
El Policía Nacional Civil de Guatemala este domingo recuperó el control del Reforma penitenciaria 1 tras un violento motín en el que varios guardias de prisión fueron tomados como rehenes.
Mientras se anunciaba el control penitenciario, dos policías murieron y otro resultó herido además de un civil herido, debido a los ataques armados perpetrados en distintos puntos del país la mañana de este domingo.
Como se informó, el dos funcionarios murieron frente al centro de justicia de Villa Nueva, Calzada Aguilar Bátres, calle 50. Además, en la comisaría de Altos de Santa María, un Sant Pere Ayampuc, un policia y un civil los heridos no han sido identificados.
Las autoridades también reportaron incidentes armados en otras cárceles como Centro de Prevención para hombres en la Zona 18en Fraijanes y en prision cantarubicado en Quetzaltenango.
La actuación de las fuerzas de seguridad se ha centrado en contener posibles efectos en cadena y evitar una escalada de violencia en otros centros penitenciarios.
Las unidades de emergencia han reforzado la seguridad perimetral y coordinado el traslado de los heridos para garantizar una atención médica inmediata.
Neutralizan al jefe de la revuelta carcelaria
La tensión en el sistema penitenciario guatemalteco Se intensificó tras la neutralización de «Lobo», identificado por las autoridades como máximo cabecilla de la estructura criminal 18 dentro de Renovación 1.
Aproximadamente una hora después de recuperar el control, las autoridades comenzaron una misión dentro de la Renovación 1, donde recuperaron un rifle propiedad del Sistema Penitenciario, dos pistolas, municiones escondidas en calcetines y cuatro teléfonos celulares.
Las autoridades indicaron que todos los sectores del centro penitenciario serían requisados y enfatizaron su posición de «no negociar con terroristas».
La noticia estremeció a los familiares de los internos, quienes se concentraron en las puertas de Renovación 1 para exigir respuestas sobre el paradero de sus seres queridos. El temor a represalias o nuevos enfrentamientos creó un clima de incertidumbre dentro y fuera de la prisión.
Las primeras imágenes que surgieron en las redes sociales mostraron a decenas de presos esposados y tirados en el suelo como parte del proceso para restablecer el orden.

Los familiares buscan información.
El impacto de estos hechos se reflejó tanto en el confinamiento como en el exterior, donde familiares de los reclusos permanecieron fuera del penal en busca de información sobre la situación de los detenidos.
Violencia vinculada a estructuras criminales en las prisiones de Guatemala constituye uno de los desafíos más persistentes para el sistema de seguridad del país.
En los últimos años, las cárceles han sido clasificadas como Centros de operaciones de bandas organizadas. y han registrado episodios recurrentes de disturbios, enfrentamientos y control interno por parte de líderes criminales. Esta situación ha provocado crisis institucionales y tensiones sociales en múltiples ocasiones.






