
En un día de verano, el asfalto arde y la temperatura supera los 40°C. Las alertas sanitarias se multiplican y en miles de hogares surge la pregunta: ¿deberíamos comer menos cuando el calor parece no dar tregua?
Como explicó la nutricionista Ana Cascú en dialogo con infobae, durante los meses de calor extremos, las necesidades calóricas no aumentanpero la forma de comer e hidratarse requiere ajustes específicos para cada grupo de edad.
¿Cuántas calorías necesita cada grupo de edad durante el calor extremo?

La Organización Mundial de la Salud recomienda que las grasas no excedan el el 30% del consumo energético diario y que se limite el consumo de azúcares libres a menos del 10% del total de calorías, recomendándose incluso una reducción al 5% para efectos adicionales sobre la salud. Además, el consumo de sal debe mantenerse por debajo de los 5 gramos al día. Estos principios, junto con una mayor presencia de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales en la dieta, contribuyen a un mejor estado nutricional y ayudan a prevenir complicaciones asociadas a una nutrición inadecuada.
«La atención no debería centrarse tanto en comer más o menos, sino en lo que comes y cómo hidratas tu cuerpo». célebre todos a Infobae. En los niños la cantidad de calorías responde principalmente al crecimiento y a la actividad física. En los adultos, los alimentos ricos en calorías o grasas pueden aumentar la fatiga y el malestar térmico. Para las personas mayores de 60 años, la prioridad es asegurar una ingesta suficiente de proteínas y micronutrientes, así como una ingesta adecuada de líquidos a lo largo del día.
Hidratación, la clave para prevenir un golpe de calor
el riesgo de deshidración Aumenta notablemente durante los días calurosos. Tanto los niños como los ancianos tienen una sensación de sed reducida y son particularmente vulnerables. todos Se recomienda hidratación temprana: no esperar a tener sed para beber agua.

El agua es la base de la hidratación, aunque las infusiones frías, los caldos ligeros y las frutas y verduras ricas en agua también aportan líquidos. Para quienes son físicamente activos, sudan mucho o trabajan en el calor, puede ser necesario reemplazar el sodio y otros electrolitos.ya que el consumo exclusivo de agua, en grandes cantidades, puede no ser suficiente para restablecer el equilibrio mineral.
El alcohol y las bebidas azucaradas no son hidratantes; El alcohol puede incluso aumentar la deshidratación y aumentar el riesgo de sufrir un golpe de calor.
Qué alimentos priorizar y cuáles evitar en verano
Durante el intenso calor, la dieta debe estar encaminada a favorecer la digestión, la hidratación y la regulación térmica.
Los especialistas recomendaron dar preferencia. frutas y verduras frescasPreparaciones ligeras, frías o calientes, proteínas magras como pescado, huevos, carnes blancas y legumbres bien toleradas.
Las comidas repartidas a lo largo del día son más apropiadas que las comidas copiosas.

Por otro lado, conviene moderar o evitar las comidas muy grasas o fritas, los platos copiosos, el consumo de alcohol y los alimentos ultraprocesados. No se trata de adoptar un «dieta de verano«, pero adaptando la dieta al contexto climático y a las necesidades fisiológicas.
Balance energético e importancia de la calidad nutricional.
el concepto de balance energético Es fundamental mantener un peso corporal estable durante todo el año.
La energía consumida debe ser igual a la utilizada por el cuerpo. Un exceso calórico sostenido provoca aumento de peso, mientras que un déficit provoca pérdida de peso.
El Academia Americana de Pediatría Recomienda no restringir calorías en niños sin indicación médica y planificar las porciones según la edad y el nivel de actividad. Un exceso calórico persistente, sin gasto energético suficiente, puede provocar sobrepeso.
En las personas mayores se destaca la importancia de controlar la hidratación y asegurar una dieta equilibrada. En este grupo son preferibles las preparaciones sencillas, fáciles de masticar y digerir.
La llegada de las temperaturas extremas no significa, sin embargo, comer menos elige mejor y beber suficiente agua. Las recomendaciones de los especialistas buscan evitar riesgos y promover hábitos que favorezcan la salud integral en todas las edades.






