo que puede reducir aún más el riesgo renal al modular las vías de inflamación y estrés oxidativo», afirmaron investigadores dirigidos por Xianhui Qinde la División de Nefrología del Hospital Nanfang de la Universidad Médica del Sureste y la Centro Nacional de Investigación Clínica para Enfermedades Renales en China.
El plan incluye 14 grupos de alimentos, lo que facilita la adaptación a diferentes culturas. Promueve la prevención de enfermedades y la protección del planeta desde la mesa.
Raíces en evidencia

Los participantes respondieron cuestionarios sobre lo que comían y el cumplimiento de la dieta. COMER–Lanceta fue evaluado utilizando cuatro métodos. Durante 12 años, 4.819 personas desarrollaron enfermedad renal crónicapero el riesgo fue menor entre quienes siguieron más la dieta.
El efecto protector destacó en personas con menos espacios verdes y en quienes portaban la variante genética rs2010352GG. El estudio encontró 122 metabolitos y 143 proteínas. vinculados a la dieta, de los cuales 23 eran exclusivos de este patrón dietético.
Los investigadores destacan: «La dieta EAT-Lancet se asoció significativamente con un menor riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica». El beneficio se observó en diferentes grupos de edad, sexo o nivel socioeconómico.
La protección dietética se explica en parte por las vías metabólicas y proteicas que afectan la inflamación y el metabolismo de las grasas, procesos esenciales para la salud renal.
Los resultados de la investigación.

Entre los principales resultados, el estudio encontró que La adherencia a la Dieta Planetaria Saludable EAT-Lancet reduce el riesgo de enfermedad renal crónicaincluso en personas con predisposición genética y en entornos urbanos con menor acceso a espacios verdes.
El análisis también reveló que la dieta influye en biomarcadores clave, como los metabolitos y las proteínas, lo que puede explicar parte del efecto protector observado sobre la función renal.
A partir de los resultados, el equipo de investigadores recomendó adoptar la dieta planetaria saludable COMER–Lanceta como referente para la prevención de la enfermedad renal crónica y sugiere que las estrategias futuras incorporen la genética y el entorno de cada persona.
Las limitaciones incluyen que los cuestionarios de 24 horas pueden no reflejar todos los hábitos alimentarios y que la mayoría de los participantes eran blancos y ancianos, lo que podría limitar la aplicabilidad de los resultados a otras poblaciones.

En diálogo con Infobaeel licenciado en nutricion Marcela Casonudel grupo de trabajo de Nutrición del Sociedad Argentina de Nefrologíaexplicó: «Lo que propone la dieta EAT-Lancet es un plan de alimentación de origen vegetal, adaptado para personas con enfermedades renales, siempre con el apoyo de nutricionistas especializados».
Un aporte relevante de «la propuesta es sumar el cuidado del planeta y la sostenibilidad, es decir, incorporar la soberanía alimentaria como eje central», destacó.
Para implementar el plan, Se debe dar prioridad a los «alimentos locales y de temporada».evitar productos cuya producción dañe el medio ambiente, y además contribuya a la economía nacional”.

La sostenibilidad alimentaria pasa por no intensificar el uso de la tierra, no agotar la ganadería, reducir los tóxicos industriales y preservar el agua, la biodiversidad y los recursos naturales.
“Para una persona con enfermedad renal, el desafío es el mismo que para cualquier dieta basada en plantas: adaptar el patrón dietético y sumar compromiso ambiental.
Este cambio requiere personal sanitario incorporando el enfoque en sus consultas, pacientes informados y una industria responsable”comentó Casonú, coordinador nacional de nutrición de la Red de Diálisis. Neframiembro de la Sociedad Nefrológica de Buenos Aires y miembro del comité de nutrición de la Sociedad Latinoamericana de Nefrología e Hipertensión.

Para garantizar un plan de nutrición renal bien estructurado, “es clave tener nutricionistas renales capacitados y que entiendan las necesidades de los pacientes renales, especialmente aquellos en las etapas de la niñez y de la tercera edad”, afirmó el experto.
El objetivo es «preservar la función renal, prevenir la desnutrición y la atrofia muscular y apoyar a los niños en crecimiento. Se debe considerar al paciente de manera integral, teniendo en cuenta la salud renal, así como el bienestar físico, emocional y el entorno ambiental”, afirmó.





