El Presidente de Bolivia, Rodrigo PazAdvirtió este jueves que quienes usan dinamita En futuras manifestaciones serán castigados con penas de prisión. La declaración se produjo durante una conferencia de prensa en pazdespués de las recientes protestas con explosivos y controles de carreteras.
El presidente reconoció el derecho constitucional a la protesta, pero puso un límite al uso de dispositivos peligrosos
Las protestas surgieron tras la aprobación del Decreto 5503que eliminó un subsidio al combustible que había estado vigente durante veinte años. El conflicto se intensificó el 22 de diciembre, cuando el Central Obrera Boliviana (COB) y las federaciones campesinas iniciaron bloqueos y enfrentamientos en las calles.
Estas organizaciones, aliadas históricas de los gobiernos de Evo Morales i Luis ArceRechazó la nueva política de precios y la apertura de sectores estratégicos al capital extranjero, interpretación negada por el Gobierno.
Durante las manifestaciones, mineros estatales detonaron dinamita y arrojaron explosivos a policías antidisturbios en la Plaza Murillo, sede del Gobierno y del Parlamento.
El uso de dinamita tiene una larga tradición sindical en Bolivia, aunque su peligrosidad es objeto de debate. de acuerdo a cheques bolivianosNo existe una regulación específica sobre su uso en protestas, a pesar de los intentos legislativos.
El conflicto fue desactivado tras la derogación del Decreto 5503 y la aprobación de una nueva norma que ratificó la eliminación del subsidio, pero eliminó otras disposiciones rechazadas por los sindicatos.
Los bloqueos, que causaron pérdidas millonarias y paralizaron al país, fueron levantados entre el domingo y el martes, tras un acuerdo reflejado en el Decreto Supremo 5516.
Al mismo tiempo, el Gobierno lo ha declarado este miércoles emergencia energética y social contra la inflación acumulada 20,40% para 2025, escasez de dólares y escasez de combustible.
Por su parte, el Decreto Supremo 5517 faculta temporalmente a agentes privados para importar y vender productos petrolíferos, con el objetivo de asegurar el suministro energético y contribuir a la recuperación económica.
La nueva normativa autoriza a las empresas privadas a importar combustible si tienen capacidad de almacenamiento, y excluye temporalmente al diésel de la lista de sustancias controladas para garantizar el suministro a sectores estratégicos.
El Gobierno aclaró que estas medidas son excepcionales y de eficacia inmediata, para superar la situación extrema de déficit de oferta.

El decreto que selló este entendimiento anuló otros artículos del Decreto 5503 que habían generado controversia. Según datos de la agencia EFE, la normativa anterior fijaba precios de 6,96 bolivianos (1 dólar) para las gasolinas especiales, 11 bolivianos (1,58 dólares) para las gasolinas premium y 9,80 bolivianos (1,40 dólares) para el diésel, con incrementos de hasta el 162% respecto a los valores subsidiados durante dos décadas.
(Con información de EFE)






