
La atención mundial se ha centrado Tierra Verde, una vasta isla ártica cuyo subsuelo alberga riquezas que pueden transformar el panorama de la tecnología y la movilidad eléctrica. El interés por este territorio no sólo responde a su posición geoestratégica, sino, sobre todo, a una la abundancia de minerales estratégicos y tierras raras que son vitales para la fabricación de componentes electrónicos, baterías avanzadas y motores de automóviles eléctricos.
Empresas como Apple, Tesla, Nvidia, Microsoft, Google, Amazon y Metavigilan de cerca cada movimiento en Groenlandia. El motivo: garantizar el suministro de materiales esenciales en la carrera por la innovación y la transición hacia una economía sostenible.
Lo que llama la atención de Groenlandia
Estudios del Servicio Geológico Danés y Groenlandés estiman que la isla podría contribuir hasta 18% de las reservas mundiales de tierras raras para 2030, cifra que sitúa a Groenlandia en el centro de la competencia internacional por el control de recursos estratégicos.

Además de las tierras raras, la isla tiene algunas metales preciosos, yacimientos de oro y otros minerales estratégicos como litio, cobre y níquel. Todos estos recursos son esenciales para la fabricación de baterías y la industria de la energía limpia.
¿Cómo afectarían estos recursos a los vehículos eléctricos?
La aparición del coche eléctrico ha disparado la demanda de tierras raras. Motores síncronos de alta eficiencia que utilizan lLos vehículos eléctricos modernos requieren imanes hechos de neodimio, disprosio y terbio. Sólo el neodimio nos permite conseguir una alta densidad energética, imprescindible para dotar de potencia y autonomía a estos vehículos.
Según proyecciones internacionales, la demanda global de neodimio para motores de tracción podría ser veinte veces mayor en 2040 que en 2018. Además, las tierras raras también son fundamentales en la producción de inversores, sistemas electrónicos y aerogeneradores, lo que multiplica su importancia en la transición hacia tecnologías limpias.

Un coche eléctrico medio requiere aprox. un kilo de imanes hechos de tierras rarasmientras que una turbina marina puede requerir hasta seis toneladas. Esta escala de necesidades revela la presión sobre la cadena de suministro global y la urgencia de diversificar los proveedores fuera de China, que hoy controla cerca de 90% del suministro mundial.
¿Cuáles son los desafíos en Groenlandia?
Groenlandia alberga sitios clave como Kvanefjeld (Kuannersuit) y Tanbreez, ambos en el sur de la isla. El primero concentra enormes cantidades de neodimio, praseodimio y disprosio, pero su explotación está limitada por la presencia de uranio radiactivo, lo que ha llevado a las autoridades locales a prohibir la extracción de este elemento a partir de 2021.
La licencia minera de Kvanefjeld fue cancelada, lo que ejemplifica los dilemas ambientales y políticos que enfrenta la isla.
Por su parte, el proyecto Tanbreez está orientado a la producción de tierras raras pesadas, con el objetivo de abastecer los mercados norteamericanos. Un informe reciente del Servicio Geológico Danés identificó reservas de 15 de los 17 objetos raros en Groenlandia, con un potencial de 36,1 millones de toneladas de tierras raras.
Sin embargo, la explotación de estos recursos enfrenta obstáculos técnicos y logísticos. Groenlandia tiene sólo 150 kilómetros de carreteras y carece de infraestructura básica como ferrocarriles.puertos industriales o plantas de energía capaces de soportar una mina a gran escala.
La mayoría de los depósitos están encerrados en eudialita, una roca compleja para la que no existen métodos rentables de extracción a gran escala. Los costos de procesamiento pueden exceder los mil millones de dólares, lo que desalienta a los grandes operadores mineros.






