
El próximo proceso electoral en Costa Rica convocará 3.731.788 ciudadanossegún datos de TTribunal Supremo Electoral (TSE). Dentro de este universo, el Las personas mayores de 65 años representan el 16,1% de la poblaciónque es equivalente a 600.565 votantes potencialesun segmento que sigue creciendo y fortalece su peso en las decisiones políticas del país.
El envejecimiento de la población costarricense no sólo se refleja en las urnas, sino también en el perfil de quienes aspiran a cargos electos. En el actual contexto electoral, El 42,8% de los candidatos presidenciales está compuesto por personas mayores de 50 añoslo que muestra una clara tendencia hacia una mayor presencia de las generaciones adultas en la competencia por los principales puestos de poder político.
En cuanto a las candidaturas presidenciales, el EET informa que dos candidatos tienen más de 60 añosdos más los tienen 60 y 62 añosrespectivamente, y cinco más tienen más de 50 años. Este escenario refuerza el debate sobre el papel de las personas mayores no sólo como votantes, sino también como protagonistas directos de la vida política nacional.

Desde Asociación Gerontológica de Costa Rica (AGECO) Se destaca la relevancia de la participación política de este grupo poblacional. la organizacion anima a las personas mayores a informarse, ejercer su voto conscientemente y mantenerse alerta para cumplir sus compromisos Dejemos que el próximo gobierno asuma el poder. Para AGECO, La participación activa fortalece la democracia y amplía la capacidad de impacto social de una población históricamente subrepresentada.
Costa Rica atraviesa una transición demográfica aceleradamarcada por el aumento sostenido de su población anciana. Si bien este fenómeno representa un avance en términos de salud y esperanza de vida, también plantea desafíos estructurales en áreas como la protección social, la inclusión y el ejercicio pleno de derechos. En este contexto, diversas organizaciones y marcos regulatorios insisten en la necesidad de garantizar la participación social y política como un derecho humano fundamental.
El Convención Interamericana para la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores establece, en su artículo 8, que este grupo tiene derecho a una participación «activa, productiva, plena y efectiva» en la familia, la comunidad y la sociedad. A nivel nacional, la Ley Integral de las Personas Mayores (N° 7935) incorpora la participación ciudadana como elemento clave para mejorar la calidad de vida y promover la inclusión.
Desde una perspectiva más amplia, la Centro Internacional para la Longevidadcon sede en Brasil, sostiene que la participación no se limita al lugar de trabajo, sino que abarca cualquier actividad social, cívica, cultural o comunitaria que proporcione un sentido de pertenencia y propósito, así como beneficios para la salud y el bienestar emocional.

Para AGECOEl derecho a votar y a ser elegido tiene una dimensión que va más allá del acto electoral. «Las personas mayores son un grupo muy importante dentro de este proceso electoral, tanto como votantes como candidatos potenciales», afirmó. Andrea Monjetrabajador social de la organización. Monge lo recordaba más que 600.000 personas mayores están inscritas en el padrón electoral y que una proporción importante de candidatos presidenciales corresponden a personas mayores de 50 años.
La organización destaca la importancia de que la mayoría del electorado valore propuestas que contemplen el respeto y garantía de sus derechos. «Animamos a las personas mayores a informarse y votar por opciones que reconozcan plenamente sus derechos», concluyó Monge.






